5.2 crisis demográfica económica y política

2.4. Las invasiones bárbaras. El reino visigodo: Instituciones y cultura

En el año 409 llegaron a la Península ibérica tres pueblos germanos:

· Los suevos que formaron un reino que comprendía Galicia y el norte de Portugal y que pervivíó hasta el año 585.

· Los vándalos que acabarían dirigíéndose al norte de África.

· Los alanos que se instalaron en el sur y después se perdíó su rastro.

Roma hizo un pacto con los visigodos (un pueblo germano, godo, bastante romanizado), por el que les concedía tierras en el sur de Francia y en Hispania a cambio de expulsar a los invasores. Los visigodos fueron derrotados por los francos, en el 507 y se asentaron definitivamente en la Península, estableciendo su capital en Toledo. Los reyes se rodearon de gardingos o guerreros fieles y se apoyaron en dos instituciones: El Aula regía de carácter consultivo, integrada por nobles y el Officium Palatinum, formada por los nobles de más confianza del rey que se ocupaban de la administración central. La territorial, quedó en manos de Duces y comes. A partir del III Concilio de Toledo, 589, la iglesia católica establecida religión oficial se convirtió en un apoyo de la monarquía ratificando sus decisiones en los Concilios. Los visigodos acentuaron la ruralización, la feudalización y el latifundismo; además continuaron el proceso de romanización. Desde el punto de vista jurídico: el rey Recesvinto promulgó en el 654 el el código “Líber Iudiciorum, que recogía gran parte del derecho romano. En el ámbito literario la figura más relevante fue la de San Isidoro de Sevilla. Sus teorías políticas fueron difundidas en la Edad Media, como la del origen divino del poder real. Además San Isidoro en resumíó los conocimientos de la época en su obra Etimologías, transmitida a través de los monasterios. Una disputa sucesoria facilitó la irrupción de los musulmanes en la península y el fin de la monarquía visigoda.


5.3-La Baja Edad Media: Crisis demográfica, económica y política


El Siglo XIV es una época de crisis y cambios que marcarán el ascenso de Castilla frente a la decadencia catalana a lo largo del Siglo XV

. Crisis demográfica

: las malas cosechas trajeron crisis de subsistencias, hambrunas y aumento de mortalidad. En 1348 llegó la Peste negra, que afectó más a Cataluña, donde murió mucha  población, ; amplias zonas se despoblaron.

Crisis económica

La Peste negra dejó campos sin cultivar, falta de mano de obra, disminución de producción, aumento de precios. El comerció catalán, muy desarrollado, se hundíó a fines del XIV En Castilla la ganadería lanar  salíó favorecida al aumentar los pastos a costa de las tierras abandonadas y exigir poca mano de obra.

Crisis política

Provocada por la crisis del sistema señorial,  y su oposición al poder real. Los nobles ante el descenso de sus rentas, reaccionaron de dos maneras: respecto a los reyes, ampliando sus territorios mediante concesiones reales que conseguían sublevándose contra ellos. Respeto a los campesinos abusando de los derechos jurisdiccionales e imponiendo antiguos tributos “malos usos”.
Castilla vivíó una crisis monárquica en las minorías de Fernando IV, Alfonso XI y con las guerras civiles entre Pedro I y su hermano bastardo Enrique II de Trastámara y la que enfrentó a Enrique IV con sus hermanos .En la Corona de Aragón, tras las cesiones de Pedro III – Privilegio General y Alfonso III –Privilegio de la Uníón, Pedro IV vencíó a la nobleza de Aragón y Valencia. Al morir Martín el Humano sin descendencia  fue elegido rey Fernando I, de Trastámara en el Compromiso de Caspe.

Juan II se enfrentó con los dirigentes de las ciudades  alto clero y la nobleza. La prisión de su hijo y heredero, Carlos, príncipe de Viana, hizo estallar la Guerra Civil entre 1462-72.

Conflictos sociales

Los abusos de la nobleza dieron lugar a graves conflictos sociales como la rebelión de los irmandiños (1467-69)
Y el conflicto de los payeses de remensa que se inició hacia  1460 y no se solucionaría hasta la Sentencia de Guadalupe de 1486, Fernando II el Católico. En las ciudades se producían persecuciones contra las aljamas de los judíos. Estos conflictos aparecían sistemáticamente en los momentos de crisis económica.


8.1-El Imperio de Carlos V. Conflictos internos: Comunidades y Germánías

Carlos fue recibido con desconfianza por sus nuevos súbditos debido a la práctica de la venalidad de los altos cargos, que estos se entregasen a extranjeros y las desconsideraciones hacia la reina Juana. En las Cortes de Valladolid de 1518 se solicitó al monarca que cesaran los nombramientos de extranjeros, no se permitiese la salida de metales preciosos, aprendiese castellano, residiese en el reino y tratase a su madre con consideración. La marcha del rey hacia Austria como pretendiente a la corona imperial y los fuertes subsidios que solicitó para pagar a los electores, así como que nombrase regente a un extranjero, Adriano de Utrech, provocó el descontento y se alzaron las comunidades de Toledo, Zamora, Segovia, Toro, Salamanca, Ávila, Madrid… Si en un principio fue un acto de rebeldía contra los actos de un rey, pronto tomó un carácter antiabsolutista, con un programa reformista. Carlos V nombró a altos miembros de la nobleza (almirante Enríquez y al condestable Iñigo de Velasco) como colaboradores de Adriano de Utrech, enajenando el débil apoyo que la nobleza había dado al movimiento comunero, facilitando la victoria militar realista y la ejecución de los líderes comuneros. Esta derrota acabó con los últimos reductos de las libertades castellanas.

