Historia de España: Del Desastre del 98 al fin de la Monarquía de Alfonso XIII

Las guerras de Cuba, el conflicto con Estados Unidos y la crisis de 1898

En febrero de 1895, estalló en Cuba un movimiento independentista que culminó en la pérdida de las últimas colonias españolas (Cuba, Puerto Rico y Filipinas) en diciembre de 1898. Este evento, conocido como el Desastre del 98, desencadenó una profunda crisis nacional en España, dado que Cuba era una colonia de gran importancia económica por la producción de azúcar, tabaco y café. Las reivindicaciones iniciales se basaron en la reducción de aranceles, la abolición de la esclavitud y una mayor autonomía política.

Etapas del conflicto independentista

  • Guerra de los Diez Años (1868–1878): Iniciada con el Grito de Yara y finalizada con la Paz de Zanjón.
  • Guerra Chiquita (1879–1880): De breve duración y escaso éxito.
  • Guerra de 1895: Iniciada con el Grito de Baire, liderado por José Martí.

Durante esta última fase, el general Weyler aplicó una táctica de reconcentración de la población civil, provocando un gran número de víctimas. Tras la explosión del buque El Maine en febrero de 1898, Estados Unidos declaró la guerra en abril. España fue derrotada en Cavite (Filipinas) y en la batalla naval de Santiago de Cuba. El 10 de diciembre de 1898 se firmó la Paz de París, donde España cedió sus últimas colonias. Este hecho impulsó el Regeneracionismo, que buscaba modernizar el país.

La crisis de la Restauración: Intentos regeneradores y oposición al régimen

El periodo entre el acceso al trono de Alfonso XIII (1902) y el golpe de Estado de Primo de Rivera (1923) estuvo marcado por el desmoronamiento del sistema canovista. La intervención excesiva del rey en la política debilitó el turno de partidos.

Hitos de la inestabilidad política

  • Ley de Jurisdicciones (1906): Otorgó a los militares poder para juzgar delitos contra el ejército, unificando al nacionalismo bajo Solidaritat Catalana.
  • Gobierno de Antonio Maura (1907-1909): Intentó una “revolución desde arriba”, pero cayó tras la Semana Trágica de 1909.
  • Gobierno de José Canalejas (1910-1912): Impulsó reformas sociales y la Ley del Candado, frustradas por su asesinato.

A partir de 1917, el sistema sufrió una crisis múltiple: militar (Juntas de Defensa), política (Asamblea de Parlamentarios) y social (huelga general de 1917). El auge del Trienio Bolchevique y el pistolerismo en Barcelona aceleraron la descomposición del régimen.

El impacto de los acontecimientos internacionales

Tras el 98, España se centró en el protectorado de Marruecos (Conferencia de Algeciras, 1906). La resistencia de las tribus rifeñas convirtió el conflicto en una guerra costosa. Durante la Primera Guerra Mundial, España se mantuvo neutral, lo que benefició a ciertos sectores industriales pero empeoró las condiciones de vida de la clase obrera, alimentando la conflictividad social tras la Revolución Rusa de 1917. El Desastre de Annual (1921) y el posterior Expediente Picasso evidenciaron la crisis del sistema, facilitando el golpe de Estado de 1923.

La dictadura de Primo de Rivera y el final del reinado de Alfonso XIII

La Dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1931) se instauró con el apoyo del rey y la burguesía. Se dividió en dos etapas:

  • Directorio Militar (1923–1925): Suspensión de la Constitución, prohibición de partidos y fin de la guerra de Marruecos tras el desembarco de Alhucemas.
  • Directorio Civil (1925-1930): Creación de la Unión Patriótica y la Asamblea Nacional Consultiva.

La crisis económica de 1929 y la creciente oposición (Pacto de San Sebastián) forzaron la dimisión de Primo de Rivera. Tras el fracaso de la “Dictablanda” de Berenguer, las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 dieron la victoria a las candidaturas republicanas, provocando el exilio de Alfonso XIII y la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931.

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