El Reinado de Felipe II: La Defensa de la Unidad Religiosa
En el caso de la Monarquía Hispánica, la segunda mitad del siglo XVI está ocupada por el reinado de Felipe II (1555-1598). El monarca se convirtió en el principal brazo defensor del catolicismo en Europa. Dada la preeminencia de la Monarquía Hispánica como primera potencia continental, el rey se vio obligado a velar por su unidad interna, motivado tanto por intereses políticos como por convicciones religiosas.
La Inquisición y la Limpieza de Sangre
Durante este periodo, la Inquisición desarrolló una durísima actuación como garante de la ortodoxia. Es en este contexto cuando se difunden y se hacen imprescindibles los expedientes de limpieza de sangre para acceder a la Administración, cargos públicos, profesiones liberales o la carrera eclesiástica. Se exigía demostrar la condición de católico durante al menos tres generaciones, discriminando así a los nuevos conversos.
El Problema Morisco y la Rebelión de las Alpujarras
Otro reflejo del cierre religioso fue el estallido del problema morisco. Tras la rebelión del Albaicín, los mudéjares desaparecieron, dejando paso a una población de hispanomusulmanes convertidos al catolicismo. Al mantener sus costumbres, lengua y leyes al margen de la sociedad cristiana, fueron vistos como un potencial enemigo, especialmente por sus supuestos contactos con el Imperio Turco.
- 1566: Felipe II promulga una pragmática que obliga a los moriscos a abandonar sus signos distintivos.
- 1567: Estalla la rebelión en las Alpujarras, liderada por Aben Humeya.
- 1570: Don Juan de Austria logra controlar la zona, finalizando el conflicto.
Tras la victoria, se aplicó una política de represión y dispersión de los moriscos por el reino de Castilla, repoblando las Alpujarras con colonos castellanos.
La Revuelta de Flandes: Descontento y Nacionalismo
La Revuelta de Flandes fue una sublevación que canalizó el descontento social, económico y religioso contra la Corona. La religión actuó como un elemento esencial de división, provocando una internacionalización del conflicto: los flamencos buscaron apoyo en los protestantes (Inglaterra y estados del Imperio), mientras que Felipe II contó con el respaldo del Papado.
Factores del Conflicto
- Expansión del calvinismo: Focos protestantes que ganaron fuerza desde tiempos de Carlos V.
- Presión fiscal: El aumento de impuestos para financiar las necesidades de la monarquía generó una fuerte desafección.
- Gestión política: La gobernadora Margarita de Parma, junto a figuras como el Cardenal Granvela, no logró negociar eficazmente con las élites locales, incluyendo a nobles como el Conde de Egmont y el Príncipe de Orange.
La Radicalización
A inicios de la década de 1560, la situación empeoró debido a la persecución de protestantes —que provocó la huida de mano de obra especializada— y la intención de Felipe II de implantar la Inquisición en los Países Bajos. A pesar de los intentos de mediación de la nobleza flamenca, el monarca se mantuvo inflexible, lo que llevó a los nobles a formar una alianza con los calvinistas en 1566 para oponerse a las medidas reales.