Evolución Política, Social y Económica de España hasta el Siglo XVIII

LA PREHISTORIA Y LA EDAD ANTIGUA EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

1. El Paleolítico y el Neolítico

El Paleolítico, o edad de la piedra antigua, es la primera etapa de la Prehistoria, caracterizada por la evolución de los homínidos unida al desarrollo del bipedismo y de la habilidad manual que condujo a un aumento de la inteligencia. Los restos humanos más antiguos de Europa se encontraron en Atapuerca (Burgos) y corresponden al Homo antecessor. También se encuentran otros restos correspondientes al Homo heidelbergensis, del Paleolítico Inferior. En el Paleolítico Medio vivió el Homo neanderthalensis, del que se conservan restos fósiles en Gibraltar. El proceso acabó en el Paleolítico Superior con el Homo sapiens.

Los grupos humanos del Paleolítico eran cazadores-recolectores, por lo que su economía era depredadora y la sociedad era nómada. También hubo un perfeccionamiento en las técnicas de fabricación de útiles realizados en piedra, asta y hueso. El desarrollo del pensamiento abstracto queda reflejado en el arte rupestre. En la zona cantábrica franco-española se desarrolló una pintura polícroma con representación de figuras de animales.

El Neolítico, o edad de la piedra nueva, se inicia con la revolución agrícola y ganadera que se extendió por el Mediterráneo a partir del 10.000 a. C. Los seres humanos aprenden a domesticar animales y a cultivar la tierra, lo que impulsa una economía productora y una sociedad sedentaria. Se crean utensilios relacionados con la agricultura y la actividad textil. Se caracteriza porque se introduce en la pintura la figura humana en escenas de caza, de la vida doméstica y rituales. El dibujo es esquemático y lineal.

2. Los pueblos prerromanos y las colonizaciones de los pueblos del Mediterráneo

Los pueblos prerromanos habitaban en la Península en el primer milenio a. C. Se conocen a través de restos arqueológicos y por los textos escritos griegos y latinos que distinguieron dos áreas culturales fundamentales:

  • Área Celta: Situada en el norte y oeste peninsular, habitada por pueblos de origen indoeuropeo que atravesaron los Pirineos hacia el 1.200 a. C. En el norte, los astures, cántabros y galaicos eran fundamentalmente ganaderos. En los valles de la Meseta, los vacceos, lusitanos y arévacos desarrollaron la agricultura y la ganadería. Entre sus restos se encuentran los castros, que son poblados fortificados. En el centro peninsular se han hallado unas esculturas en piedra que parecen representar toros o cerdos, conocidas como verracos.
  • Área Ibera: Ubicada en el este y sur peninsular, habitada por numerosos pueblos que presentan rasgos comunes como la lengua, una escritura propia y ciertos ritos religiosos. Sus cementerios reflejan una fuerte jerarquización social presidida por una nobleza militar, en cuyos enterramientos se colocaron esculturas femeninas. En el valle del Guadalquivir destaca por su riqueza minera la región de Tartessos. Los iberos y los tartesios mantuvieron un activo comercio con los colonizadores del Mediterráneo, quienes explotaron las materias primas peninsulares y facilitaron la evolución cultural.

3. La Hispania Romana

Los romanos ocuparon la península ibérica después de un largo proceso militar iniciado entre el 218-219 a. C. Su victoria frente a Cartago en las Guerras Púnicas los llevó a ocupar el este peninsular en el siglo III a. C. A partir de ahí, prosiguen su expansión hacia el centro y el norte, produciendo enfrentamientos bélicos. La conquista de los territorios iba acompañada del establecimiento de las estructuras políticas, sociales y culturales romanas, lo que dio paso a la romanización del territorio.

La fusión de los invasores con la población indígena dio paso a la nueva sociedad hispanorromana. Los romanos introdujeron nuevas técnicas agrícolas como el arado y la ingeniería. El uso del latín, lengua oficial del Imperio, perduró durante la Edad Media en textos jurídicos y religiosos; su mezcla con las lenguas indígenas llevará al nacimiento de las lenguas romances. Las creencias religiosas también evolucionan: con la conquista se introdujo el politeísmo y, posteriormente, se difundió el cristianismo, que se convirtió en religión oficial. La duración del legado romano es también visible en obras de ingeniería como acueductos, calzadas y puentes.

4. La monarquía visigoda

En el 409 d. C. llegaron a la Península Ibérica los suevos, vándalos y alanos. Los romanos firmaron un pacto con los visigodos para que pacificaran Hispania a cambio de territorios al sur de la Galia. Tras la caída del Imperio romano y su derrota en Vouillé ante los francos, los visigodos fundaron el Reino Visigodo de Toledo en el 507.

Sus reyes buscaron la unidad peninsular:

  • Leovigildo: Consiguió la unidad territorial luchando contra suevos, vascones y bizantinos.
  • Recaredo: Impuso la unidad religiosa proclamando el catolicismo.
  • Recesvinto: Unificó las leyes en el Liber Iudiciorum.

La organización política era una monarquía electiva. El nombramiento del rey dependía del Officium Palatinum, que constaba del Aula Regia (nobleza) y los Concilios de Toledo (asambleas eclesiásticas). Este sistema electivo condujo frecuentemente a guerras civiles, como la que enfrentó a Don Rodrigo contra los partidarios de Vitiza, facilitando la invasión musulmana en el 711.

