Los Austrias Mayores: El Imperio Español en el Siglo XVI
A la muerte de Fernando el Católico en 1516, la corona de la Monarquía Hispánica quedó en manos de la dinastía de los Habsburgo, también conocidos como los Austrias. En el siglo XVI reinaron los denominados “Austrias Mayores”: Carlos I (1516-1556) y Felipe II (1556-1598).
Carlos I de España y V de Alemania
Además de los reinos hispánicos, Carlos I, al fallecer su abuelo paterno en 1519, fue elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico con el nombre de Carlos V.
Política Interior
Entre los conflictos internos de su reinado destaca la rebelión de las Comunidades de Castilla (1520-1522), una revuelta de carácter político contra el rey. También se tuvo que sofocar la revuelta social de las Germanías (1519-1522), que afectó al reino de Valencia y a las islas Baleares.
Política Exterior
Su política exterior tuvo tres objetivos principales: mantener la unidad de la Cristiandad, luchar contra el islam y conservar toda la herencia recibida. Con estos deseos, mantuvo numerosos conflictos:
- Con Francia por la hegemonía en Europa, especialmente por el control de Nápoles y el Milanesado.
- Con los turcos otomanos, frenando su avance en el este de Europa (sitio de Viena) y en el Mediterráneo.
- Con los príncipes protestantes del Imperio, agrupados en la Liga de Esmalcalda.
Felipe II
El reinado de Felipe II se inicia en 1556 tras la abdicación de su padre, Carlos I.
Política Interior
Sus principales problemas internos fueron la conspiración y muerte de su heredero, el príncipe Carlos (1568), la represión de la rebelión de los moriscos de las Alpujarras (1568-1570) y el problema de su secretario Antonio Pérez, que fue el detonante de la rebelión de Zaragoza (1591). Por otra parte, consiguió la unidad ibérica (1580) al ser nombrado rey de Portugal.
Política Exterior
Su política exterior se orientó a concluir el conflicto con Francia, tras la victoria en San Quintín (1557), y a frenar a los turcos con la victoria en la batalla de Lepanto (1571). Pero su principal problema fue la rebelión de los Países Bajos, que fue una de las causas del intento de invasión de Inglaterra. El desastre de la “Armada Invencible” (1588) supuso el comienzo del declive marítimo español.
El Declive del Imperio: Los Austrias Menores en el Siglo XVII
Tras la muerte de Felipe II, se sucedieron los reinados de Felipe III (1598-121), Felipe IV (1621-1665) y Carlos II (1665-1700). Estos monarcas, conocidos como “Austrias Menores”, renunciaron a ejercer personalmente las tareas de gobierno, que delegaron en sus validos.
Felipe III
Durante el reinado de Felipe III (con el duque de Lerma como valido), en política interior destacó la expulsión de los moriscos (1609), que perjudicó especialmente al sector de la agricultura de Valencia y Aragón. Con respecto a Europa, fue un reinado pacífico al firmar la Paz de Londres (1604) con Inglaterra y acordar con las Provincias Unidas la Tregua de los Doce Años (1609). Sin embargo, el pacifismo se rompió en 1618 con el estallido de la Guerra de los Treinta Años, en la que España participó apoyando a los Austrias del Imperio.
Felipe IV
Felipe IV tuvo como valido al conde-duque de Olivares, quien quiso reforzar el poder monárquico e integrar a todos los reinos en un mismo Estado más centralizado siguiendo el modelo castellano. Para ello, intentó realizar un conjunto de reformas económicas y fiscales, destacando la creación de la “Unión de Armas”, un ejército permanente al servicio de la Corona, integrado y sufragado por todos los reinos. La oposición a esta medida ocasionó la crisis de 1640, una serie de conflictos en distintas zonas de la Monarquía, destacando la revuelta catalana y la independencia de Portugal. En política exterior, continuó con la Guerra de los Treinta Años y se reinició el conflicto con las Provincias Unidas.
Carlos II
Con Carlos II se desarrollaron varios enfrentamientos con la Francia de Luis XIV, haciendo más profunda la decadencia de la Monarquía Hispánica. Además, su falta de descendencia se convirtió en un problema internacional que culminó con la llegada de la dinastía de los Borbones a la corona española.
