Marcha sobre Roma Partido Nacionalsocialista

¿QUÉ ES EL FASCISMO?


El fascismo, hace referencia al modelo político que tuvo su primera intervención en la Italia y Alemania de entreguerras. Ha obtenido un sentido más amplio que designa una reacción violenta y autoritaria contra la expansión del principio de igualdad entre los ciudadanos (democracia y socialismo); dados sus siguientes principios: –
El nacionalismo exacerbado, con un componente racista, que defiende la preservación y exaltación de la raza, para garantizar la unidad nacional. Se justifica la eliminación de otros grupos o pueblos y el derecho a expandirse territorialmente. –
La exaltación del Estado, por encima de los derechos y libertades de los individuos, que están subordinados a los intereses del Estado. –
El rechazo al liberalismo y a la democracia, niega el principio de igualdad entre todos los ciudadanos, la soberanía popular y el sufragio. No tolera la separación de poderes, rechaza el parlamentarismo y anula cualquier oposición, defiende una concepción antiigualitaria.

El culto líder, el fascismo exalta la figura de un líder carismático que concentra en su persona todos los poderes, encarna al Estado y es el jefe del partido único. -El fascismo se opone a la tradición racionalista y materialista, adopta posiciones de desconfianza en la razón y exalta los elementos irracionales de la conducta humana, y defiende la legitimidad de la violencia y de la guerra como instrumento de progreso histórico y de selección de pueblos, naciones y razas.


2.LA Italia FASCISTA (1922-39)

LA CRISIS DE LA PROSGUERRA

Durante la 1ºGuerra Mundial, el coste de la vida en Italia había subido mucho más rápido que los salarios y el nivel de vida de la clase trabajadora había bajado. Al concluir el conflicto, las organizaciones obreras intentaron recuperar esas pérdidas del poder adquisitivo. Se podría decir que este fue el origen de un movimiento huelgúistico que alcanzó gran virulencia y que a menudo presentó objetivos revolucionarios; se produjeron más de 1800 huelgas, y los obreros ocuparon numerosas fábricas en el Norte de Italia. En el campo, se desarroló un movimiento de ocupación de tierras de los grandes propietarios. Todos estos movimientos fueron reprimidos, pero el temor a la bolchevización se extendíó entre la burguésía. En el ámbito político, la monarquía constitucional atravesaba una situación de fuerte inestabilidad y ningún partido conseguía obtener mayorías estables y gobiernos duraderos. El régimen constitucional se apoyaba en una coalición de partidos liberales de centro, que empezó a verse fuertemente contestada tanto por el Partido Socialista, el Partido Comunista Italiano, el Partido Popular,y recogía las aspiraciones de los sectores antisocialistas. Hay que sumar el nacionalismo exaltado, derivado de la frustación, tras la 1ºGuerra Mundial, ya que las promesas de recuperar las tierras irredentas no se habían cumplido totalmente. El nacionalismo, muy arraigado entre los excombatientes condujo a un grupo de ellos, liderados por Gabriele d’Annunzio, a protagonizar la anexión del Fiume en 1924.


LA FORMACIÓN DEL PARTIDO NACIONAL FASCISTA

En 1919, Benito Mussolini, fundó el Fasci di Combattimento, un movimiento que agrupaba antiguos combatenientes y que tenía un programa populista y nacionalista, en 1921, Mussolini transformó los Fasci en el Partido
Nacional Fascista, que se presentó como un instrumento eficaz frente a la amenaza del comunismo y la bolchevización de Italia. Mussolini dotó a su partido de un programa nuevo que mezclaba un discurso populista en lo social, pero claramente defensor de la propiedad privada, con un fuerte nacionalismo y un proyecto expansionista y militarista en la política exterior, los fascistas adoptaron la camisa negra como uniforme y el saludo a la romana con el brazo en alto. Las bases del partido se nutrieron de sectores obreros descontentos con la situación política y social, pero sobre todo de la pequeña burguésía, atemorizada ante la crisis y el ascenso de las fuerzas revolucionarias obreras. El partido fue bien visto entre industriales, grandes propietarios de tierras, y sectores del ejército o el propio gobierno, para frenar el socialismo y el comunismo, recibíó ayuda financiera de la Confindustria, la mayor organización patronal italiana.
Las escuadras fascistas protagonizaron numerosos actos de violencia social. Pretendían acallar toda forma de oposición atemorizando a la población con porrazos y con acciones violentas. Contaban con la ayuda policial, el año 1921, fueron asesinadas unas 600 personas. El Partido Nacional Fascista crecíó muy rápido y en 1922 ya alcanzaba los 700000 afiliados.