LA EDAD MEDIA EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

1. Al-Ándalus: Evolución política

En el año 711, los musulmanes derrotaron al rey visigodo Don Rodrigo. Su avance fue rápido gracias a alianzas y al respeto hacia cristianos y judíos. Evolución política clave:

  • Emirato Independiente (756): Abderramán I crea un estado independiente de Damasco con capital en Córdoba.
  • Califato de Córdoba (929): Abderramán III proclama el califato, la época de mayor esplendor.
  • Reinos de Taifas (1031): El califato se fragmenta, debilitando el poder musulmán.
  • Imperios Norteafricanos: Almorávides y almohades unifican Al-Ándalus temporalmente hasta la derrota en las Navas de Tolosa (1212).
  • Reino Nazarí de Granada: Último reducto musulmán hasta su conquista por los Reyes Católicos en 1492.

2. Al-Ándalus: Economía, sociedad y cultura

La economía se basó en una agricultura avanzada (sistemas de riego, arroz, cítricos), artesanía de lujo y un comercio activo. La sociedad estaba jerarquizada: en la cima los musulmanes (árabes y bereberes), seguidos por muladíes (conversos), mozárabes (cristianos en territorio musulmán) y judíos. La cultura andalusí destacó en ciencia, filosofía y literatura, actuando como puente entre Oriente y Occidente.

3. Los reinos cristianos: Conquista y organización política

En el norte surgieron núcleos de resistencia: el Reino de Asturias (Pelayo), que derivó en el Reino de León y Castilla; y en los Pirineos, Navarra, Aragón y los condados catalanes. La Reconquista avanzó significativamente tras la toma de Toledo (1085) y la victoria en las Navas de Tolosa (1212). Estos reinos poseían una sociedad feudal estamental y crearon las Cortes, asambleas donde el rey consultaba a los estamentos.

4. Modelos de repoblación y organización estamental

La repoblación fue el proceso de ocupar las tierras conquistadas. Se dio mediante la presura (ocupación individual), repoblación concejil, de órdenes militares o nobiliaria. La sociedad se dividía en privilegiados (nobleza y clero) y no privilegiados (campesinos y burguesía). El sistema se basaba en el vasallaje.

5. La Baja Edad Media: Castilla, Aragón y Navarra

Al final de la etapa existían cuatro reinos cristianos. En Castilla, la monarquía era autoritaria y se apoyaba en las Siete Partidas. En la Corona de Aragón, el modelo era pactista: el rey gobernaba mediante pactos con las instituciones de cada territorio (Cortes, Justicia Mayor).

LA EDAD MODERNA

1. Los Reyes Católicos: Unión dinástica y Estado moderno

Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón unieron las coronas en 1479 (Unión Dinástica), aunque cada reino mantuvo sus leyes e instituciones. Establecieron las bases del Estado moderno mediante:

  • La creación de la Santa Hermandad y los Corregidores.
  • El control religioso a través del Tribunal de la Inquisición y la expulsión de los judíos (1492).
  • La conquista del Reino Nazarí de Granada (1492).

2. Exploración, conquista y colonización de América

Tras las Capitulaciones de Santa Fe, Cristóbal Colón llegó a América el 12 de octubre de 1492. La colonización fue gestionada por la Casa de Contratación de Sevilla. Destacan figuras como Hernán Cortés (Imperio Azteca) y Francisco Pizarro (Imperio Inca). El impacto fue demográfico y cultural para los indígenas, denunciado por Bartolomé de las Casas. América aportó metales preciosos y nuevos productos (patata, maíz, tomate).

3. Los Austrias del siglo XVI: Carlos I y Felipe II

Carlos I (V de Alemania) llegó en 1517. Enfrentó la Revuelta de las Comunidades en Castilla y las Germanías en Valencia. Su política exterior fue imperial, luchando contra Francia, los turcos y el protestantismo. Felipe II fijó la capital en Madrid y logró la Unión Ibérica con Portugal (1580). Defendió el catolicismo (Batalla de Lepanto) pero sufrió el fracaso de la Armada Invencible (1588).

4. Los Austrias del siglo XVII: Decadencia y Validos

Periodo de crisis gobernado por los Austrias Menores y sus validos (Duque de Lerma, Conde-Duque de Olivares). Se produjeron las rebeliones de Cataluña y la independencia de Portugal (1640). Tras la Guerra de los Treinta Años y la Paz de Westfalia (1648), España perdió la hegemonía europea. El último Austria, Carlos II, murió sin descendencia, provocando la Guerra de Sucesión.

5. Sociedad, economía y cultura de los siglos XVI y XVII

El siglo XVI fue de crecimiento, mientras que el XVII fue de crisis demográfica y económica. Sin embargo, culturalmente fue el Siglo de Oro, con genios como Cervantes, Lope de Vega, Quevedo, Velázquez y Murillo.

6. La Guerra de Sucesión y los Borbones

La guerra (1701-1713) enfrentó a Felipe de Anjou (Borbón) y al Archiduque Carlos. Terminó con el Tratado de Utrecht, donde España perdió sus posesiones europeas y Gibraltar. Felipe V impuso los Decretos de Nueva Planta, suprimiendo los fueros de la Corona de Aragón y centralizando el Estado.

7. La nueva monarquía borbónica y sus reformas

Se impuso el absolutismo. Se crearon las Secretarías de Estado, las Capitanías Generales y la figura del Intendente. Se aplicó una política regalista (control de la Iglesia) y se reformó el ejército.

8. Reformas en los virreinatos americanos

En el siglo XVIII se crearon nuevos virreinatos e intendencias para mejorar el control fiscal. Se liberalizó el comercio y se expulsó a los jesuitas, lo que generó un desarrollo económico pero también el descontento que gestaría la futura independencia.

9. Sociedad, economía y cultura del siglo XVIII

Bajo el Despotismo Ilustrado de Carlos III, se impulsaron reformas agrícolas (Jovellanos), se crearon las Reales Fábricas y se fomentó la cultura con las Reales Academias. La Ilustración buscó modernizar el país bajo el lema «todo para el pueblo, pero sin el pueblo».

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