Sociedad, Economía y Cultura en la España de los Austrias (Siglos XVI-XVII)
La Monarquía Hispánica de estos siglos continuaba siendo una sociedad estamental, pero también una sociedad donde se daban cambios lentos pero constantes que hacían posible cierta movilidad social. En ocasiones, ricos burgueses conseguían privilegios del rey para obtener un título nobiliario o cargos destacados en la administración.
Demografía
La población española se encontraba en un régimen demográfico antiguo, con alta natalidad y mortalidad, y crecimiento natural bajo. A pesar de ello, en el siglo XVI hubo un aumento demográfico notorio, más destacado en la Corona de Castilla, impulsado por un cierto desarrollo económico. En cambio, el siglo XVII fue un periodo de estancamiento y regresión debido a la crisis económica, las guerras, las epidemias de peste y la expulsión de los moriscos. Este descenso afectó más a la Corona de Castilla.
Economía
En el siglo XVI se produjo un importante desarrollo debido al aumento de la demanda y al comercio con las colonias americanas. También hay que destacar la subida de precios continua y sostenida (la Revolución de los Precios), provocada por la llegada masiva de metales preciosos de América. En cambio, en el siglo XVII hubo un descenso de la producción agrícola y de la producción lanar; la artesanía acusó los efectos de la crisis por el descenso de la demanda; en el comercio interior predominaba el autoconsumo, y el comercio exterior también se resintió por las guerras y la constante manipulación de la moneda.
Cultura: El Siglo de Oro
A nivel cultural, en el siglo XVI entraron en España las tendencias literarias y artísticas del Renacimiento.
- Literatura renacentista: Destacan obras y autores como Garcilaso de la Vega, “La Celestina” de Fernando de Rojas, “El Lazarillo de Tormes” o la literatura mística con San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús.
- Arte renacentista: Se inicia el siglo con el gótico isabelino y culmina con el clasicismo del estilo renacentista (Pedro Machuca, Diego de Siloé, Juan de Herrera, Alonso y Pedro Berruguete, Juan de Juni, El Greco).
El siglo XVII fue el “Siglo de Oro” de la literatura española y el apogeo del Barroco como estilo artístico predominante.
- Literatura barroca: Autores como Miguel de Cervantes, Luis de Góngora, Lope de Vega, Francisco de Quevedo o Pedro Calderón de la Barca.
- Arte barroco: Artistas tan importantes como Alonso Cano, Pedro de Ribera, Gregorio Fernández, Francisco de Zurbarán, Bartolomé Esteban Murillo o Diego Velázquez.
La Guerra de Sucesión Española y el Tratado de Utrecht
La muerte sin descendencia de Carlos II (1700) desencadenó un enfrentamiento civil e internacional: la Guerra de Sucesión Española (1702-1714). Los candidatos a ocupar el trono de España eran Felipe de Anjou (Borbón) y el archiduque Carlos de Habsburgo (Austria).
En su último testamento, Carlos II dejó la corona a Felipe de Anjou, con el compromiso de que este renunciara a sus derechos a la corona francesa para evitar una posible unión dinástica entre Francia y España. En principio, fue reconocido como rey de España con el nombre de Felipe V, pero no renunció al trono de Francia. Esta situación originó el enfrentamiento entre dos bandos:
- Bando borbónico: Francia y la Corona de Castilla, que defendían a Felipe V.
- Gran Alianza de La Haya (1701): Inglaterra, Austria, Países Bajos, Prusia, Saboya, Portugal y la Corona de Aragón, que apoyaban al archiduque Carlos.
La contienda en España fue favorable a Felipe V, pero en Europa no hubo un vencedor claro. Además, la guerra dio un giro en 1711, cuando el archiduque Carlos fue elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico sin renunciar al trono de España, por lo que Inglaterra presionó para que se firmara la Paz de Utrecht (1713) y los acuerdos de Rastatt (1714).
Consecuencias del Tratado
Felipe V fue reconocido como Rey de España, pero sus territorios en Europa fueron repartidos:
- Inglaterra: Se quedó con Gibraltar y Menorca, además de privilegios económicos como el Navío de Permiso y el Asiento de Negros en América.
- Austria: Recibió los Países Bajos españoles, el Milanesado, Nápoles y Cerdeña.
- Saboya: Se anexionó Sicilia.
