La Segunda República Española: Un periodo de cambios y conflictos

El 14 de abril de 1931

Desde los balcones del Ministerio de Gobernación, Niceto Alcalá Zamora, presidente del comité revolucionario, proclamó a través de la radio el nacimiento de la 2ª República Española. El triunfo de 1931 de las posturas antimonárquicas no presagiaban las dificultades con las que se iba a encontrar para modificar el marco político. El modelo liberal del estado distaba mucho de ser aceptado unánimemente por la plurinacional realidad política. El intento de imponer instituciones llevó muy pronto a catalanes, vascos, gallegos y andaluces a reclamar espacios diferenciados y autónomos para sus respectivas comunidades. Cataluña lo conseguiría en 1932, el País Vasco en 1936, y Galicia y Andalucía verían interrumpidas sus procesos por la crisis bélica de 1936.

Gobierno provisional:

El 14 de abril, el comité revolucionario se vio sustituido por el denominado gobierno provisional, una de cuyas primeras medidas fue la amnistía de todos los delitos sociales y políticos. Niceto Alcalá Zamora fue nombrado presidente, lo que garantizaba a conservadores y burgueses su permanencia a la derecha del poder. Quedaron excluidos anarquistas y comunistas, tradicionalistas y los regionalistas radicales de la Liga Catalana y del Partido Nacionalista Vasco. Ocuparon sucesivamente la presidencia de la 2ª República Niceto Alcalá Zamora entre 1931-1936 y Manuel Azaña hasta 1939. Los socialistas consiguieron colocar a 3 de sus militantes como ministros: Isalecio Prietro, Largo Caballero y Fernando de los Ríos. Por la alianza republicana Casares Quiroga y Nicolás Dólwer. Con todo ello llegaba al fin la intelecctualidad de la pequeña burguesía.

La Constitución de 1931: el nuevo marco político:

El gobierno provisional se vio en la necesidad de reunir unas cortes que dieran vida a la constitución que regulara todos los aspectos de la república. Para ello convocaron elecciones a cortes constituyentes en las que alzaron con el triunfo republicanos y socialistas. El anteproyecto de la constitución de 1931 fue encargado al socialista Jiménez Asúa y aprobó en noviembre de ese mismo año decantándose por un modelo de estado republicano. El poder no deriva del trabajo sino de la propiedad o de la capacidad de ai la gran importancia que esta constitución de título derechos y deberes donde no solo hace una declaración sino que establece normas concretas para la realización práctica. Nuevos derechos que se aprobaron: la asociación política y sindical y el establecimiento del sufragio universal incluso para los mayores de 23 años. También recoge los derechos sociales de la familia, admitiendo el matrimonio civil y el divorcio, la cultura o la economía. Se trata de una constitución laicista, que reconocía la libertad de cultos. Su actitud fue contra la Iglesia Católica a la que culpaba de todos los males del país. Se suprimieron órdenes como la de los jesuitas, así como todo tipo de ayuda económica al clero. Estas medidas molestaron a la derecha tradicional y a la republicana que representaba Alcalá Zamora. El logro más notable de esta constitución fue el tema del regionalismo, donde el país quedaba organizado como una federación atenuada al poderse conceder estatutos de autonomía política y administrativa a aquellas regiones que lo solicitasen. Se trata de una constitución de tendencia socialista republicana, con cortes unicamerales, congreso de los diputados cuyos miembros son elegidos por sufragio universal y por un periodo de 4 años y donde la soberanía reside en la nación. A partir de 1931, el sistema político institucional español experimentó una profunda y rápida renovación democrática. Funcionaron las libertades, se sentaron las bases de un sistema de partidos, se inició la descentralización, se reformaron los aparatos del estado, se intentó una nueva organización de relaciones entre la iglesia y el estado y se iniciaron profundas reformas de estructura para romper el poder de la oligarquía como la reforma agraria.

Instituciones:

Ejército: la constitución delimitaba el papel de las fuerzas armadas, jubilaciones anticipadas, el cierre provisional de la academia militar de Zaragoza. Las disposiciones republicanas hicieron que por una parte se definiera por un acatamiento, obediencia, lealtad, más aparente que real al nuevo régimen. El ejército se dividió entre partidarios y contrarios a la república, reduciendo la prestación militar activa a un año. Iglesia: la iglesia aceptó con resignación el triunfo de la república: se suprimió los pagos al clero, y a prohibirse la educación religiosa. La postura de la iglesia fue siempre de enfrentamiento y su jerarquía de beligerancia. Desde el interior del país, por medio de un sistemático ataque al régimen que se manifestaba a través de los medios de comunicación vinculados a la institución.

