Transformaciones de México en el siglo XX: mujeres, urbanización, economía y cultura

Historia (3.º trimestre) — Sara

Las mujeres y el voto

La urbanización, el crecimiento de la clase media y la expansión de la educación transformaron el papel de la mujer en la sociedad mexicana: comenzó a desempeñarse como doctora, científica y arquitecta. Aunque la presencia femenina en el mundo laboral y académico era cada vez mayor, carecía de los derechos políticos básicos: votar y ser votada para cargos de elección popular. En 1947 se permitió a las mujeres votar en elecciones municipales y ocupar cargos en el nivel local. Seis años después, se les reconocieron los mismos derechos en las elecciones federales. Estos hechos constituyeron un paso adelante en la equidad de género en el país. No obstante, muchas mujeres aún experimentan trabas para ejercer sus derechos y sufren discriminación.

Los aspectos sociales hasta 1970

El siglo XX vivió rápidas transformaciones asociadas a los avances tecnológicos. La energía eléctrica, los automóviles, la radio, la televisión y el cine impactaron en la vida de la población, en particular la de las grandes ciudades. Se construyeron avenidas, se levantaron edificios y se pavimentaron calles. Así se produjeron cambios profundos en los hábitos, las costumbres y los gustos de la población mexicana. Por ejemplo, la radio se introdujo en nuestro país desde la década de 1920. A partir de entonces, las familias se aficionaron a escuchar programas musicales, noticiarios o radionovelas, que se popularizaron desde 1940. La población desarrolló una gran afición por los deportes: México fue sede de los Juegos Olímpicos (1968) y del Campeonato Mundial de Fútbol (1970).

Situación económica y apertura comercial

Después de casi dos décadas de crecimiento económico, a partir de 1970 México se vio envuelto en diversas crisis económicas que afectaron a la sociedad. La necesidad de importar alimentos, ante la baja producción del campo, y la carencia de tecnología propia de la industria mexicana fueron algunas causas de la crisis, la cual se vio agravada por el crecimiento de la deuda externa. La inflación, que refleja el aumento del precio de los productos que se consumen cotidianamente, afectó la economía de las familias mexicanas. Además, la devaluación, o pérdida del valor del peso, provocó que la crisis y las desigualdades en el país se hicieran más profundas. Se buscaron muchas alternativas para tratar de no afectar tanto a la población mexicana, pero a pesar de los intentos de los gobiernos por salir de la crisis mediante la venta de empresas paraestatales y la apertura comercial internacional, los resultados no fueron satisfactorios.

Expansión urbana y protestas sociales

Desde la década de 1970, la sociedad mexicana es predominantemente urbana; es decir, la mayoría de la población vive en las ciudades, y ha sido en éstas donde se han desarrollado las principales actividades económicas del país. Las ciudades han crecido de manera no planeada, con un aumento sin control en su extensión y en su número de habitantes. Esto ha provocado problemas para abastecer a sus habitantes sin dañar el ambiente. Este crecimiento de las ciudades se relaciona con el empobrecimiento y el atraso del campo. Ante esta situación, muchos campesinos han migrado en busca de mejores condiciones de vida. Los efectos de las crisis económicas agravaron un sentimiento de descontento y de demanda social entre ciertos grupos de la población. El aumento de las desigualdades y el estado de pobreza de millones de mexicanos llevaron a muchos a manifestar su inconformidad e incluso a levantarse en armas contra el gobierno; fue el caso del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994.

Reformas políticas y alternancia en el poder

La sociedad mexicana se transformó rápidamente debido a la expansión de la industria y de las ciudades, así como por la introducción de la tecnología en la vida cotidiana. Sin embargo, en 1970 el sistema de gobierno en México permanecía fundamentado en el partido oficial, que impedía la participación plena de otros partidos políticos; esta situación, el deterioro de la economía y el aumento del descontento social empujaron al gobierno a realizar cambios en materia política. A partir de la década de 1970 se pusieron en práctica una serie de reformas a la ley electoral que favorecieron la democratización del país. Por ejemplo: la creación de nuevos partidos, el aumento de la participación ciudadana y la fundación del Instituto Federal Electoral (IFE), cuyo nombre, a partir de abril de 2014, es Instituto Nacional Electoral (INE). Los retos de la democracia en México al inicio del siglo XXI son muchos; no obstante, los avances han sido significativos en las últimas cuatro décadas.

Nuevas tecnologías, ciencia y medios de comunicación

Los avances tecnológicos del siglo XX impactaron en la vida cotidiana. La expansión de los transportes y la facilidad con la que se transmite y se reproduce la información han llevado a afirmar que vivimos en un mundo globalizado. Los medios de comunicación masiva, como la radio y la televisión, han favorecido este proceso mediante la difusión de todo tipo de programas. Hoy la comunicación se ha agilizado gracias al uso de Internet, el cual permite recibir textos, imágenes y sonido en dispositivos como televisores, computadoras, tabletas y celulares. A pesar de los grandes cambios, millones de personas se mantienen al margen de este proceso por causa de las desigualdades económicas.

Deterioro ambiental

Las transformaciones industriales, urbanas y demográficas de México en el siglo XX implicaron una intensa explotación de recursos. Esto, a su vez, condiciona la actual situación ambiental del país. Por ejemplo, miles de mexicanos enfrentan escasez de agua potable y mala calidad del aire. Además, gran parte de la biodiversidad de México se está perdiendo rápidamente.

Algunas causas de este problema son:

  • La tala de bosques.
  • El crecimiento desordenado de las ciudades.
  • La expansión de zonas agrícolas sin planificación ambiental.

Es necesario actuar para favorecer el desarrollo sustentable y mejorar la calidad de vida de los mexicanos.

Cultura

Existen tres rasgos que, quizás, definen a la cultura mexicana contemporánea:

  1. Su amplia diversidad.
  2. La influencia de los medios de comunicación, que divulgan ideas y gustos y marcan pautas de conducta.
  3. Un conjunto de rasgos propios, producto de una herencia común y un pasado compartido.

Así, el Día de Muertos, la música de mariachi y las fiestas patronales forman parte de la cultura mexicana, pero también lo son el rock, las caricaturas y el fútbol. Lo mismo ocurre en el cine, la literatura y la música: decenas de artistas mexicanos han sido reconocidos internacionalmente por la calidad de sus obras e interpretaciones.

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