El Absolutismo Borbónico: Reformas y Centralización
Con Felipe V se implantó en España una monarquía absoluta y centralista. Esto se aplicó mediante los Decretos de Nueva Planta, que suprimieron los fueros e instituciones de la Corona de Aragón e impusieron el modelo administrativo castellano en casi todo el país, excepto en el País Vasco y Navarra por su lealtad a la causa borbónica.
Nueva Administración
Se creó una nueva administración central con Secretarios de Estado (antecedentes de los ministros) y, en los territorios, una triple autoridad:
- Capitán General: Máxima autoridad militar.
- Audiencia: Máxima autoridad judicial.
- Intendente: Máxima autoridad económica y fiscal.
Reformismo Ilustrado y Política Exterior
Influidos por la Ilustración, los Borbones también realizaron reformas económicas (fomento de manufacturas, liberalización del comercio, Catastro de Ensenada) y culturales (creación de Reales Academias). Sin embargo, el alcance de estas reformas fue limitado.
La llegada de los Borbones al trono español supuso en política exterior la alianza con Francia frente a un enemigo común, Inglaterra. A lo largo del siglo XVIII se firmaron tres alianzas militares o “Pactos de Familia”, que permitieron recuperar algunos de los territorios perdidos:
- Primer Pacto de Familia (1733): Supuso la participación con Francia en la Guerra de Sucesión de Polonia y la recuperación de Nápoles y Sicilia.
- Segundo Pacto de Familia (1743): Se firmó para intervenir en la Guerra de Sucesión de Austria y se consiguió recobrar los ducados de Parma, Plasencia y Guastalla.
- Tercer Pacto de Familia (1761): Implicó a España en la Guerra de los Siete Años (1756-1763), que supuso la pérdida de la península de La Florida y la colonia de Sacramento, y en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, recuperando La Florida y Menorca, pero no Gibraltar.
Modelos de Repoblación y Sociedad Estamental en la Edad Media
Modelos de Repoblación durante la Reconquista
La repoblación de las zonas conquistadas utilizó distintos modelos a lo largo de la Reconquista.
- Siglos VIII al XI (Presura): La tierra se ocupaba mediante la presura o aprisio, que consistía en que los particulares se establecían libremente sobre las tierras deshabitadas con la misión de ponerlas en explotación. De esta forma, se crearon pequeñas comunidades de campesinos libres.
- Siglos XI al XIII (Sistemas variados): Se utilizaron varios sistemas:
- Repoblación concejil (Valles del Tajo y Ebro): Se dividía el territorio en concejos con grandes términos o alfoces, y el rey les otorgaba un fuero o una carta puebla (conjunto de normas y privilegios).
- Repoblación por Órdenes Militares (Valles altos del Júcar-Turia y el Guadiana): Se dividían las tierras en encomiendas con un caballero de la orden al frente (comendador). Del reparto se beneficiaron las grandes Órdenes Militares como las de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa.
- Repartimientos (Valle del Guadalquivir y Levante): Los reyes otorgaron grandes latifundios y propiedades en ciudades a los nobles y soldados que participaron en la conquista militar según su condición social, en forma de donadíos o heredamientos.
La Sociedad Estamental Medieval
La sociedad de la Edad Media era estamental, es decir, organizada en estamentos. Un estamento era un grupo social con un común estilo de vida y una función social similar. Constituían grupos prácticamente cerrados a los que se accedía fundamentalmente por nacimiento. Eran tres estamentos:
- Nobleza (Bellatores): Eran los grandes propietarios de la tierra. Constituían un grupo privilegiado (no pagaban impuestos, tenían leyes propias) pero heterogéneo (alta nobleza, hidalgos, caballeros villanos). Su función era la defensa militar.
- Clero (Oratores): Su situación era similar a la de la nobleza. También era un estamento privilegiado y heterogéneo (alto y bajo clero). Su función era la oración y la salvación de las almas.
- Pueblo llano (Laboratores): Integrado por campesinos, artesanos, comerciantes y grupos marginales. Era el estamento no privilegiado y el más numeroso. Los campesinos normalmente no eran propietarios y estaban sujetos a la dependencia de sus señores (derechos señoriales).
Desde el siglo XI, apareció un nuevo grupo social dentro del pueblo llano: la burguesía, un grupo no privilegiado pero con un creciente poder económico derivado de la artesanía y el comercio.