Progresividad creciente

1-INTRODUCCIÓN


Entre 1833 y 1868 se produjo en España, al igual que en Europa Occidental, la implantación del


Liberalismo político y económico. Las pautas comunes con Europa fueron: la creación de una monarquía


Constitucional y parlamentaria, la transformación de la propiedad feudal en propiedad privada-capitalista y la


Libertad de comercio e industria; pero en España este proceso presentó peculiaridades: el predominio de la


Burguésía agraria sobre la industrial (lo que favorecíó la implantación de modelos muy conservadores) y, derivada


De la hegemonía conservadora, una gran conflictividad política y social entre las diferentes facciones políticas


Y socio-ideológicas. Por ello, las desamortizaciones fueron un hecho fundamental en el proceso de configuración


Del liberalismo. No sólo implicaron un cambio esencial en el sistema de propiedad y tenencia de la tierra sino que


Se trataron del principal instrumento político de los liberales para ganar apoyos entre la antigua nobleza y la


Burguésía


2-DESARROLLO


Aunque a lo largo del Siglo XIX fue perdiendo peso, la agricultura siguió siendo el sector económico más


Importante de nuestra economía, lo cual es indicativo del escaso desarrollo industrial de España en ese periodo


Los cambios más importantes en el sector agrícola afectaron a la estructura de la propiedad y a la creciente


Comercialización de los productos. En cambio, la productividad siguió siendo baja debido al uso de técnicas


Arcaicas. Por eso periódicamente se siguieron produciendo crisis de subsistencias, que afectaban al conjunto de


La economía española


El elemento clave en la reestructuración de la propiedad agraria fue la desamortización, proceso jurídico-político


Que consiste en sacar al mercado libre bienes que durante el Antiguo Régimen eran inalienables, de los


Ayuntamientos y de la Iglesia (bienes de “manos muertas”). En un principio el objetivo fundamental de las


Desamortizaciones sería crear un campesinado libre que explotaría las tierras compradas con mentalidad


Capitalista de obtención del máximo beneficio económico, lo cual redundaría en un aumento de la producción y de


La riqueza nacional. El modelo a seguir sería el de la Francia revolucionaria de 1789. Pero la realidad no fue así:


Los compradores de las tierras desamortizadas fueron los banqueros, comerciantes, industriales y nobles, es


Decir los únicos sectores poseedores de dinero en efectivo. En consecuencia, no fue posible constituir en


España,salvo excepciones, una clase de campesinos de propiedades medianas, como sí había sucedido en


Francia durante la Revolución. Por el contrario, el latifundismo de baja productividad se acentuó. Para


Comprender el proceso de desamortización también es muy importante tener en cuenta las grandes dificultades


De la Hacienda Pública española (deuda pública acumulada y déficit presupuestario crónico), lo que se debe


Tanto a las guerras que se amontonan en las cuatro primeras décadas del Siglo XIX como a la necesidad de


Financiación de un estado moderno con un creciente número de funcionarios y, en consecuencia, generador de un


Mayor gasto. La Hacienda española, abrumada por la magnitud de la deuda pública acumulada, no tuvo más


Remedio para financiarse que acudir a la vía revolucionaria, que no es otra que la apropiación y posterior venta de


las riquezas naturales del suelo y del subsuelo. Por tanto la agricultura y la minería fueron los sectores afectados.

Es decir, el Estado expropia los bienes de «manos muertas» y posteriormente los pone en venta mediante pública


Subasta. Es importante tener en cuenta que fueron los progresistas, en las escasas ocasiones que estuvieron en


El gobierno, los que promulgaron las leyes de desvinculación y desamortización. El Partido Moderado (y los


Carlistas) estuvo en contra de dichos procesos, aunque algunos de sus seguidores se beneficiaron del lucrativo


Negocio. De ahí se deduce que la desvinculación y la desamortización, aunque se trate de fenómenos de


Naturaleza económica, tuvieron también una importante trascendencia política


Ya a finales del XVIII y principios del XIX se habían llevado a cabo ciertas medidas desamortizadoras (Godoy en


1798, José I Bonaparte desde 1808, Cortes de Cádiz entre 1810 y 1814, Trienio Liberal desde 1820). Ahora


Bien, éstas, no tuvieron grandes efectos. Las dos principales desamortizaciones tuvieron lugar durante el


Reinado de Isabel II


2.1-LA DESAMORTIZACIÓN DE MENDIZÁBAL:


En plena guerra carlista, el ministro de Hacienda Juan Álvarez Mendizábal, del Partido Progresista, disolvíó las


Órdenes religiosas (excepto las dedicadas a la enseñanza y a la asistencia hospitalaria) y organizó por decreto


Del 16 de Febrero de 1836 la incautación y posterior subasta de los bienes de las órdenes regulares. Otra ley del


29 de Julio de 1837 amplió ese proceso a los bienes del clero secular. Al comenzar la Década Moderada, que


Puso freno a la desamortización, cerca de las tres cuartas partes de las tierras de la Iglesia habían sido


Expropiadas y subastadas y, por tanto, pertenecían ahora a dueños particulares. La finalidad de estas leyes de


Desamortización fue múltiple:


-Obtener fondos para sufragar los gastos de la guerra carlista


-Eliminar la deuda pública (los compradores podían pagar con títulos de la deuda). El saneamiento de la


Hacienda Pública permitía al Estado obtener nuevos préstamos


-“Castigar” a la Iglesia por su adscripción mayoritaria al bando carlista. Las leyes de desamortización


Provocaron la ruptura de las relaciones diplomáticas de la España liberal con Roma. Además el Papa


