Comentario de texto de manifiesto de sandhurst

Manifiesto de Sandhurst

Clasificación y análisis

Es un texto de carácter político, y de forma epistolar, que se hace público en la prensa internacional con la intención de presentar a Alfonso XII como candidato al trono de España. Está firmado por Alfonso XII, aunque fue redactado por Antonio Cánovas del Castillo, fundador del partido conservador y artífice de la Restauración. Se firma en Sandhurst, academia militar cercana a Londres en la cual pasó dos meses Alfonso XII, el 1 de diciembre de 1874, casi un año después del golpe militar del general Pavía y la dictadura de Serrano. El destinatario es todo el pueblo español.

Alfonso XII se presenta como candidato a la Corona española, afirma que la monarquía es consustancial a la Historia de España, menciona el exilio de su madre y la abdicación en su persona, reconoce el retraso de España con respecto a Europa, recuerda la situación de falta de libertad en el país por la dictadura de Serrano y la guerra carlista y se presenta como rey democrático, liberal y católico, con la intención de conseguir amplios apoyos.

El problema histórico al que se refiere el texto es el fracaso de la experiencia del Sexenio revolucionario de la Primera República tras la dictadura de Serrano, y la posibilidad de una restauración borbónica con Alfonso XII, que se presenta como un rey constitucional, símbolo de estabilidad.

Términos

Monarquía hereditaria y constitucional:


En este contexto, es la forma de gobierno del Estado español surgida de la Constitución de 1876, donde se dice que el Jefe máximo del Estado es un monarca, que traspasa ese privilegio a sus herederos. En la propia Constitución se establece que la Corona ejercerá el poder ejecutivo a través de los ministros, y también tendrá alguna potestad legislativa.

Cortes:


Órgano de gobierno representativo existente en los reinos de la Península Ibérica desde la época medieval. Estaban formadas por cada uno de los estamentos, y eran convocadas por los monarcas para su asesoramiento, solicitar un aumento de impuestos, etc. El modelo liberal burgués actual de Cortes se inaugura en España con las Cortes de Cádiz de 1812. Son el órgano legislativo y representativo de la soberanía de la nación, ejerciendo también una labor de control del gobierno.

Liberales:


Son los partidarios del liberalismo, corriente de pensamiento y movimiento socio-político surgido en el siglo XVIII que defiende la abolición del sistema señorial y la superación de la sociedad del Antiguo Régimen. Sus elementos esenciales son la aspiración a una sociedad caracterizada por la libertad política de los ciudadanos en un sistema representativo, basado en la soberanía nacional y la división de poderes; la igualdad jurídica de los ciudadanos y la libertad económica. En España se les llamará “liberales” a los diputados que en las Cortes de Cádiz eran partidarios de las reformas políticas y sociales inspiradas en el modelo de la Revolución Francesa. Serán perseguidos por los monárquicos absolutistas.

Contexto histórico

Amadeo de Saboya dimitió el 11 de febrero de 1873, y esa misma noche el Congreso proclamó la República, con Estanislao Figueras al frente. La República nació de forma irregular y sin apoyos políticos suficientes. En el exterior solo Estados Unidos y Suiza la apoyaron; en el interior, los sectores conservadores, los carlistas e incluso los radicales, pasaron a la oposición, al tiempo que el grupo Alfonsino comenzaba a recibir apoyos. Tampoco sus partidarios tenían una visión común de lo que debía ser una República. El propio movimiento estaba dividido entre los federalistas, partidarios de un Estado federal; y los centralistas, partidarios de un Estado centralista.

La inesperada dimisión de Figueras convirtió en presidente a Pi y Margall, partidario de las ideas libertarias y anarquistas. Las Cortes comenzaron a redactar la Constitución de 1873, que establecía una República confederal de 17 Estados y varios territorios de ultramar, cada uno con su propia Constitución. Una amplia declaración de derechos incluía la afirmación, por primera vez, del Estado laico, e indignó a la Iglesia y enfrentó a la República con muchos católicos. Esta Constitución no llegó a entrar en vigor, ya que los primeros días de julio se desencadenó la Revolución cantonal.

Mientras, los carlistas avanzaron hasta alcanzar posiciones en las provincias de Albacete y Cuenca. En esta situación, Pi y Margall presentó su dimisión. El nuevo presidente, Nicolás Salmerón, inició un giro a la derecha. Dio plenos poderes al Ejército, que fue sofocando la sublevación. Aceptó restablecer la pena capital, pero prefirió dimitir antes que firmar dos sentencias de muerte.

Le sustituyó Emilio Castelar, que acentuó el giro autoritario. Buscó el apoyo del Ejército para acabar con la revolución. A finales de diciembre se había conseguido detener militarmente el avance carlista y casi estaba a punto de caer Cartagena, pero Castelar no llegó a ver la caída del cantón como Presidente, ya que una moción de censura le obligó a dimitir.

