Desamortización de Mendizábal
Clasificación
Fuente secundaria de carácter económico.
Análisis
La desamortización de bienes rústicos y urbanos del clero regular, impulsada por Mendizábal, tuvo lugar mediante un decreto durante la regencia de María Cristina, en la minoría de edad de Isabel II. Posteriormente, con la Regencia de Espartero, se incluyeron los bienes del clero secular.
El mapa asociado a este proceso se divide en provincias, donde un círculo señala el valor de los bienes desamortizados. Los mayores valores se concentran en Sevilla y Madrid, mientras que numerosas provincias del norte peninsular registraron ventas inferiores al millón de reales.
Contexto y Objetivos
Las desamortizaciones fueron una de las reformas económicas fundamentales del liberalismo. Otros procesos destacados fueron los de Godoy, el Trienio Liberal y la desamortización de Madoz bajo el reinado de Isabel II. El proceso consistía en la expropiación de bienes, su nacionalización y posterior venta en subasta pública, con el fin de que la burguesía agraria adquiriera tierras y vinculara su apogeo económico al régimen liberal.
La reforma de Mendizábal supuso el cierre de 1.000 conventos y la exclaustración de 30.000 religiosos. Sus objetivos principales fueron:
- Obtener recursos económicos para financiar la Guerra Carlista y reducir la Deuda Pública.
- Atraer a la clase media burguesa-rural hacia las posiciones del liberalismo.
Consecuencias
Aunque atenuó el problema de la deuda, no logró resolverlo ni aumentar la producción. En cuanto a la estructura de la propiedad, acentuó el latifundismo y el minifundismo. Asimismo, se produjo una grave pérdida de patrimonio histórico-artístico y documental.
Ideas Principales
- La desamortización alcanzó mayor valor en regiones de gran propiedad.
- En las ciudades, la alta burguesía acaparó los mejores edificios del centro.
- En Ciudad Real, el valor de venta fue menor debido a la naturaleza de las propiedades (órdenes militares).
- El proceso consolidó el tipo de propiedad preexistente e inició la reforma agraria liberal necesaria para crear un mercado capitalista.
Manifiesto de Manzanares
Clasificación e Identificación
Fuente primaria, proclama de carácter histórico-circunstancial y político. Fue redactado por Antonio Cánovas del Castillo y firmado por O’Donnell, dirigido a la nación española.
Contexto Histórico
El contexto abarca desde la caída de Bravo Murillo (1852) hasta la llegada al poder de Espartero. Durante la Década Moderada, el gobierno se basó en las «camarillas» y la alianza de la Corona con los moderados, bajo la Constitución de 1845. El alzamiento de Vicálvaro, dirigido por O’Donnell, dio inicio a la Revolución de 1854, que culminó con el nombramiento de Espartero y el inicio del Bienio Progresista.
Este periodo trajo consigo el retorno al sistema de 1837, la Constitución de 1856 y reformas económicas como la desamortización de Madoz. La conflictividad social, el alza de precios y las revueltas obreras provocaron la caída de Espartero y su sustitución por O’Donnell.
Ideas Principales y Propuestas
El manifiesto comunica el éxito del alzamiento de Vicálvaro y busca sumar a la nación a la sublevación para imponer un gobierno progresista. Sus puntos clave incluyen:
- Reforma política: Retorno a un régimen representativo, reforma electoral y mayor autonomía para los poderes locales.
- Aspiraciones económicas: Suspensión y reducción de impuestos.
- Derechos y defensa: Reconocimiento de derechos laborales, mérito en el estamento militar y civil, y restablecimiento de la Milicia Nacional en sustitución de la Guardia Civil.
En definitiva, O’Donnell y Cánovas del Castillo defendieron en este documento los ideales políticos del Partido Progresista.