LA MARCHA SOBRE Roma Y LA LLEGADA AL PODER

El Partido Nacional Fascista demostró que contaba con una buena organización en la huelga de 1922. Los fascistas comunicaron al gobierno que si no era capaz de imperdirla ellos sustituirían al Estado. El golpe final para conseguir el poder llegó con la marcha sobre Roma en 1922. Los fascistas anunciarion que si el gobierno era incapaz de restablecer el orden y la autoridad, ellos marcharían hacia la capital y reclamarían el poder. Miles de camisas negras ocuparon los edificios públicos y empezaron a controlar las instituciones y las comunicaciones del Norte de Italia. Víctor Manuel III pidió a Mussolini que constituyese un nuevo ejecutivo.
En el proceso de entrega del poder el fascismo, dos instituciones desarrollaron un papel decisivo: la Monarquía y el Ejército. El establecimiento de la dictadura fascista fue el resultado e un proceso de restricción de las libertades que se llevó a cabo entre 1922 y 1924. Un gobierno de coalición entre diferentes fuerzas políticas mantuvo formalmente la vida parlamentaria, a raíz del asesinato de Matteotti, dió el viraje definitivo hacia la dictadura en 1924. Los fascistas estaban implicados en el asesinato, y para no tener que encarse a las críticas del Parlamento, Mussolini asumíó plenos poderes y silenció a toda la oposición.

LA DICTADURA FASCISTA

A partir de 1925, Mussolini, el Duce, inició un proceso encaminado a convertir Italia en un régimen totalitario en el que Estado y Partido Nacional Fascista quedasen completamente identificados. Una ley nombró a Mussolini jefe de Gobierno y le otorgó todos los poderes: nombraba y revocaba a los ministros, legislaba mediante decretos y controlaba todo el poder ejecutivo. En 1926, la Ley Rocco prohibíó todos los partidos y sindicatos, a excepción de los fascistas, y en 1934, los sindicatos fueron integrados en 22 corporaciones. El régimen de Mussolini supuso atraerse a la Iglesia católica, juntos firmaron los Pactos de Letrán.
El Papa Pío XI reconocíó el Reino de Italia y Roma como su capital, mientras el Estado italiano se comprometía a conceder al Vaticano una renta anual, el apoyo del papado al fascismo constituyó uno de sus puntales más sólidos. Se promovíó la remilitarización y se inició una campaña para recuperar los territorios irredentos, algunos de los cuales tenía como objetivo la rectificación de las fronteras con Francia. La política expansionista fascista implicaba la posesión de territorios coloniales en Europa y en África.

UN FUERTE DIRIGISMO ECONÓMICO

En lo económico, el fascismo se caracterizó por un fuerte intervencionismo estatal, por el proteccionismo a la industria nacional y por la tendencia a la autorquía económica. En 1933 se creó el Instituto para la Reconstrucción
Industrial con el fin de ayudar a las empresas con problemas mediante la compra de sus acciones a grandes bancos a través de empresas filiales públicas. En 1934, El estado adoptó políticas proteccionistas y establecíó un estricto control de los intercambios, autorizando aquellas importantes consideradas indisperables. La política autáraquica condujo a una cierta renovació de la industria nacional. El fascismo invirtió en las obras públicas poniendo en marcha proyectos destinados a frenar el desempleo y diseñó un programa agrario para fomentar la producción y un plan de incentivación de la natalidad.

