Colonialismo e Imperialismo: La Expansión Global del Siglo XIX
Causas del Imperialismo
El fenómeno se produjo como consecuencia directa de la Revolución Industrial (RI). La denominada expansión imperialista fue una continuación de la RI, ya que las grandes potencias europeas necesitaban urgentemente más materia prima. Un espíritu imperialista se apoderó de Europa, implicando no solo un expansionismo basado en el comercio, sino también un control territorial efectivo de las zonas ocupadas.
Causas Políticas y Estratégicas
Surgieron por razones estratégicas militares, dado que la navegación a vapor requería de puntos clave para el avituallamiento de las flotas. A esto se sumaron motivos de prestigio nacional. Véase el caso de Francia con Argelia, impulsada por Carlos X en un intento de consolidar su trono.
Causas Demográficas
La población europea pasó de 190 millones a 300 millones, originando un alto índice de paro, lo que conllevó la necesidad de emigración. La burguesía vio en esta expansión una posibilidad de obtener grandes beneficios, aprovechando las duras condiciones en que vivía el proletariado europeo.
Causas Económicas: La Búsqueda de Recursos y Mercados
Los factores económicos fueron determinantes en la colonización. Europa necesitaba nuevas fuentes baratas de materia prima. Las colonias proporcionaban materia prima y, a cambio, servían como mercado para los productos manufacturados de la metrópoli. Los intereses financieros estaban al servicio de las políticas gubernamentales y servían como justificación para las expediciones coloniales (Europa invertía capitales bajo la forma de préstamos a los soberanos extranjeros).
Razones Ideológicas y Justificación del Dominio
Los estados europeos ambicionaban ser grandes potencias y, para ello, necesitaban expandir sus posesiones. Las teorías que justificaban este nacionalismo se basaban en la creencia de que tenían la responsabilidad de llevar la civilización a culturas menos desarrolladas (el “deber del hombre blanco”).
El deseo de evasión y aventura sirvió como reclamo favorable para la opinión pública. Los numerosos viajes de exploración, organizados para estudiar la fauna y la flora (casi siempre promocionados por sociedades geográficas), sirvieron para el posterior trazado de vías de comunicación.
Sin embargo, también surgieron opiniones contrarias que veían el colonialismo como un ataque a la dignidad de los indígenas, dando origen a los movimientos independentistas.
Modelos de Control y Ocupación de Territorios
Existían diversos modelos coloniales, incluso dentro de un mismo país:
- Colonias
- Territorios que, por derecho de conquista, caían bajo la órbita de la metrópoli. Esta imponía sus funcionarios e instituciones, organizando la administración. Fueron las más extendidas.
- Protectorado
- Territorios donde se respetaba el gobierno indígena para la vida interior, mientras que la política exterior y militar era gestionada por la metrópoli. Esto resultaba en una sumisión total al gobierno de la potencia pactante. Ejemplos: Francia (Marruecos), Gran Bretaña (Birmania).
- Dominios
- Territorios con mayoría de colonos respecto a la población indígena, que conseguían un amplio autogobierno limitado por un gobernador metropolitano. Ejemplos: Gran Bretaña (Canadá, Australia, Nueva Zelanda).
- Territorios Metropolitanos
- Territorios considerados como una prolongación directa de la metrópoli. Ejemplo: Francia (Argelia).
- Concesiones
- Territorios cedidos o alquilados por estados independientes a la metrópoli, que los consideraba de gran interés estratégico y comercial. Ejemplo: Gran Bretaña (Hong Kong, donde se cedieron puertos).
Fases del Control Colonial
- La Conquista Militar: No ofreció dificultad alguna para el país invasor, dada la inferioridad técnica y militar de los pueblos colonizados. Los barcos transportaban las tropas y remontaban los ríos, principales vías de comunicación.
- La Organización Administrativa: Fue un problema de mayor envergadura, ya que las decisiones no podían tomarse todas desde la metrópoli. El enorme poder dejado en manos de los gobernadores favoreció muchas veces excesos difícilmente controlables.
- La Explotación Económica: Fue el objetivo principal de los colonizadores. Los productos circulaban libremente entre la colonia y la metrópoli, exentos de cargas aduaneras generadas por intereses proteccionistas.