Los gobiernos de la 2ª república:

El bienio social-azañista: tras el gobierno provisional, Azaña formó otro gobierno. Desplegó un programa reformista con una triple temática legislativa: reforma religiosa, reforma agraria, estatuto catalán. Primero prosperó el programa anticlerical, expulsión de los jesuitas. Después la sublevación contrarrevolucionaria de Madrid y Sevilla. Las cortes aprobaron el estatuto catalán y el proyecto de reforma agraria. La ley de reforma agraria: grandes latifundios en manos de la nobleza, minifundios en el resto de España, técnicas agrícolas sin apenas transformaciones, éxodo rural cada vez mayor. Azaña presentó otro proyecto “ley de reforma agraria”. La ley incluía redistribución de la tierra y el asentamiento de los campesinos. La ley contenía también normas sobre cosechas, mecanización, créditos. La reforma no respondió a las esperanzas que el gobierno y campesinos tenían puestas en ella, se esperaba que iba a mejorar la situación, al final no. Al caer Azaña en septiembre de 1933, la política agraria fue cambiando paulatinamente hasta ser absolutamente contraria en 1935. Durante el bienio negro, Jiménez Fernández ostentó la cartera de agricultura, dando una serie de normas de gran contenido social, no contó con ayuda, así que cayó en crisis. En el cuarto gobierno de Lerroux tampoco hubo soluciones por parte del ministro de agricultura. El frente popular pareció acelerar la política agraria con el impulso de Mariano Ruiz Funes. Los campesinos hicieron sus intentos de ocupación de tierras de forma violenta, según los datos se habían distribuido entre los campesinos 5.692.202 hectáreas para explotarlas de forma individual o colectiva. La ley de reforma agraria hicieron del instituto de reforma agraria presentan tintes políticos en cuanto que plantean la redistribución de la propiedad. Surgió en cambio consecuencias negativas: la agricultura de exportación (vino, aceite, cítricos) por la influencia que la depresión mundial ejerció sobre el comercio. El bienio radical-cedista: en 1933 la situación política se agravó. La presión social obligó al gobierno a tomar duras medidas contra los obreros. Las elecciones de noviembre de 1933 dieron el triunfo a los partidos de centro derechas. El bienio de centro derechas se caracterizó por la paralización de gran parte de las reformas iniciadas en el bienio anterior. El movimiento obrero y el catalanismo se movilizaron contra el gobierno. La violencia política y social alcanzó su cota más alta con la revolución de octubre de 1934. El gobierno aplicó una política represiva: se suprimió el régimen autonómico catalán, se anularon diversas medidas sociales y se paralizó la reforma agraria. Frente popular: en febrero de 1936 se celebraron nuevas elecciones. La izquierda se agrupó en el frente popular. La derecha se dividió entre radicales, ceda, bloque nacional. Triunfó el frente popular y Azaña fue elegido presidente de la república. El asesinato de Calvo Sotelo aceleró el golpe de estado militar que se venía preparando desde marzo. El 17 de julio de 1936 el ejército de Marruecos se sublevó. Al día siguiente comenzaba la guerra civil.

El marco social durante la 2ª república:

Reorganización de las fuerzas públicas: guardia civil, guardia de asalto y carabineros. El orden público en España dependía del ejército de la guardia civil que actuaba a través de las órdenes de los gobiernos civiles. La negativa visión de la guardia civil de seguridad y asalto, en fundamentalmente urbana, tenía sus propios mandos no procedentes del ejército. La guardia civil, al iniciarse la guerra civil, se convirtió en guardia nacional republicana por un decreto de agosto de 1936. Desorden social: la república tuvo que enfrentarse con problemas de desórdenes y represión y con la derecha descontenta. La violencia desencadenada por la derecha se manifestó militarmente en las sublevaciones de los generales Sanjurjo y Franco. La violencia de la izquierda tenía un claro matiz revolucionario, estaba dirigida por el anarquismo. Respuesta institucional: la agitación social que contrató desde los primeros momentos de la república: la quema de conventos, las huelgas desatadas en sectores clave de servicios. En marzo de 1936 se acusó a los falangistas de terrorismo y se encarceló a su dirigente José Antonio Primo de Rivera. Hábitos sociales: desarrollo de los medios de comunicación. En un país con índices de analfabetismo elevado y escasa capacidad adquisitiva, los medios de comunicación se presentaban más como un lujo que como un bien de consumo habitual. Las revistas fueron producto de una élite cultural. La prensa diaria contaba con nuevas aportaciones. Las derechas aparecen ya, arriba. En la izquierda surgen a raíz de la suspensión por la república del órgano central del PCE, la lucha y el pueblo. La radio, de más difícil acceso por su coste elevado, ofrecía una contrapartida: no era necesario leer, sino solo escuchar, para las personas analfabetas era una fuente posible de información. En este sentido jugó un papel destacado como medio de propaganda política. Mitines y propaganda política: los mitines representaron otra forma de relación social, otro medio de cultura y difusión de ideas políticas y artísticas lo constituyó el cartelismo. La participación de la mujer española en la vida política y social durante la 2ª república y la guerra civil: el papel de la mujer sufrió un gran avance durante la 2ª república, no solo se le reconoció el derecho a la plena participación en las actividades públicas en igualdad de oportunidades con los hombres, sino que la propia constitución le reconocía el derecho al voto femenino. Fueron las mujeres de Inglaterra las primeras en iniciar la lucha por la igualdad de la mujer. La mujer española se incorporó tarde a ese movimiento, pero superó pronto a las británicas con ayuda del gobierno de la 2ª república. Clara Campoamor tuvieron un papel político importante dentro de los partidos políticos y organizaciones de izquierdas con motivo del inicio de la guerra civil. Los gobiernos de izquierdas de la 2ª república, además de abrir las puertas de la universidad a la mujer, completaron su clara decisión política de igualdad social de hombre y mujer con medidas legislativas como el establecimiento del divorcio o la implantación del matrimonio civil.

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