UN ESTRICTO CONTROL SOCIAL

El fascismo pretendíó controlar y dirigir a toda la sociedad a base de estimular su afiliación el partido o a los sindicatos fascistas. El control del fascismo incidíó en la educación, en las escuelas de primaria, los maestros debían vestir la camisa negra, mientras en la Universidad, los profesores debían prestar juramento de fidelidad al régimen. El catolicismo fue declarado religión oficial, se prohibíó el divorcio, la enseñanza religiosa se convirtió en obligatoria y se exaltó el papel materno y familia. El régimen favorecíó los nuevos medios de comunicación como la radio y cine. En Roma se creó Cinecittà, para impulsar una producción cinematográfica propia que debía ejercer una gran labor propagandística. También se creó una importante red de emisoras de radio estatales con el mismo fín.


3.LA REPÚBLICA DE WEIMAR (1918-33)

En Alemania, en 1918, tras la abdicación de Guillermo II, se proclamó la República de Weimar, que tuvo que asumir la derrota militar y las duras condiciones de paz impuestas por los vencedores.

LA DEBILIDAD DE LA REPÚBLICA DE WEIMAR

La nueva república basada en una Constitución ampliamente democrática, fue incapaz de crear un sistema político estable. Al principio, la república tuvo que hacer frente a los intentos insurreccionales tanto de la derecha como de la izquierda, que deseaban acabar con el régimen. En 1919 se dió el levantamiento de la Liga Espartaquista, los comunistas, que pretendían proclamar un gobierno de consejos obreros según el modelo soviético. En 1920, el auge de grupos nacionalistas radicales, que acusaban al gobierno de tradición por haber firmado el armisticio y haber aceptado las condiciones del Tratado de Versalles, se tradujo en un conato de ocupación de Berlín. El golpe de Estado, que contaba con el paoyo de un sector del ejército, fracasó gracias al estallido de una huelga general. En 1923, también fracasaría el putsch nacionalista y antidemocrático protagonizado por Hitler.

La situación económica era complicada. Las deudas de guerra y las fuertes reparaciones que Alemania debía pagar a los vencedores originaron un aumento de la inflación y una espectacular depreciación del marco alemán. La crisis llegó a su cénit en 1923, cuando los alemanes no puedieron pagar las deudas de guerra contraídas con Francia y las tropas galas ocuparon el rico territorio minero de Ruhr como garantía de cobro.

Entre 1924 y 1929, Alemania vivíó un período de relativa estabilidad gracias a una mejora económica. La crisis de 1929 agravó la situación. Los partidos gubernamentales de la llamada Coalición de Weimar fueron perdiendo el apoyo de los asalariados y de la pequeña burguésía empobrecida. A partir de 1930, los diferentes gobiernos de coalición no tuvieron una mayoría suficiente en el Parlamento y se utilizó para disolverlo.

LA FORMACIÓN DEL PARTIDO NAZI

Hitler inició su carrera política en un pequeó grupo extremista, racista y agresivo, con eslóganes anticapitalistas, que en 1920 hizo público su programa y se llamaba Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes.
Hitler se puso al mando del Partido, reorganizándolo y dotándolo de un carácter violento con la creación de unos escuadrones paramilitares, la SA, que ejercían la amenaza y la coacción contra sus adversarios. En 1923, tras el fallido intento de golde de Estado contra la República de Weimar, Hitler fue detenido y cumplíó seis meses de cárcel, en ese tiempo escribíó Mein Kampf, se desarrollaba su pensamiento y programa político. Defendía el antisemitismo, la superioridad de la raza aria y la necesidad de forjar un Gran Reich con todos los territorios de población germánica en base a un programa de expansión territorial. Al salir de prisión, la posición de Hitler dentro del partido y su liderazgo político se habían reforzado. En 1925, creó su propia milicia, la SS.
De tal forma, la mejora de la situación económica y social entre 1924 y 1929 hizo perder terreno a los nazis, que se vieron obligados a frenar su actividad antiparlamentaria.