Excomulgó a quienes compraran bienes que habían pertenecido a la Iglesia. Sin embargo esta amenaza


De nada sirvió para frenar el afán de lucro de los compradores. En compensación por los perjuicios

Ocasionados, el estado se comprometíó a subvencionar el culto y a pagar a los sacerdotes, con lo que


Éstos pasaban a ser una especie de “funcionarios” dependientes económicamente del estado liberal


-Atraer a las filas liberales del gobierno a la nueva clase de burgueses que adquieren los bienes


Desamortizados, ampliando así la base social del régimen isabelino. También fueron favorecidos muchos


Nobles por la compra de tierras a muy bajo precio. Nobles y burgueses eran los únicos sectores sociales


Que tenían el dinero necesario para efectuar las compras


La desamortización de Mendizábal decepciónó a quienes confiaban en que serviría para realizar un


Reparto de las tierras expropiadas entre los campesinos. El Estado dio a los compradores pocas


Facilidades de pago y se decidíó por adjudicar cada puja al mejor postor, que casi siempre era un


Aristócrata o un empresario burgués. Las consecuencias a largo plazo de estas medidas agravarían tanto


La oposición de la Iglesia (más afectada) y los sectores más tradicionalistas de la sociedad como la


Desconfianza hacia el liberalismo del campesinado. Además, la desamortización no produjo un aumento


De la producción agraria, contra lo que pretendían sus promotores, los nuevos propietarios, en general, no


Emprendieron mejoras, sino que se limitaron a seguir cobrando las rentas y las incrementaron, al sustituir


El pago de los derechos señoriales y diezmos por nuevos contratos de arrendamiento. Además, la


Desamortización provocó un reforzamiento de la estructura de la propiedad de la tierra: acentuó el


Latifundismo en Andalucía , Extremadura y La Mancha, y el minifundismo en el Norte


2.2-LA DESAMORTIZACIÓN DE Madoz:


Tras el parón que sufríó la desamortización con la llegada al poder de los moderados (Década Moderada,


1844-54), la vuelta de los progresistas en 1854 (Bienio Progresista) supuso un nuevo impulso


Promovida la nueva ley desamortizadora por el ministro Pascual Madoz (1855), salieron a la venta los


Bienes eclesiásticos no vendidos anteriormente, los del Estado, los de las Órdenes Militares y los bienes


De propios (pertenecientes a los ayuntamientos, cuyas rentas por su alquiler se destinaban al


Mantenimiento de los mismos) y de comunes (también propiedad de los ayuntamientos, pero cuyo


Disfrute correspondía libremente a todos los vecinos del municipio). Es decir, fueron privatizadas todas


Las tierras que hasta entonces eran de propiedad colectiva. El valor total de los bienes desamortizados


Por Madoz duplicó el de la desamortización de Mendizábal. Aunque el procedimiento desamortizador de


1855 fue similar al anterior (es decir, primero la expropiación y después la venta de los bienes mediante


Subasta pública), el dinero obtenido tuvo un fin distinto: la compra de deuda pública por los


Ayuntamientos (así se pretendía garantizar el mantenimiento de ingresos por parte de estos ayuntamientos


Por medio de los intereses) y favorecer la industrialización mediante la construcción del tendido del


Ferrocarril principalmente. Si bien favorecíó la modernización económica e industrial y permitíó vertebrar


Un mercado nacional mediante el ferrocarril; de nuevo, no llegó a ser un verdadera reforma agraria, ya


Que la venta de los bienes municipales privó a los ayuntamientos de recursos y a los campesinos les


Privó de las tierras y del uso colectivo de esos bienes, acentuándose el latifundismo en el centro y sur de


La península. En este proceso, la burguésía con dinero fue de nuevo la gran beneficiaria


2.3-LA «DESAMORTIZACIÓN DEL SUBSUELO»:


A las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz hay que sumar una tercera durante el Sexenio, la


Impulsada por el ministro de Hacienda Figuerola (Ley de bases sobre las minas, 1868). Se trataba de


Liberalizar el sector minero fomentando la inversión de capital extranjero. Permitíó un espectacular


Crecimiento de la extracción y la exportación de plomo, pirita de cobre, azogue, carbón y mineral de hierro


En minas de Granada, Almería, Riotinto, Almadén, Asturias o Vizcaya, Cartagena,..


3-CONCLUSIÓN:


Las principales consecuencias de las desamortizaciones fueron:


-Muy pocos campesinos sin tierra pudieron acceder a la propiedad de las fincas desamortizadas, pues no se


Les ofrecieron suficientes facilidades de pago. La propiedad agraria en el centro y sur del país continuó


Concentrada, incluso más que antes, en unos pocos latifundistas


-La burguésía compradora a veces siguió imitando el tradicional modelo de explotación de la tierra de la nobleza


(vivir de rentas y especulación), por lo que la productividad de las tierras no mejoró sustancialmente


-Se agravó la situación de más de tres millones de campesinos no propietarios, que resultaron muy


Perjudicados por la privatización de las tierras municipales, lo que desembocó en situaciones de violencia (sobre


Todo en el Sur) y en una emigración masiva hacia las ciudades y el extranjero


-Aunque las desamortizaciones aliviaron los problemas de la Hacienda Pública, el dinero obtenido por el Estado


Fue muy inferior al valor real de las fincas


-Se perdieron muchos tesoros artísticos al desaparecer los templos afectados por la desamortización


-Por otra parte, la liberalización de terrenos no solo se produjo en el campo, también se pusieron a la venta miles


De lotes urbanos, que permitieron realizar remodelaciones urbanísticas («ensanches») y cambios de función de


Inmuebles


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