La Segunda República Española y la Guerra Civil: Historia, Reformas y Conflicto (1931-1939)

La Proclamación de la Segunda República, la Constitución de 1931 y el Bienio Reformista (1931-1933)

El resultado de las elecciones del 12 de abril de 1931 supuso el fin de la monarquía borbónica, restaurada por Alfonso XII en 1875. Además, se dio comienzo a la Segunda República (1931-1936), sesenta años después de la Primera República. Los candidatos de la conjunción republicano-socialista habían logrado una gloriosa victoria. La imagen de Alfonso XIII se encontraba dañada; era un rey que había ignorado la Constitución, permitido la dictadura de Primo de Rivera y retrasado la vuelta a la normalidad democrática.

El 14 de abril de 1931, sin tener el apoyo del ejército ni de la Guardia Civil, el monarca abandonó el país. Ese mismo día, los integrantes del Comité Revolucionario del Pacto de San Sebastián, que dirigía la coalición republicano-socialista presidida por Niceto Alcalá Zamora, constituyeron el Gobierno Provisional de la República (abril-julio 1931).

Periodización y el Bienio Reformista

La democracia republicana se divide en tres periodos: el primer Bienio Reformista (1931-1933), el segundo Bienio Rectificador (1933-1935) y el Frente Popular en la primera mitad de 1936. En el Bienio Reformista, ejerció el poder una coalición de republicanos de izquierdas y socialistas. Era un sistema político pluralista con 19 partidos o grupos representados en la Cámara, entre ellos el PSOE, los republicanos radicales de Lerroux o los «agrarios». El gobierno estaba presidido por Alcalá Zamora, quien afrontó dificultades en el orden religioso (quema de conventos), el ámbito institucional (exigencia de autonomía por parte de ERC y el resentimiento militar por las medidas racionalizadoras de Manuel Azaña) y en el campo sociolaboral.

La Constitución de 1931

En diciembre de 1931 se aprobó una nueva Constitución. En ella, el Estado español se definía como una “República de trabajadores”, se establecía la soberanía popular y el poder legislativo residía en las Cortes unicamerales, elegidas por sufragio universal, incluyendo por primera vez el voto femenino. El gobierno trató de llevar a cabo una profunda reforma del Estado basada en:

  • Secularización: Mediante la separación entre Iglesia y Estado, especialmente en el campo educativo.
  • Reforma militar: Consolidación de la primacía del poder civil sobre el militar mediante una reorganización del ejército que supuso la reducción de efectivos en la oficialidad.
  • Estructura territorial: Modificación de la estructura centralista del Estado, permitiendo establecer un estatuto de autonomía para Cataluña.

El Gobierno Radical-Cedista (1933-1935), la Revolución de Asturias y el Frente Popular

La II República pasó por un periodo reformista que llegó a su fin con las elecciones de noviembre de 1933, en las que triunfaron la CEDA y el Partido Radical de Lerroux. La derrota de la antigua coalición republicano-socialista se debió al éxito de la movilización católica y derechista, a la desunión de la izquierda, a la llamada a la abstención de los anarquistas y al nuevo voto femenino, que se inclinó mayormente hacia candidaturas conservadoras.

El Bienio Rectificador

La CEDA no pudo formar gobierno en solitario, por lo que se constituyó un gobierno minoritario del Partido Radical presidido por Lerroux, con el apoyo parlamentario de la CEDA. Este gabinete fue demoliendo las reformas anteriores: se canceló la reforma agraria, se modificó la legislación laboral, se concedió la amnistía al general Sanjurjo y se limitaron las competencias al gobierno autónomo catalán. Esto agudizó el malestar obrero, produciéndose un movimiento sindical dirigido por Largo Caballero.

La Revolución de Octubre de 1934

En octubre de 1934, Gil-Robles condicionó su apoyo a la entrada de la CEDA en el gabinete. Los socialistas respondieron con una huelga general el 5 de octubre. En Cataluña, el gobierno de Companys apoyó la iniciativa, pero tanto la huelga como la proclama catalanista fueron aplastadas por el ejército, dirigido por el general Francisco Franco. El conflicto fue especialmente cruento en Asturias, donde socialistas, anarquistas y comunistas tomaron cuarteles. La revolución terminó siendo aplastada por las tropas de la Legión y los Regulares traídos desde Marruecos, dirigidos por Goded y Franco, dejando más de mil muertos y funcionando como antesala de la Guerra Civil.