4.LA Alemania NAZI (1933-39)

La crisis económica y el desorden político radicalizaron las posturas de buena parte de los alemanes, que se hicieron más receptivos al nacionalismo.

LA LLEGADA AL PODER DEL NAZISMO

La difícil situación económica derivada de la crisis de 1929 fue la que ofrecíó una nueva oportunidad a los nacionalsocialista, ya que el aumento del malestar social favorecíó la difusión de su discurso radical y provocó una polarización política.
Las fuerzas conservadoras, más alarmadas por la influencia comunista que por el nazismo, prefirieron llegar a un acuerdo con Hitler, este fue nombrado canciller en un gobierno de coalición en 1933. Hitler juró la Constitución, pero su intención era convertir la república en un Estado autoritario. Las razones del éxito de los nazis hay que buscarlas en el apoyo que hallaron entre las clases medias, los campesinos arruinados y los obreros desesperados ante la miseria y el paro. Su nacionalismo radical les hizo ganar adeptos entre los militares y antiguos combatientes y entre la burguésía, que deseaba un poder fuerte. Hitler contaba con el apoyo de importantes personalidades de la industria y de las finanzas, dispónía de ayudas económicas procedentes de algunos empresarios.

EL CAMINO HACIA LA DICTADURA

La construcción del Estado autoritario se inició el mismo año 1933, cuando Hitler consiguió Hindenburg el permiso para disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones, que se fijaron para el 5 de Marzo. Un decreto del gobierno prohibíó la prensa y las reuniones de los opositores, los camisas pardas sembraban el pánico y terror. El 27 Febrero se produjo el incendio del Reichstag, del que fueron falsamente inculpados los comunistas. Hitler obtuvo el apoyo que necesitaba de los diputados del Centro Católico para que el Parlamento le concediese plenos poderes y la facultad de promulgar leyes sin necesidad de trámites. Tras la muerte de Hindenburg, acumuló las funciones de canciller y presidente, y se proclamó Führer y canciller del Reich.

LA CONSTRUCCIÓN DE UN RÉGIMEN TOTALITARIO

Los nazis transformaron Alemania en un régimen totalitario, en el que Hitler y el partido nazi controlaban las instituciones, la sociedad y los individuos. Sólo fue autorizado el NSDAP, y todos los trabajadores fueron conminados a afiliarse en el Frente del Trabajo Nacionalsocialista.
La Administración Pública fue depurada con una ley que autorizaba el despido por razones polítcias y raciales. Los poderes locales de los diversos Estados fueron suprimidos y transferidos al Reich. Se inició la identificación entre partido y Estado. Bajo la autoridad incontestable del Führer, un grupo de dirigentes del partido organizó, con una mano de hierro, el nuevo Estado. Una serie de organismos ejecutivos, a modo de despachos ministeriales dirigidos por hombres plenamente identificados con Hitler, competían por ganar mayor influencia y poder en la gestión del régimen. En 1934 se creó la Gestapo (Policía Secreta), dirigida por Himmler, encargada de la represión de los opositores al régimen y del control sobre la opinión pública. Sólo quedaba por conseguir la total sumisión del partido a las directrices de Hitler, su neutralización se llevó a cabo durante la Noche de los chuchillos largos, en la que fueron asesinados Röhm y más de 300 dirigentes de la SA. A partir de ese instante, el control de Hitler del Estado y del partido nazi fue absoluto.

