Los Decretos de Nueva Planta
Los Decretos de Nueva Planta supusieron la supresión de los fueros de la Corona de Aragón como consecuencia de la Guerra de Sucesión. Estos decretos eliminaron los fueros constitucionales, provocando que los territorios dejaran de ser reinos con leyes, cortes e instituciones superiores propias. Sus representantes fueron convocados a las Cortes de Castilla y, en lugar de virreyes, se establecieron capitanes generales que ejercían también como gobernadores y presidentes de las audiencias.
Se suprimió el Consejo de la Corona de Aragón y el centralismo se extendió a los municipios mediante la figura del corregidor, designado por el rey, replicando el modelo castellano vigente desde los Reyes Católicos.
Cronología de la imposición
- 1707: Tras la batalla de Almansa y la conquista de Aragón y Valencia, se impone el Derecho de Nueva Planta.
- 1715: Se promulga el decreto que suprime los fueros de Mallorca (incluidas todas las Baleares).
- 1716: Se suprimen los fueros de Cataluña.
A pesar de estos cambios, se mantuvo un residuo de derecho civil en Aragón y Cataluña. La importancia de estos decretos radica en la uniformización del gobierno bajo el modelo castellano, un objetivo que ya habían perseguido los Habsburgo —como se observa en el Gran Memorial del Conde-Duque de Olivares en 1624—, pero que solo logró consolidar el primer monarca de la dinastía Borbón.
Las Alteraciones de Aragón (1591)
Las Alteraciones de Aragón de 1591 representaron el último episodio del conflicto entre el sistema foral y la voluntad centralizadora de la Monarquía Hispánica. Esta pugna terminó cuando la rebelión fue sofocada mediante la invasión del reino por un ejército castellano y la posterior celebración de las Cortes de Tarazona en 1592, que ajustaron el sistema foral a los intereses del rey.
Antecedentes y desencuentros
A lo largo del siglo XVI, desde Fernando II hasta Carlos V, se produjeron diversos eventos que evidenciaron el choque entre la nueva forma de gobierno de la Monarquía y el ordenamiento jurídico aragonés heredado de la Edad Media:
- El conflicto entre las casas de Aranda y Villahermosa.
- La introducción de la Inquisición.
- El pleito del virrey extranjero.
- La disputa sobre la condición aragonesa de las comunidades de aldeas de Teruel y Albarracín.
El reinado de Felipe II y el caso de Antonio Pérez
Bajo el reinado de Felipe II (Felipe I de Aragón), los desencuentros se intensificaron debido al uso del Privilegio de Manifestación por parte de la ciudad de Zaragoza, el enfrentamiento entre montañeses y moriscos en el condado de Ribagorza, y el caso de Antonio Pérez. Este antiguo secretario real, tras huir de las cárceles de las cárceles castellanas, se acogió al Privilegio de la Manifestación en Aragón.
El desenlace incluyó:
- El enfrentamiento del pueblo zaragozano contra la Inquisición para liberar a Pérez.
- La entrada de un ejército castellano en territorio aragonés.
- La ejecución, sin juicio previo, de Juan de Lanuza, Justicia de Aragón.
La celebración de las Cortes de Tarazona de 1592 y el recorte de fueros como el de la Manifestación marcaron el fin de este periodo, consolidando al siglo XVI como uno de los más conflictivos de la historia aragonesa.