La Transición y la Consolidación Democrática en España (1975-2018)

LA TRANSICIÓN (1975-1982)

12.1. La evolución política tras la muerte de Franco. Retos, logros, dificultades y resistencias al establecimiento de la democracia

La evolución política tras la muerte de Franco

La Transición comenzó con la muerte de Francisco Franco el 20 de noviembre de 1975 y la proclamación de Juan Carlos I como rey el 22 de noviembre, finalizando en octubre de 1982 con la victoria del PSOE. A la muerte del dictador existían tres alternativas: la continuidad del franquismo defendida por el Búnker, la reforma desde las instituciones franquistas propuesta por los aperturistas (que se impuso) y la ruptura democrática defendida por la oposición.

El papel del rey fue fundamental, ya que, aunque juró las Leyes Fundamentales del régimen, mostró voluntad de cambio. Inicialmente mantuvo como presidente a Carlos Arias Navarro, cuyo gobierno incluía sectores inmovilistas y reformistas como Manuel Fraga o Areilza. Sin embargo, la conflictividad social, la represión (sucesos de Vitoria, 1976) y su incapacidad reformista provocaron su dimisión en julio de 1976.

El rey nombró entonces a Adolfo Suárez, quien impulsó la reforma política desde dentro del sistema. Inició contactos con la oposición (Felipe González, Santiago Carrillo) y promovió la Ley de Reforma Política (1976), aprobada en referéndum, que establecía el sufragio universal y un sistema bicameral.

El proceso hacia las elecciones de 1977 fue complicado por el aumento del terrorismo: de extrema derecha (matanza de Atocha) y de ETA y GRAPO. A pesar de ello, se aprobó la ley de asociación política y en abril de 1977 se legalizó el PCE, lo que provocó tensiones con el ejército. Las elecciones del 15 de junio de 1977 supusieron el restablecimiento de la democracia, con la victoria de la UCD de Suárez y el PSOE como principal oposición.

Tras ellas, se avanzó en la cuestión territorial con la restauración de la Generalitat en Cataluña bajo Josep Tarradellas y la preautonomía vasca.

La aprobación de la Constitución de 1978 consolidó el proceso. En la segunda legislatura (1979), se desarrollaron las preautonomías, lo que generó malestar en sectores del ejército y provocó intentos golpistas como la Operación Galaxia (1978).

Finalmente, la crisis económica, el terrorismo y las divisiones en la UCD llevaron a la dimisión de Suárez en 1981. Durante la investidura de su sucesor se produjo el intento de golpe de Estado del 23-F, liderado por Antonio Tejero, que fracasó gracias a la intervención del rey, consolidando definitivamente la democracia.

Retos, logros, dificultades y resistencias al establecimiento de la democracia

  • Retos: Superar la polarización política e integrar a todas las fuerzas.
  • Logros: Aprobación de la Constitución de 1978, sistema multipartidista, participación ciudadana y reconocimiento de la diversidad territorial.
  • Dificultades: Crisis económica, terrorismo de ETA y GRAPO, y tensiones territoriales.
  • Resistencias: Sectores franquistas (Fuerza Nueva de Blas Piñar), terrorismo de extrema derecha y sectores del ejército (intentos golpistas).

12.2. La Constitución de 1978. El Estado de las Autonomías

La Constitución de 1978

La Constitución fue elaborada en 1977 por una ponencia de siete miembros y aprobada en referéndum el 6 de diciembre de 1978. Establece como principios la soberanía nacional, la monarquía parlamentaria y la unidad de España compatible con la pluralidad.

Organiza el Estado mediante la división de poderes: el legislativo en las Cortes (Congreso y Senado), el ejecutivo en el Gobierno y el judicial en los tribunales (Tribunal Supremo y Constitucional). Reconoce una amplia declaración de derechos y libertades y define un Estado aconfesional.

El Estado de las Autonomías

La Constitución establece un modelo descentralizado con dos vías de acceso a la autonomía:

  • Vía lenta (art. 143): Menos competencias iniciales.
  • Vía rápida (art. 151): Mayor autogobierno para nacionalidades históricas.

El proceso autonómico (1979-1995) dio lugar a 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas. Los pactos autonómicos de 1981 organizaron el proceso, aunque persistieron tensiones por la ambigüedad del modelo.

LA DEMOCRACIA (1982-2018)

13.1. La normalización democrática y la alternancia política hasta 2018. La amenaza del terrorismo

La democracia española se caracteriza por la alternancia política entre PSOE y PP.

  • Etapa PSOE (1982-1996): Gobierno de Felipe González. Modernización, Estado del bienestar, entrada en la CEE (1986) y Tratado de Maastricht.
  • Etapa PP (1996-2004): Gobierno de José María Aznar. Políticas neoliberales, entrada en el euro y apoyo a la guerra de Irak.
  • Etapa PSOE (2004-2011): Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Reformas sociales y gestión de la crisis de 2008.
  • Etapa PP (2011-2018): Gobierno de Mariano Rajoy. Gestión de la crisis, corrupción y desafío independentista catalán.

La amenaza del terrorismo

ETA fue la principal amenaza terrorista. Los partidos democráticos respondieron con acuerdos como el Pacto de Ajuria Enea (1988). La banda anunció el fin de la violencia en 2011 y se disolvió en 2018. Asimismo, el terrorismo yihadista tuvo su mayor impacto con los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.

13.2. Evolución económica, social y demográfica. Feminismo e igualdad. Compromiso social, asociacionismo y voluntariado

Evolución económica, social y demográfica

España experimentó una profunda transformación. La entrada en la Comunidad Económica Europea en 1986 impulsó el crecimiento. Demográficamente, la población aumentó gracias a la inmigración, aunque se observa un claro envejecimiento. En el ámbito social, hitos como la Ley del Divorcio (1981) y el matrimonio homosexual (2005) marcaron la apertura de la sociedad.

Feminismo e igualdad

El avance hacia la igualdad de género fue significativo con leyes como la Ley de Igualdad (2007) y la Ley Integral contra la Violencia de Género (2004). La presencia de mujeres en la vida política aumentó notablemente, aunque la lucha por la igualdad sigue siendo un reto.

Compromiso social, asociacionismo y voluntariado

Desde los años 80, se consolidó un fuerte tejido asociativo. Las ONG y movimientos como la PAH o el 15M (2011) reflejan una sociedad cada vez más participativa, solidaria y comprometida con los problemas sociales.

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