Gobierno psoe

TEMA 12: DEMOCRACIA

Los resultados de las elecciones de 1979 fueron similares a los de 1977.. El 3 de Abril se celebraron las primeras elecciones municipales, en las que UCD recibíó el mayor número de votos y concejales y el PSOE se alzó con alcaldías importantes como la de Madrid. Tras las elecciones, los partidos políticos vivieron tensiones internas, como por ejemplo en el PSOE debido a la propuesta de eliminar el término marxista por Felipe González o en el PCE, donde se enfrentaron moderados y radicales.

La falta de cohesión de UCD, dificultó la labor del gobierno de Suárez y evidenció su debilidad política y la imposibilidad de llevar a cabo las reformas prometidas. A pesar de todo, se aprobaron algunas leyes, como el Estatuto de los Trabajadores (1979) o el Acuerdo Nacional de Empleo (1981). Los gobiernos de Suárez afrontaron serios problemas como la crisis económica, que se fue agravando desde 1979 y se vio reflejada en el paro y la conflictividad laboral; el proceso autonómico, que elevó la competencia entre las distintas regiones y el terrorismo, que continuó su escalada. La crisis del partido fue aprovechada por el PSOE para plantear una moción de censura en 1980 contra el gobierno. La autoridad de Adolfo Suárez fue discutida dentro del partido y se le acusó de actuar de forma personalista y por ello el presidente formó un nuevo gobierno. Aún así, los problemas no desaparecieron y se formaron sectores críticos encabezados que agravaron la situación. Suárez no pudo cambiar la situación y dimitíó el 29 de Enero de 1981.

UCD decidíó asignar el puesto bacante de Suárez a Leopoldo Calvo Sotelo. El 23 de Febrero un grupo de guardias civiles al mando del teniente coronel Tejero asaltaron el Congreso de los Diputados con el fin de acabar con la transición hacia la democracia. Ante el golpe, la actuación del rey fue rápida y oportuna, ya que contactó con los mandos militares para confirmar su fidelidad y posteriormente se dirigíó a la nacíón condenando el golpe.

Calvo Sotelo fue nombrado presidente el 25 de Febrero. Su labor estuvo condicionada por la crisis y por el miedo a un nuevo golpe. A pesar de todo, llegó a acuerdos con empresarios, sindicatos y oposición que aminoraron la tensión social. Con el PSOE firmó la LOAPA y también sacó adelante la ley de divorcio. El tema más polémico fue la integración de España en la OTAN el 10 de Diciembre de 1981, aunque contaba con la aprobación de las Cortes. Entre 1981 y 1982 culminó la desintegración de UCD y el propio Suárez formó en 1982 el Centro Democrático y Social. Calvo Sotelo quedó sin partido y sin Cortes y convocó elecciones para el 28 de Octubre de ese mismo año.

Las elecciones cambiaron el mapa político de España. El PSOE ganó las elecciones por mayoría absoluta. Como consecuencia del triunfo, Felipe González alcanzó la presidencia del gobierno, en la que se mantendría hasta 1996. El aspecto negativo de las mayorías absolutas fue que propiciaron el abuso de poder y desvirtuaron la función de algunas instituciones fundamentales. La política de González estaba dirigida ante todo a consolidar la democracia. Su victoria reflejaba que un partido antifranquista había obtenido el gobierno a través de unas elecciones democráticas.


Se reformaron instituciones fundamentales como el ejército para contrarrestar movimientos involucionistas; se modificó el código civil; se aprobó un cambio en los distintos niveles del sistema educativo; se aprobó la ley del aborto; se produjo una modernización de las comunicaciones y una mejora de la política social.
Con respecto al terrorismo, más concretamente a ETA, continuó siendo un gran problema durante las cuatro legislaturas.

En cuanto a política económica, el gobierno adoptó diversas medidas para contrarrestar la crisis y afrontar los problemas estructurales de la economía española; pero no se logró la contención del desempleo. Uno de los asuntos económicos más relevantes fue el caso
Rumasa, en el que el gobierno detectó irregularidades de los bancos del holding de Rumasa. Otro de los proyectos más problemáticos fue la reconversión industrial, con el fin de sanear, racionalizar y reordenar los sectores en crisis. El proceso fue muy duro por sus consecuencias humanas pues aumentó el paro. El gobierno realizó una reforma fiscal que afectó al trabajo tanto de personas físicas (IRPF) como al patrimonio y aumentó la presión fiscal; todo ello con el fin de mejorar la distribución de la renta. El Estado dispuso de más dinero para mejorar y aumentar el Estado de bienestar. A partir de 1986 entró en vigor el nuevo impuesto del IVA. Los ajustes económicos dieron sus frutos entre 1985 y 1992 cuando se produjo un crecimiento económico notable. Algunas medidas económico-sociales que llevo a cabo Felipe González, disgustaron a los sindicatos. Esto se vio reflejado en una huelga general de CCOO y UGT el 14 de Diciembre de 1988.

La política exterior de los gobiernos de González fue muy activa. El primer asunto al que debíó enfrentarse el gobierno fue el referéndum de la OTAN. El PSOE prometíó en 1982 un referéndum para anular la decisión parlamentaria de ingresar en la OTAN, mas en 1986 el gobierno dijo sí a la permanencia en la organización. Además, otro tema relevante fue la integración en la CEE el 12 de Junio de 1985. La integración tuvo algunas consecuencias iniciales negativas para el sector primario, pero los beneficios posteriores hicieron que España entrara en una nueva fase de relaciones exteriores. España participó en todos los proyectos europeos y se comprometíó en el Tratado de Maastricht (1992), que fundó la Uníón Europea. También apoyó la creación de la moneda única, el euro. El balance de la política exterior fue muy positivo y España recuperó un lugar en el panorama internacional que había perdido hace mucho tiempo. El punto álgido fue la convocatoria de la conferencia de paz sobre Oriente Medio en Madrid en 1991.

Las elecciones de 1898 marcaron el descenso del PSOE, al tiempo que se reorganizaba la derecha, pasándose a llamar la Alianza Popular, Partido Popular (PP) bajo el mando de José María Aznar. Las mayorías absolutas de las elecciones anteriores habían propiciado un estilo de gobierno que no tuvo en cuenta a la oposición ni a las cámaras. Una parte del electorado perdíó la confianza en el PSOE y negó su voto. Entre los casos más destacables están: el caso Guerra, al saberse que el hermano del vicepresidente utilizaba sus influencias para hacer negocios privados; el caso Filesa, por la financiación ilegal al PSOE; los escándalos de corrupción de Mariano Rubio, que utilizó a los cargos públicos para enriquecerse y ciertas privatizaciones de Rumasa. El ambiente de corrupción se extendíó a los otros partidos y los medios de comunicación denunciaron los hechos. Como consecuencia de los casos, el apoyo al PSOE descendíó notablemente y en las elecciones de 1994, el PP obtuvo el 40% de los votos frente al 30% del PSOE. El presidente del gobierno decidíó adelantar las elecciones legislativas al 3 de Marzo de 1996. El PP ganó las elecciones y el PSOE cerró una etapa en la que se había consolidado la democracia y España se había modernizado.

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