Proceso de unificación de Castilla y Aragón y el Estado moderno
La unión fue complicada debido a conflictos en el siglo XV. En Aragón, los problemas entre el rey y la nobleza llevaron a una gran guerra civil en Cataluña. Juan II buscó una alianza con Castilla a través del matrimonio de su hijo Fernando con Isabel. En Portugal, el rey, casado con Juana la Beltraneja, intentó en la guerra civil de Castilla fusionar su política naval con la economía castellana.
En Castilla, la sucesión de Enrique IV enfrentó a su hija Juana con sus hermanastros Alfonso e Isabel. Así estalló la guerra de sucesión castellana, que acabó con la victoria de Isabel y con el Tratado de Alcáçovas con Portugal, en el que se acordó:
- Isabel era reconocida como reina de Castilla.
- Alfonso V de Portugal y Juana la Beltraneja renunciaban al trono castellano.
- Amnistía para los nobles castellanos que se habían enfrentado a Isabel.
- Reconocimiento de las fronteras entre Castilla y Portugal.
- Las islas Canarias quedaban reservadas a Castilla, mientras que las costas africanas y las islas del Atlántico quedaban para Portugal.
La Corona de Castilla en el siglo XV y principios del XVI
La unión matrimonial de Fernando e Isabel no significó la fusión política inmediata de las dos grandes coronas: cada una mantuvo sus propias instituciones, monedas, leyes y cortes. Tendrían en común el Consejo de la Suprema Inquisición. La unión política plena no se lograría hasta el siglo XVIII con los Borbones.
La Corona de Castilla se convirtió en un estado multiterritorial y en el reino más poblado de la Península; la ciudad más poblada era Sevilla. En economía se practicó el buhonismo, la ganadería y la explotación de materias primas. La Mesta proporcionaba un gran beneficio a través del comercio de la lana de oveja. La industria lanera experimentó un gran desarrollo, aunque decayó debido a la competencia extranjera; se recuperaría gracias al comercio con las Antillas.
La actividad comercial prosperó con la creación de las Cofradías de correos y carreteros y del Consulado de Burgos. Se desarrollaron tres centros de comercio lanero: Medina del Campo, Villalón y Medina de Rioseco.
Organización social
La sociedad castellana presentaba una estructura jerarquizada pero heterogénea:
- Nobleza: Mantuvo sus privilegios, aunque tuvo que someterse al autoritarismo de Isabel.
- Clero: Experimentó una reforma para evitar el absentismo, el nepotismo y la simonía. Disfrutaron del privilegio del patronato regio y, para combatir la herejía, se creó el Consejo de la Suprema Inquisición.
- Estado llano: Muy heterogéneo. En las ciudades, los más privilegiados dirigían los gremios y los concejos. Los judíos y conversos destacaron en cargos administrativos y en finanzas. Por debajo estaban los artesanos, los braceros y la gente de servicio. En el escalón más bajo se encontraban los mendigos, delincuentes y viudas.
- Ámbito rural: Los propietarios se dedicaban al cultivo y proporcionaban jornaleros, pastores y sirvientes.
El Estado y las instituciones de gobierno
En Castilla se introdujeron más cambios: Isabel buscó centralizar el poder y sometió a la nobleza. El órgano de gobierno supremo fue el Consejo Real de Castilla, encargado de asesorar al monarca. Para el enlace entre los consejos y el rey surgió la figura del secretario real.
Las cortes perdieron importancia y solo se reunían para proclamar fidelidad al heredero y aprobar nuevos impuestos. La administración de justicia se llevó a cabo a través de los corregidores en el ámbito local, las audiencias en el ámbito regional y el Consejo Real en el ámbito nacional.
Para el mantenimiento del orden se creó la Santa Hermandad, integrada por cuadrillas armadas para perseguir y sancionar a los delincuentes. La Hacienda era muy débil y los presupuestos no cubrían los gastos, debido a que los privilegiados no contribuían fiscalmente.
Principios de la Ilustración y del despotismo ilustrado
Las ideas comunes de la Ilustración incluyen el predominio de la razón, la defensa de la autonomía del poder político (que debía controlar al poder religioso), la tolerancia religiosa, el interés por las actividades productivas y la valoración de la educación, dirigida por el Estado. Además, se oponen a los privilegios y a la desigualdad legal, aunque admiten la desigualdad económica y la existencia de una aristocracia de mérito.
El despotismo ilustrado es una forma de gobierno autoritaria que practicaron distintos reyes en la segunda mitad del siglo XVIII, inspirada en las ideas ilustradas.
Reformas del conde-duque de Olivares
La reanudación de una política exterior ofensiva en Europa exigía la aportación de importantes sumas de dinero en una Hacienda real en crisis crónica. Olivares planteó una reforma financiera y militar: hasta entonces el esfuerzo para la defensa de la monarquía lo había efectuado Castilla, pero ya no podía soportar el peso de las enormes necesidades económicas y militares de la corona.
Olivares propuso la Unión de Armas, un ejército permanente sostenido por todos los reinos de la Monarquía Hispánica. Estas reformas pretendían unificar políticamente el imperio, suprimiendo las diferencias forales y repartiendo cargas y beneficios. El plan buscaba crear una estructura centralizada del Estado, más fácil de gobernar, pero su aplicación resultó prácticamente imposible.
Eje cronológico desde 1700-1788
- Felipe V (1700-1733)
- Fernando VI (1746-1759)
- Carlos III (1759-1788)
Principales hitos:
- 1701 – Inicio de la Guerra de Sucesión
- 1707 – Decretos de Nueva Planta de Valencia y Aragón
- 1713 – Tratados de Utrecht y Rastatt
- 1714 – Fin de la Guerra de Sucesión en España
- 1724 – Renuncia de Felipe V
- 1733 – Primer pacto de familia con Francia
- 1743 – Segundo pacto de familia
- 1756-1763 – Guerra de los Siete Años
- 1767 – Tercer pacto de familia
- 1767 – Expulsión de los jesuitas
- 1775-1783 – Guerra de independencia de las 13 colonias norteamericanas
- 1789 – Crisis de subsistencia y Revolución francesa