La caída de Castelar precipitó el Golpe de Estado. El general Pavía hizo entrar tropas en el Congreso, y, tras disolver la reunión, anunció el gobierno provisional del general Serrano. Era el fin de la Primera República.

El nuevo gobierno, en la práctica, fue una dictadura militar. Pero a finales de agosto, la posición de Serrano ya era frágil, al mismo tiempo que crecía el apoyo a la causa Alfonsina.

Comentario del contenido

Al principio del documento original, no recogido en este fragmento, se hace referencia al gran número de felicitaciones que ha recibido Alfonso XII con motivo de su 17 cumpleaños, las cuales serán hechas públicas intencionadamente por Cánovas.

Alfonso XII se presentará como la solución al caos político y social que vive España, refiriéndose a la dictadura de Serrano, a la guerra de Cuba, a la guerra carlista, al cantonalismo y a las sublevaciones campesinas, párrafo que tampoco está presente en este fragmento.

Se busca un amplio consenso político donde estuviesen todos los partidos políticos que acepten la Restauracion borbónica, una nueva Constitución y la alternancia en el poder: el turnismo.

Se justifica el derecho a reinar de los Borbones desde un punto de vista histórico. Recuerda cómo en los 35 años del reinado de su madre, a la que llama “infortunada”, quizás por el matrimonio de estado con su primo Francisco de Asís, las instituciones “nunca dejaron de funcionar legalmente”, en clara alusión a la suspensión de las Cortes por Serrano durante su dictadura militar. Es cierto que funcionaron siempre, pero de manera conservadora y marginando a mucha gente del país mediante el sufragio censitario.

Desarrolla la idea de la Constitución como elemento de estabilidad, así como de una monarquía constitucional. Todas las ideas políticas se podrán defender en las Cortes, siendo por tanto censurable la práctica de los pronunciamientos militares, aunque más tarde él mismo sea puesto en el Trono gracias a un Golpe de Estado. Todas estas ideas son del propio Cánovas.

En el último párrafo se hace alusión a su exilio de París, al progreso de las potencias europeas que estaban en la segunda fase de la Revolución Industrial y a pocos años de iniciar la carrera armamentística que conduciría a la 1º Guerra Mundial, reconocimiento el papel secundario español, dado su aislacionismo y debilidad política y económica.

Por último, se declara español, liberal burgués, hombre de su tiempo y católico, para ganarse el apoyo de todos los sectores del pañis. Son aspectos fundamentales dentro del sistema de la Restauración y que se verán reflejados en la Constitución de 1876.

El 1 de diciembre, Alfonso firmada el “Manifiesto de Sandhurst”, en el que garantizaba una monarquía dialogante, constitucional y democrática, y su aceptación de buena parte de los avances políticos realizados en el Sexenio.

Cánovas preparaba así la vuelta a la monarquía de manera pacífica y sin intervención militar. Pero los generales monárquicos Martínez Campos y Jovellar se le adelantaron y se pronunciaron el 29 de diciembre en Sagunto a favor de la monarquía. Las primeras medidas servían para poner fin a los dos conflictos bélicos iniciados en el periodo anterior: la guerra carlista mediante el “Manifiesto de Somorrostro” y la guerra de Cuba mediante la paz de Zanjón, aunque más tarde este conflicto volverá a reactivarse.

Se aprobará la Constitución de 1876, un texto flexible, pero de inspiración doctrinaria y conservadora. Hay una soberanía compartida, las Cortes son bicamerales, los diputados del Congreso son elegidos pos sufragio censitario muy restrictivo, y sobre la cuestión religiosa, hay una confesionalidad católica del país.

Antonio Cánovas fue la figura clave de la Restauración. Su primero objetivo era asentar firmemente la monarquía. Para él, la Corona debía recuperar el prestigio perdido durante el reinado de Isabel II. En segundo lugar, el sistema debía acoger todos los partidos burgueses que aceptaran la monarquía y la alternancia en el Gobierno. El ejército debía volver a los cuarteles y cumplir con su misión constitucional. El modelo ideal de parlamentarismo era, para Cánovas, el británico. El régimen de la Restauración fue muy conservador, tanto política, social y económicamente.

Como conclusión diremos que este manifiesto dará paso a la restauración de la dinastía borbónica en España, y con ello vuelven algunas características del reinado de Isabel II. Este largo periodo (Alfonso XII, Regencia de de Mº Cristina y Alfonso XIII) estará presidido por la Constitución de 1876, que recoge parte de lo adelantado en este manifiesto, pero cuya puesta en práctica fue adulterada por la manipulación electoral y el caciquismo.

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