La Guerra Civil: Sublevación Militar y Dimensión Internacional

Los problemas sociales, religiosos y territoriales llevaron a la sublevación del Ejército. Tras la muerte del general Sanjurjo, el mando de la conspiración pasó al general Mola («el Director»). El golpe de Estado contaba con el apoyo de grupos antirrepublicanos (monárquicos, carlistas y falangistas) y pretendía sustituir el gobierno por una dictadura provisional.

El Estallido del Conflicto

El alzamiento, fijado para el 18 de julio, se adelantó en Ceuta y Melilla a la noche del 17 debido a la tensión por los asesinatos del teniente Castillo y de Calvo Sotelo. El golpe fracasó en las principales zonas industriales, dividiendo a España en dos bandos:

  • Bando Republicano: Controlaba zonas industriales, mineras y los recursos del Banco de España. Contaba con el apoyo de la Marina y la Guardia de Asalto.
  • Bando Nacional (Sublevados): Dominaba zonas agrícolas y contaba con las tropas africanas, la mayoría de los oficiales y la Guardia Civil.

La Dimensión Internacional

El conflicto se convirtió en un anticipo de la Segunda Guerra Mundial. La República contó con el apoyo de la Unión Soviética, México y las Brigadas Internacionales. Por su parte, los nacionales fueron apoyados decisivamente por la Alemania nazi (Legión Cóndor) y la Italia fascista. Francia e Inglaterra mantuvieron una política de no intervención.

Fases Militares, Evolución de las Zonas y Consecuencias

Fases de la Guerra

  1. Primera etapa (Julio 1936 – Marzo 1937): Guerra de columnas y avance hacia Madrid. El fracaso en las batallas del Jarama y Guadalajara evidenció que sería una guerra larga.
  2. Segunda etapa (Abril – Octubre 1937): Ofensiva en el norte. Caída de Bilbao y bombardeo de Guernica. La República perdió sus principales recursos mineros e industriales.
  3. Última etapa (Octubre 1937 – Abril 1939): Batalla de Teruel y la decisiva Batalla del Ebro. Tras la caída de Cataluña en enero de 1939, el coronel Casado dio un golpe en Madrid para negociar una paz que Franco solo aceptó como rendición incondicional. La guerra terminó el 1 de abril de 1939.

Evolución Política y Económica

En la zona republicana se sucedieron tres gobiernos: el moderado de José Giral, el de coalición de Largo Caballero (marcado por los sucesos de mayo del 37 en Barcelona) y el de Juan Negrín, quien intentó una resistencia a ultranza. En la zona nacional, se institucionalizó un nuevo Estado con la concentración total de poderes en la figura del Generalísimo Franco.

Consecuencias de la Guerra

La contienda dejó entre 500.000 y 650.000 víctimas y 300.000 exiliados. Las pérdidas materiales fueron inmensas: destrucción de infraestructuras, caída de la producción industrial y una deuda externa masiva. La posguerra estuvo marcada por la escasez, el racionamiento y una fuerte represión política, ejemplificada en la Ley de Responsabilidades Políticas de 1939.

Anexo: El Frente Popular y las Reformas Estructurales

Tras la crisis de 1934, las izquierdas se unieron en el Frente Popular, que ganó las elecciones de febrero de 1936. Azaña fue nombrado presidente de la República y Casares Quiroga jefe de gobierno. Sin embargo, la tensión social y la conspiración militar liderada por Mola, Franco y otros generales desembocaron en el conflicto civil.

Detalle de las Reformas del Bienio Reformista

  • Reforma Agraria (1932): Pretendía la redistribución de la propiedad en el sur latifundista mediante expropiaciones, generando gran resistencia en las derechas.
  • Reforma Religiosa: Incluyó la disolución de los jesuitas, el matrimonio civil y la prohibición de la enseñanza a órdenes religiosas, lo que elevó la tensión con la Iglesia.
  • Reforma Social: Se aprobaron mejoras laborales, el salario mínimo, la Ley de Divorcio y se impulsó la educación pública con proyectos como La Barraca de García Lorca.

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