Transformaciones económicas y sociales en el siglo XIX en España

Introducción

En el siglo XIX se producen transformaciones económicas y sociales: diferentes procesos de desamortización. Se inicia el despegue industrial español mecanizando la industria desplazando a la agricultura. Pero a finales del siglo XIX existía una economía predominantemente agraria. El cambio sí se notó en la sociedad española. España sufrió un retraso demográfico con respecto a Europa. La transformación supuso una sociedad de clases basada en el derecho de propiedad y la igualdad ante la ley. La defensa de los derechos de los trabajadores provocó el movimiento obrero.

Desamortizaciones

La desamortización comenzó con Godoy. La más importante fue la de Juan Álvarez Mendizábal a partir de 1835, queriendo construir un estado liberal en España. Su objetivo fue iniciar una reforma agraria y conseguir dinero para las arcas del estado. La división de los lotes organizado por comisiones municipales y subastados públicamente desde 1836 fue demasiado grande y cara, por lo que las tierras fueron compradas por nobles y burgueses ricos. Así no se pudo crear en España una clase media. Solo se desamortizaron propiedades eclesiásticas sin compensación para la iglesia, por lo que esta excomulgó a expropiadores y compradores de tierras. Pero la deuda pública no disminuyó y los campesinos no lograron acceder a la propiedad. Isabel II sustituyó a Mendizábal para desacelerar el ritmo desamortizador. Entre 1841 y 1844 se impulsó una desamortización de bienes del clero secular, pero con la llegada del partido moderado al poder se derogó esta ley. La desamortización de Pascual Madoz en 1855 fue ejecutada con más control que la de Mendizábal. Se vendieron los bienes de las órdenes militares, cofradías y terrenos comunales de los pueblos o la instrucción pública. Tuvo un gran volumen de ventas, se suspendió en octubre de 1856 y se reanudó en octubre de 1858. Los beneficios se dedicaron a reducir el déficit del presupuesto del estado, obras, pero también a la reedificación y reparación de las iglesias de España. Las leyes desamortizadoras se derogaron en 1924.

Industrialización y modernización de las industrias

Pese a la desamortización, hay un retraso agrario por la estructura de la propiedad, la baja calidad del suelo, la poca demanda o las nulas infraestructuras. Industrialmente, España se desarrolló con retraso por el lento crecimiento de la población, la ausencia de una clase media y una burguesía emprendedora, y una dependencia del estado y de inversiones extranjeras. Industrias se desarrollan en Cataluña, País Vasco, Andalucía, Asturias y Levante. En Cataluña surgió un tejido productivo basado en la fuerza del vapor, las fábricas y la burguesía industrial, ayudados por una industria proteccionista. Ya surgida a finales del siglo XVIII por el incremento de la demanda española y de la expansión del comercio con América. Entre 1835 y 1861 se produjo un despegue del sector algodonero catalán. Cataluña se convirtió en el motor de la industria textil española, aunque hubo escasez de carbón y debilidad del mercado español. País Vasco, Asturias y Andalucía abanderaron la industria siderúrgica, pese a la insuficiencia energética y la dificultad de aplicación de innovaciones tecnológicas. Andalucía inició la industria en los altos hornos con lugares como Málaga, pero solo funcionó durante el 2º tercio del siglo XIX. Asturias coge el testigo andaluz con los yacimientos hulleros de la cuenca del Nalón. En 1868, el eje Mieres-La Felguera asume la mitad de la producción nacional. El País Vasco se inicia en el último tercio del siglo. Los avances tecnológicos precisaban hierro en Europa, intercambio de hierro vasco por coque británico. En 1882 se crean los altos hornos y fábricas de hierro y acero en la Vizcaya, y en 1888 la SA Iberia. En 1903 se fusionan bajo los altos hornos de Vizcaya. Producción minera en Asturias, León y Teruel; otros yacimientos plomo, cobre, mercurio o cinc. El resto de las zonas españolas mezclaban talleres artesanales con fábricas modernas. En Levante se desarrolla una industria ligada a la agricultura de exportación. La ley de ferrocarriles de 1855 inició la modificación de los transportes, unido al apoyo económico de la ley de sociedades de crédito. La primera línea se inauguró entre BCN y Mataró. Otras novedades fueron el correo, el telégrafo o el teléfono. En España se desarrollaron las ciudades y reformas de espacios urbanos, mejorando la salubridad y la higiene. El proceso de reordenación urbana estuvo centrado en los ensanches como Madrid y Barcelona.

Crecimiento demográfico y cambio social movimiento obrero

Crecimiento demográfico: A lo largo del siglo XIX la población española casi se duplicó, principalmente en las 3 últimas décadas. Hasta 1870, la demografía española era similar a la de los siglos anteriores, con altas tasas de natalidad y mortalidad condicionados por la baja esperanza de vida, los altos índices de mortalidad catastrófica y la abultada mortalidad infantil. Desde 1870, la transición demográfica provocó la inversión de esta tendencia y un incremento poblacional por la mejora de las condiciones de vida, la recuperación económica, la mejora de los transportes y el abastecimiento alimentario. Se producen migraciones internas y externas. Dentro de las internas, por la superpoblación rural como efecto de la desamortización agraria y por la mejora de los transportes, hubo dos formas en la 2º mitad de siglo: las estacionales y las definitivas. Las ciudades de destino fueron Madrid, Barcelona y País Vasco. Las migraciones exteriores se desarrollaron hacia América por la falta de forma de subsistencia. Las regiones de origen fueron Asturias, Galicia y Canarias. Cambio social: las revoluciones liberales conforman una sociedad basada en el liberalismo. El desarrollo económico y la movilidad social se llevarán de la mano en el ascenso social. La estructura social española siguió siendo rígida pese a haber evolucionado a una teórica sociedad de clases: -La elite: nobleza, burgueses -La clase media: empleados públicos, rentistas, profesionales liberales -Populares: trabajadores del campo y ciudad entre el mundo industrial y preindustrial. El papel de la mujer comienza a cambiar. Trabajan pero con baja formación y escasa remuneración, como el servicio doméstico. En los 70 comenzaron los discursos de rechazo a la sumisión femenina. La evolución social para los liberales se basaba en la educación, pero no era habitual la escolarización. Analfabetismo hombres 65%, mujeres 85%, Andalucía, Galicia y Valencia principalmente. Movimiento obrero: El luddismo, representación obrera que echaba la culpa de la mala situación del trabajador a las máquinas, incendia en agosto de 1835 la fábrica Bonaplata de Barcelona. Tras darse cuenta de que no era así, surgen asociaciones de trabajadores. Las sociedades mutualistas, como la sociedad de protección mutua de los tejedores del algodón creada por Juan Munts en 1840, crearon cajas de resistencia o fondos para ayudar a los obreros en huelga. La 1º huelga general se desarrolló en 1855. Hubo revueltas agrarias, principalmente en Andalucía, desarrollándose en las décadas de los 60 y 70 el bandolerismo en territorios como Sierra Morena. En el sexenio democrático llega la 1º internacional. En mayo de 1869, los obreros de Barcelona formaron la 1º sección de la AIT en España y en junio de 1870 se celebró en Barcelona el 1 er congreso de la federación española de la AIT. En 1872, los tipógrafos madrileños establecen el 1er grupo marxista español. Pablo Iglesias funda el PSOE en 1879. En 1888 se funda la UGT. En 1890 se constituyó la fiesta del trabajo. Así surge la cultura obrera autónoma que plantea una alternativa al sistema político y económico y que será el punto de partida del movimiento obrero. En el último tercio de siglo habrá diferentes ideologías republicanos, bakunistas o marxistas.

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