El Bienio Reformista (1931-1933): Los Problemas del Gobierno de Izquierdas
En este periodo, las organizaciones de derechas comenzaron a tomar fuerza. Esto se manifestó en varios acontecimientos clave:
- Conspiraciones contra la República: Surgieron desde los inicios del régimen y culminaron en agosto de 1932 con la sublevación del general Sanjurjo en Sevilla. El gobierno reaccionó y logró frustrar el golpe.
- Ascenso de las organizaciones de derechas: En marzo de 1933 se creó la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas), que reunía grupos y grupúsculos muy variados. El líder de la CEDA era José María Gil Robles.
- Graves problemas sociales: La extrema izquierda era partidaria de la revolución armada y volvió a la carga en enero de 1933. Los choques más trágicos contra la Guardia Civil se produjeron en Castilblanco (Badajoz) y, sobre todo, en Casas Viejas (actual Benalup, Cádiz), donde la Guardia Civil y la Guardia de Asalto reprimieron violentamente un levantamiento anarquista. Las protestas cundieron por todo el país.
Estas tensiones agotaron al gobierno de Azaña, que se vio obligado a dimitir. Le sucedieron los gobiernos radicales de Lerroux y Diego Martínez Barrio. Finalmente, se disolvió el Parlamento y se convocaron nuevas elecciones.
El Bienio Rectificador (Diciembre de 1933 – Febrero de 1936)
En un contexto de crisis económica internacional y de triunfo de los extremismos en Europa, con el ascenso de Hitler en 1933 y la consolidación de la dictadura de Stalin en la URSS, la lucha política se radicalizó en nuestro país. España se polarizó entre las «derechas» y las «izquierdas».
El panorama político español hacia fines de 1933 era el siguiente:
Fuerzas de Derechas
- La CEDA de Gil Robles agrupaba a las clases medias y populares católicas. Las Juventudes de Acción Popular (JAP), organización juvenil del partido, tenían ya en aquel momento rasgos claramente fascistas.
- En Renovación Española, dirigida por Calvo Sotelo, se agrupaban los monárquicos con posturas cada vez más extremistas y antidemocráticas.
- Comunión Tradicionalista: Su líder era Fal Conde. El carlismo utilizó una estrategia violenta contra la República a través de sus milicias armadas: El Requeté.
- Finalmente, la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera, que se fusionó en 1934 con las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS) de Ramiro Ledesma. Quedó así constituido el núcleo político de ideología fascista en España.
Fuerzas de Izquierdas
- La Izquierda Republicana de Manuel Azaña agrupaba el centro-izquierda que había optado por una política de reformas y de alianzas con el movimiento obrero.
- El PSOE, el mayor partido obrero, estaba dirigido por un grupo de líderes a menudo enfrentados. Indalecio Prieto y Largo Caballero representaban el ala más moderada y más radical del partido, respectivamente. En general, el PSOE vivió un claro proceso de radicalización.
- El PCE seguía las nuevas directrices de la Komintern y buscaba una alianza de la izquierda contra el fascismo. La experiencia alemana y el ascenso de Hitler en enero de 1933 habían hecho rectificar a Stalin y buscar alianzas con todas las fuerzas de centro-izquierda.
- La CNT seguía ligada a la acción revolucionaria, aunque había quedado muy mermada tras el fracaso de la insurrección de diciembre de 1933.
- Los continuos enfrentamientos del gobierno de la Generalitat catalana con el gobierno de derechas de Madrid habían propiciado que la Esquerra Republicana de Catalunya, dirigida por Lluís Companys, girara a la izquierda en sus posiciones políticas.
Fuerzas de Centro y Regionalistas
- El Partido Radical de Lerroux.
- Acción Republicana.
- Partidos Regionalistas: La Lliga de Cataluña y el PNV.
La Formación del Gobierno Rectificador
Como se mencionó, en noviembre de 1933 se convocaron elecciones. La CEDA consiguió el mayor número de diputados, pero Niceto Alcalá-Zamora encargó formar gobierno a Alejandro Lerroux, del Partido Radical, el segundo en número de diputados, evitando así un cambio radical de gobierno de izquierda a derecha. Lerroux formó un gabinete conformado exclusivamente por miembros de su partido. La CEDA apoyó al gobierno desde el Parlamento.
Lerroux se vio así obligado a iniciar lo que los grupos de derecha reclamaban: una política de rectificación de las reformas del bienio anterior. Esta nueva política se concretó en la paralización de las reformas iniciadas:
- Paralización de la reforma agraria, con la consiguiente expulsión de las tierras que habían ocupado miles de jornaleros.
- Paralización de la reforma militar y designación para puestos clave de militares claramente antirrepublicanos como Franco, Goded o Mola. Esta nueva política fue completada con una amnistía para los participantes en el golpe de Sanjurjo en 1932.
- Conciliación con la Iglesia Católica.
- Paralización de las reformas educativas: Parón en el programa de construcciones escolares y anulación de la enseñanza mixta.