La Conferencia de Berlín (1884-1885) y el Reparto de África
A finales del siglo XIX se inició el descubrimiento y la ocupación de las tierras interiores africanas a una velocidad vertiginosa. La Conferencia se convocó en 1884 en Berlín, promovida por el rey de Bélgica y patrocinada por el canciller alemán Bismarck, con el objetivo inicial de solucionar el problema del Congo. Sin embargo, también sirvió para organizar y establecer las reglas de la colonización del territorio africano:
- Principio de Ocupación Efectiva: La potencia que ocupara un tramo litoral tenía derecho al interior (Hinterland). La idea de ocupar la zona de costa a costa y formar un imperio continuo se convirtió en una de las ambiciones comunes de los países conferenciantes.
- Libertad de Navegación: La navegación de los ríos principales (como el Congo y el Níger) se declaró libre, pudiendo ser utilizados por todos como vías de comunicación.
- Obligación de Ocupación: El país al que se adjudicara un territorio estaba obligado a ocuparlo de manera efectiva para que su reclamación fuera válida internacionalmente.
La Formación de los Grandes Imperios Coloniales
El Imperio Británico
A comienzos del siglo XIX, Gran Bretaña poseía el más extenso de los imperios coloniales, incluyendo territorios clave como Australia, Nueva Zelanda, Canadá y la India.
- La India: Era el orgullo de la Corona. Las plantaciones de algodón y yute proporcionaban mucha materia prima a la metrópoli. Posteriormente, la expansión se dirigió más al sur con la intención de frenar las apetencias colonialistas de Rusia y Francia.
- África: La expansión colonial británica se produjo de sur a norte, buscando conectar El Cabo con El Cairo (Rodesia, Egipto, Nigeria y Kenia), además de puntos estratégicos como Gibraltar.
Al finalizar la Primera Guerra Mundial, el gran imperio comenzó a desmoronarse, creándose la Commonwealth, una asociación de estados independientes (antiguas colonias inglesas) unidos por lazos políticos, económicos, culturales y por una lealtad común a la Corona británica.
El Imperio Francés
Era el segundo imperio por extensión. Se establecieron en el sureste asiático, donde en 1887 se formó la Unión Indochina, que englobaba a Vietnam, Laos y Camboya. En África, la expansión comenzó en Argelia y se extendió hasta Senegal, Costa de Marfil, Chad y Madagascar a finales de siglo. También poseía algunas islas del Caribe, Oceanía y territorios frente a Canadá. Obtuvo grandes beneficios con su extenso imperio colonial.
El Imperio Alemán
Alemania consiguió posesiones como Tanganica y Togo en África Oriental. Tras la dimisión de Bismarck, Guillermo II puso en marcha una política colonialista que le proporcionaría bases para el aprovisionamiento de la flota, nuevos mercados para sus industrias y prestigio político. Su propósito de ampliar la zona de influencia con Marruecos provocó enfrentamientos directos con Francia.
Los Imperios Coloniales No Europeos
Estados Unidos (EE. UU.)
Tras la declaración de independencia, EE. UU. inició una progresiva expansión hacia el oeste. Luisiana fue comprada a Francia y Florida a España. A mediados de siglo, el actual territorio estaba casi configurado. El auge patriótico y económico llevó a EE. UU. a competir con las grandes potencias para controlar zonas estratégicas, rutas comerciales y mercados.
En 1898, declaró la guerra a España, lo que resultó en la cesión a Estados Unidos de Puerto Rico, Filipinas y Guam. En 1912, compró a Dinamarca las Islas Vírgenes de las Pequeñas Antillas.
Japón
La Revolución Meiji de 1868 impulsó la industrialización. La consiguiente necesidad de materias primas y la búsqueda de una salida para los excedentes demográficos llevaron a Japón hacia el continente asiático en dos procesos bélicos contra China y Rusia. El triunfo le proporcionó el dominio sobre la parte meridional de las islas de Sajalín. A China le arrebató la isla de Formosa, estableciendo además un protectorado sobre Corea, que fue anexionada en 1910.
Consecuencias del Imperialismo
El proceso imperialista supuso un mayor conocimiento geográfico del mundo. La vida de los colonizados cambió drásticamente; el choque de culturas fue enorme. Se construyeron ferrocarriles y nuevas estructuras para permitir una eficaz explotación de los recursos naturales.
Surgió una pequeña burguesía de comerciantes y funcionarios, la mayoría de ellos procedentes de otros países, lo que alteró profundamente las estructuras sociales preexistentes.