Factores determinantes de la mortalidad en el siglo XIX
Una serie de acontecimientos explican las altas tasas de mortalidad durante este periodo:
- Conflictos bélicos: La guerra contra la Francia revolucionaria (1793-1795), las luchas contra Inglaterra (1796-1807), la sangrienta Guerra de la Independencia (1808-1814), las guerras carlistas, las campañas en Cuba, Marruecos y la intervención en México.
- Crisis de subsistencia: Hambrunas derivadas del escaso desarrollo de la agricultura y la deficiente integración de los mercados interiores, agravada por una precaria infraestructura de transportes.
- Epidemias: El cólera entró por primera vez en España y Europa, causando numerosas víctimas en oleadas sucesivas. Destaca la epidemia de 1854, que afectó a unos 5.000 pueblos con 230.000 muertos, concentrándose en el norte y centro peninsular. Un nuevo brote en 1859-1860 impactó en Levante y Andalucía. Otras enfermedades como la fiebre amarilla y la viruela también azotaron a la población.
La inestabilidad política y las malas condiciones de vida de grandes sectores de la población provocaron una elevada mortandad habitual y una reducida esperanza de vida a finales del siglo XIX. Por otro lado, la tasa de natalidad se mantuvo alta debido a la frecuencia de los matrimonios y la elevada fecundidad, motivada por razones religiosas, la ausencia de anticonceptivos y la necesidad de mano de obra familiar.
El impacto del ferrocarril y la modernización económica
A diferencia de países como Francia, Bélgica, Alemania o Gran Bretaña, el desarrollo ferroviario en España fue tardío. Las primeras líneas fueron Barcelona-Mataró (1848) y Madrid-Aranjuez (1851).
La Ley de Ferrocarriles de 1855
Esta normativa fue clave para el desarrollo del sector, estableciendo:
- Una estructura radial con centro en Madrid.
- Un ancho de vía mayor al europeo, justificado por la necesidad de locomotoras más potentes para superar pendientes, aunque esto dificultó los intercambios internacionales.
- La importación de materiales libres de aranceles para las compañías extranjeras, lo que limitó el estímulo a la industria siderúrgica nacional.
Fases de construcción y sistema financiero
La expansión ferroviaria atravesó tres etapas: una gran expansión (1855-1866), una crisis financiera y paralización (1866-1873) y la finalización del trazado a partir de 1873. Para financiar estas obras, se modernizó el sistema financiero: se creó el Banco de España (1856) y, en 1868, se adoptó la peseta como unidad monetaria, otorgando al Banco de España el monopolio de emisión.
Política comercial: Proteccionismo frente al librecambismo
La política comercial española fue mayoritariamente proteccionista, impulsada por partidos conservadores para favorecer a los fabricantes de algodón catalanes y a los productores cerealistas castellanos. Solo durante la regencia de Espartero y el Sexenio Democrático (con el Arancel Figuerola) se vivió un breve paréntesis de apertura librecambista, que favoreció a los exportadores levantinos y andaluces, aunque encontró fuertes resistencias sociales y políticas.