La Sociedad y la Economía de los Reinos Hispánicos (Siglo XVI)
La Estructura Económica
En el siglo XVI, **Castilla** debía tener una población cercana a los seis millones y medio de habitantes, y una cuarta parte vivía en **Andalucía**. El **campesinado sin tierras** y los pequeños propietarios hipotecaban sus fincas o pedían préstamos para arrendar nuevas tierras, pero cada vez que había una mala cosecha o bajaban los precios agrarios, no podían pagar los arriendos ni devolver los préstamos. Los pequeños propietarios perdían sus tierras, que pasaban a **grandes latifundistas**, y los campesinos abandonaban sus tierras.
También fue la época de la **metalurgia vasca**, de la **construcción naval** en Valencia y Cataluña, y de los **gremios textiles** en Sevilla, Toledo, Cuenca y Toledo.
El Impacto del Comercio Americano
Castilla suministraba trigo, aceite, vid, ganado y vestido. De **América** llegaban **oro y plata**, pero también productos como el maíz, la patata y el tabaco. Su sistema de **monopolio** tenía su sede en **Sevilla** y, en Castilla, se centralizaban los intercambios comerciales. El flujo de oro y plata, procedente sobre todo de América, se triplicó en Europa.
Gran parte de este tesoro se gastó con tanta rapidez como había sido adquirido. Los **banqueros alemanes y genoveses** facilitaron el capital para equipar a la Armada y al Ejército.
El Siglo XVII: El Declive del Imperio
Los Austrias Menores
Felipe III (1598-1621)
Tuvo un reinado pacífico, aunque bajo su mandato se produjo la **expulsión definitiva de la población morisca**. Las tareas de gobierno quedaron en manos de su **valido**, el **Duque de Lerma**.
Felipe IV (1621-1665)
Sucedió en el trono a su padre, Felipe III, y delegó el gobierno en manos de su valido, **Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares**. Su gobierno se caracterizó por el **autoritarismo y la centralización**. Intentó integrar todos los reinos en un solo Estado, con las mismas leyes e instituciones, siguiendo un modelo castellano con mayor poder real y un modelo **monárquico absolutista**. Su intento fracasó y originó enfrentamientos.
Carlos II, El Hechizado (1665-1700)
La dinastía concluyó con su reinado. Fue un rey enfermizo conocido como «el Hechizado» que murió sin descendencia. Su reinado significó el **punto álgido de la crisis económica y social** en los reinos hispánicos y la confirmación de la pérdida de la **hegemonía en Europa**.
La Guerra de los Treinta Años (1618-1648)
Fue un conflicto de signo **religioso** con diferencias entre protestantes y católicos, pero también resultó ser una **pugna política** por el dominio en Europa entre los **Habsburgo** austriacos y españoles. La guerra se inició con la **rebelión protestante de Bohemia**. España acudió en auxilio del Imperio y los protestantes fueron derrotados en 1620. La lucha afectó a Flandes, donde los Tercios españoles obtuvieron algunos éxitos, como la **Rendición de Breda**.
Poco después, el rey de Dinamarca y el de Suecia ayudaron a los protestantes de Alemania. La alianza fue derrotada por los Tercios españoles. La guerra cambió de signo cuando **Francia** decidió participar en la ofensiva, apoyando a los protestantes. Las guerras se desarrollaron en Flandes y el norte de Francia, con derrotas francesas, pero también con la derrota de los **Tercios españoles en Rocroi**.
Consecuencias y Tratados de Paz
Agotados por la larga guerra, comenzaron las conversaciones de paz que culminaron en los **Tratados de Westfalia**. Se acordó que prevalecieran los intereses de los Estados y su religión sobre los del antiguo pueblo germánico. España reconoció la independencia del norte de Flandes, que pasó a llamarse **Provincias Unidas de Holanda**.
Después de Westfalia, la guerra con Francia no acabó. Con la **Paz de los Pirineos**, la Monarquía española cedió a Francia los territorios que poseía al norte de los Pirineos: **Rosellón y Cerdaña**.
Las Revueltas de 1640
La Guerra de los Treinta Años consumió enormes recursos y agotó económicamente a Castilla. El Conde-Duque de Olivares pretendió una mayor centralización de todos los territorios de la Corona para el esfuerzo de la guerra, denominada **Unión de Armas**, por la cual todos los reinos y virreinatos deberían aportar hombres y dinero.
La Revuelta de Cataluña
La revuelta de Cataluña se originó cuando Olivares, en plena Guerra de los Treinta Años, abrió un frente militar contra los franceses y obligó a los catalanes a alojar a las tropas y contribuir al gasto militar. Todo esto provocó una rebelión con la entrada de los **Segadores** armados en Barcelona durante el Corpus. La revuelta se hizo fuerte en Cataluña con el apoyo de Francia, llegando a nombrarse Conde de Barcelona al rey francés y se integró el Principado de Cataluña. La lucha fue larga y duró una decena de años. Finalizó en 1652, cuando la Monarquía logró la rendición de Barcelona.
La Rebelión de Portugal
Más tarde se produjo la rebelión de Portugal. Los portugueses no querían permanecer unidos a la **Corona Hispánica**, entre otras causas, porque la unión les había enemistado con Inglaterra y Holanda, que atacaban sus colonias, lo que les provocaba grandes pérdidas económicas. La lucha fue larga y Portugal logró la **independencia** de la Corona Castellana.