AUTARQUÍA ECONÓMICA Y REARME

La principal preocupación de los dirigentes nazis en materia económica, con Goering como principal impulsor, era asegurar un relanzamiento económico que convirtiese nuevamente a Alemania en una gran potencia mundial. Para ello se implantó un fuerte dirigismo estatal, que tenía como objetivo conseguir la autarquía económica y convertir Alemania en un Estado autoabastecimiento económico y fomento de una inudstria de sustitución. El Estado pasó a ejercer un fuerte control sobre los precios y los salarios con el fin de frenar la inflación, realizando fuertes inversiones. Por último, se dio prioridad a la industria pesada, que alcanzó un gran desarrollo gracias a la remilitarización. Los resultados económicos del nazismo fueron muy desiguales. En 1939, Alemania se había convertido en la segunda potencia industrial del mundo. La política económica nazi, como el fascismo italiano, no cuestiónó ni puso en peligro el sistema capitalista. Por el contrario, reafirmó algunos de los rasgos más carácterísticos del capitalismo alemán.
La clase media, que había depositado grandes esperanzas experimentó una tenue mejoría. La clase obrera vio cómo desaparecía el grave problema del paro y la iniciación de un empeoramiento de condiciones salariales y de trabajo.


EL CONTROL IDEOLÓGICO Y SOCIAL

Para el Estado nazi, la sociedad alemana debía tener una absoluta unidad ideológica. Se creó el Ministerio de Cultura y Propaganda, que fue confiado a Goebbels, para garantizar la conformación de una cultura y un pensamiento badados en las ideas racistas y nacionalistas. La ciencia y cultura aniquilaron la libertad intelectual y desmantelaron toda la élite artística y literaria. El futuro del Reich, dependía de la adhesión de la juventud al nacionalsocialismo y por ello el nazismo dedicó grandes esfuerzos a la educación de los jóvenes. Se reorganizó y se politizó el sistema educativo. Se fomentaron las organizaciones de recreo y de educación juvenil, entre las que las Juventudes Hitlerianas desempeñaban un papel fundamental.

LA PUREZA RACIAL

Un elemento central para conseguir la total cohesión ideológica y social del pueblo alemán era asegurar la pureza racial.
Se afirmaba que la raza aria debía ser protegida mediante la exclusión de quienes presentaban cualquier discapacidad física. El régimen nazi favorecíó la natalidad de los verdaderos arios y se adoptaron un conjunto de medidas eugenésicas con el fin de esterilizar a los individuos con enfermedades hereditarias. La cuestión racial que alcanzó mayor magnitud fue la persecución de los judíos.


Las causas del antisemitismo alemán hay que buscarlas en el deseo de ofrecer a la nacíón alemana una explicación fácil de sus infortunios, una cabeza de turco a la que atribuir todas las responsabilidades. La política antijudía pasó por diferentes fases: en 1933 se promulgó el boicot a los negocios judíos, en 1935 se dictaron las Leyes de Nuremberg (impedían los matrimonios mixtos y excluían a los judíos de la ciudadanía alemana). En 1938, se les obligó a llevar un distintivo.
La noche de los cristales rotos, en la que fueron detenidos miles de judíos, y algunos de ellos asesinados, destruidos sus comercios e incendiadas sus sinagogas.

LA EXPASIÓN TERRITORIAL

El régimen nazi no puede entenderse sin su vocación expansionista.
Hitler vinculó estrechamente la formulación de la superioridad racial con su voluntad de implantar un nuevo orden en Europa asentado en el dominio germánico. Hitler abanderó las repulsas contra las condicones del Tratado de Versalles y la humillación que para el pueblo alemán supónían. Apuntaban a la construcción política del Gran Reich alemán, un Imperio que debía comprender todos los territorios de habla almena y someter, para conquistar el espacio vital.
Este proyecto conllevaría la ocupación directa de nuevos territorios (Ucrania, Polonia). Finalmente, se consideraba que otros pueblos, como Italia, y Gran Bretaña, tenían derecho a construir su propio espacio vital debido a su componente racial. Así pues, era posible llegar a un acuerdo con ellos y acometer sin interferencias la conquista del Este y el dominio de Europa.

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