Los artesanos y clases populares de Valencia tenían el privilegio de formar milicias armadas para defenderse de los berberiscos. En 1519 Carlos V autorizó a las milicias gremiales que se agermanasen. En 1520 se produjo una epidemia de peste en la ciudad. Los nobles abandonaron Valencia y A. De Utrech ordenó la disolución de las milicias, éstas no le obedecieron y se declararon en rebeldía, extendíéndose el movimiento por el resto del reino. Tras la derrota de los Comuneros, el ejército se dirigíó a Valencia y derrotó a la Germánías. Carlos V gravó con fuertes impuestos a las ciudades rebeldes.


9.3-La España del Siglo XVII: el ocaso del Imperio español en Europa


Durante el reinado de Felipe 111 el pacifismo fue la táctica imperante en lo relativo a política exterior. El agotamiento tras un siglo de guerras dio origen a la Paz de Londres de 1604 con Inglaterra, al doble acuerdo matrimonial con Francia tras la muerte en 1610 de Enrique TV, por el que el futuro Felipe IV contraía matrimonio con Isabel de Borbón y Luis XIII lo hacía con la infanta española Ana de Austria; y a la firma de la Tregua de los 12 años con Holanda. El cambio de reinado dio lugar a un giro radical en la política exterior. Felipe IV y más concretamente su valido, el Conde-duque de Olivares, se propusieron devolver a la Monarquía española el prestigio perdido durante la época pacifista. El apoyo prestado a la rama alemana de los Habsburgo en la Guerra de los 30 años y el fin de la Tregua de los 12 año iniciaron un largo periodo belicoso que no culminaría hasta el reinado siguiente. Si en un primer momento la balanza se decantó del lado de los Austrias, y prueba de ello son las victorias en la batalla de la Montaña Blanca y Nordlingen en el conflicto imperial y, la rendición de Breda en la guerra con Holanda, la entrada de Francia en la contienda en 1635 sería decisiva. Las derrotas en la batalla naval de las Dunas y la de Rocroi unido a los conflictos internos que tuvo que soportar la Monarquía por aquellas fechas llevaron a la firma de la Paz de Westfalia por la que España reconocía definitivamente la independencia de Holanda. Sin embargo, este tratado iba más allá pues supónía la pérdida definitiva de la hegemonía de los Habsburgo en Europa, el fin de la época imperial y el triunfo de la Europa de los estados independientes. La guerra con Francia continuó hasta la firma del Tratado de los Pirineos por el que España cedía el Rosellón y la alta Cerdaña, unas plazas en los Países Bajos y ventajas comerciales. El acuerdo se sellaba con un enlace matrimonial por el que Luis XIV se casaba con la infanta española María Teresa de Austria; enlace que, pese a la renuncia de la novia a la corona española, sería la puerta de acceso de los borbones al trono español. Con Carlos II  continuaron los enfrentamientos con Francia que se saldaron con pérdidas de algunas plazas en los Países Bajos y del Franco-condado por las paces de Nimega, Aquisgrán.


10.4-La práctica del Despotismo ilustrado: Carlos III   —


Carlos III fue proclamado rey de España en 1759 contando con una larga experiencia como soberano en Nápoles. Llevó a la práctica un programa de reformas bajo los principios del de Despotismo Ilustrado (“Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”), un absolutismo benefactor cuyos objetivos prioritarios eran la educación, la cultura y la economía. La primera etapa de su reinado con los ministros italianos Grimaldi y Esquilache viene marcada por del motín de 1766 motivado por la abolición de la tasa del grano y el cambio de indumentaria. El motín provocó el cese de los ministros extranjeros y la expulsión de los jesuitas (política regalista) a los que se acusó de ser los instigadores. La segunda dominada por ministros españoles como Aranda, Floridablanca, o Campomanes es en la que se producen mayor numero de reformas: se reorganiza el sistema educativo, se declaran honestas las profesiones y se apoya la creación de las Sociedades Económicas de Amigos del País.
Desde el punto de vista económico las medidas se centraron en los siguientes sectores:




En agricultura se repartieron tierras comunales, se repobló Sierra Morena, se redujeron los derechos de la Mesta y se iniciaron obras de regadío como el Canal Imperial de Aragón o el de Castilla   –
En Industria se rompíó el monopolio de los gremios, se crearon las Reales Fábricas y en Cataluña las fábricas de indianas.   –
A nivel comercial se intentó crear un mercado nacional sin aduanas interiores y con buenas vías de comunicación. Se liberalizó el comercio con América.   –
En el terreno financiero se creó el Banco Nacional de San Carlos, antecedente del Banco de España y se introdujo el juego de la Lotería Nacional.   –
En política religiosa se mantuvo la política regalista, reafirmó su soberanía sobre la Inquisición, aunque no se suprimíó se le impusieron restricciones, además del establecimiento del Plácet o Regium Exequátur.


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