1. Dinámica Demográfica y el Incremento de la Mano de Obra
En la segunda mitad del siglo XIX, la población creció en las áreas industrializadas (**Europa**, **Norteamérica** y **Japón**) de 326 a **612 millones** entre 1850 y 1914. La causa principal fue el proceso de **transición demográfica** que se estaba dando en esos países.
La esperanza de vida aumentó de unos **40** a **más de 50 años** entre mediados del siglo XIX y 1920, lo que ocasionó un importante aumento potencial de la población activa. El crecimiento natural de la población repercutió en los mercados de trabajo, aún más con la incorporación de las mujeres al trabajo asalariado.
1.1. La Incorporación Femenina al Trabajo
Para toda Europa, en 1880, se estima que había unos **30 millones de asalariadas**, aunque esta cifra probablemente se quede corta. La contribución real de las mujeres a la oferta de mano de obra no se podía cuantificar fácilmente porque no solía recogerse en los censos. Por ejemplo, en la Sevilla de 1900, con 150.000 habitantes, el censo cifraba el número de obreras en 3.112, y solo en la Fábrica de Tabacos estaban empleadas 4.317 obreras.
Las causas de esta dificultad de cuantificación eran la eventualidad y la falta de una división nítida entre el trabajo doméstico y el productivo fuera del hogar.
De cualquier forma, podemos afirmar que aumentó la población femenina asalariada en Europa entre el **25 y el 30%** de su potencial tasa de actividad. Las causas que explican el aumento de la participación femenina en el mercado laboral fueron:
- Feminización de la población.
- Disminución de la fertilidad.
- Cambio de actitudes sociales ante el trabajo femenino.
- Las **guerras mundiales** (el factor más importante).
Desde finales del siglo XIX se promulgaron leyes para proteger a la mujer de la sobreexplotación. En **EE.UU.** (1874 y 1880), Massachusetts y Rhode Island prohibieron bajo multa emplear a la mujer más de 10 horas diarias. Estas leyes coincidían con momentos de crisis de trabajo, por lo que se podría interpretar que este paternalismo hacia la mujer perseguía favorecer el mercado laboral a los hombres.
La **novedad** fue que la mujer de clase media empezó a incorporarse a empleos tradicionalmente masculinos, en la **administración** (oficinistas, mecanógrafas) o el **comercio** (dependientas). Estos momentos coinciden con el **movimiento sufragista femenino**.
La causa fundamental del empleo femenino era la **pobreza**. Desde que se concentró el trabajo productivo fuera del hogar, la mujer casada solía permanecer en casa hasta mediados del siglo XX, dejando el trabajo fuera para las mujeres jóvenes y solteras.
2. Las Transformaciones en el Mundo Empresarial
El tejido industrial entró en lenta y progresiva descomposición por la desaparición de muchos negocios y por los procesos de integración y **concentración empresarial** promovidos por la irrupción en los negocios industriales del gran capital y, especialmente, del **capital financiero**. Los **bancos** empezaron a formar parte de los consejos de administración de las empresas.
En **Alemania**, en 1913, los bancos alemanes estaban representados en los consejos de administración de 751 grandes compañías industriales, y solo el Deutsche Bank estaba presente en 221 de ellos.
Desde que el capital financiero interviene en las industrias, estas intentaron estar muy atentas tanto a las necesidades del mercado como a su control. Ensayaron tres formas de ejercer el control:
- Llegar a acuerdos con otras empresas para repartirse los mercados sin competir (**Cárteles**).
- Reducir el número de empresas mediante fórmulas de fusión o absorción para alcanzar el **control monopolístico** de los mercados. Esto se intensificó desde que la **Ley Sherman** (1890) prohibía las colusiones empresariales para repartirse los mercados. Los sectores afectados fueron el eléctrico, químico-farmacéutico y el alimentario.
- La **empresa multiunitaria** o multifuncional: una empresa que diversifica sus actividades para obtener por sí misma los insumos que necesita (**Internalización de los mercados**).
Estas tres maneras de entenderse con los mercados condujeron a:
- El **gigantismo empresarial**.
- La concentración de capitales y mano de obra.
- La **socialización de las empresas** en la medida en que el capital escapaba al control individual o familiar para hacerse más corporativo o anónimo.
- La complejidad organizativa.
- La dependencia de la “autoridad técnica” convertida –según CHANDLER– en el epicentro del **capitalismo moderno**.
La nueva jerarquía entre naciones dependía de la capacidad que cada una tuviera de crear y consolidar empresas capaces de controlar mercados cada vez más amplios (pasando de **Gran Bretaña** a **EE.UU.** tras la Primera Guerra Mundial).
El éxito de los países, inspirado en el “one best way” norteamericano, se obtendría a partir de:
- Producción masiva.
- Empresa multiunitaria.
- Gestión profesional.
- Implantación de la **Organización Científica del Trabajo (OCT)**.
En las primeras décadas del siglo XX empezó a notarse la convergencia entre las economías industriales de los países. Empezó la movilidad del capital y de los ingenieros que se desplazaban por el mundo difundiendo las nuevas tecnologías y las ideas. **EE.UU.** y **Alemania** sobrepasaron los indicadores de crecimiento de **Gran Bretaña**. Esta retrocedió mucho más al terminar la Segunda Guerra Mundial.
3. Los Resultados: La Ruptura Industrial (1895-1914)
La estructura de acumulación “neomercantilista” dio buenos resultados:
- Crecimiento de la producción.
- Beneficios de capital.
- Renovación tecnológica.
Para los países desarrollados (**EE.UU.**, **Reino Unido** y **Alemania**), que reunían el 66% de la producción mundial (años 30). **Japón** también crecía entre el 3 y 4 % anual gracias a sus exportaciones.
Las tecnologías en la **agricultura** permitieron su modernización por la mecanización de las faenas y la incorporación de nuevos fertilizantes inorgánicos. Esto permitió un nuevo trasvase de mano de obra a las fábricas y el abaratamiento de los alimentos.
Se desarrollaron enormemente los **sectores mineros y energéticos**. También la **siderurgia**, la **metalurgia** y las **químicas**.
La **producción** y el **consumo de masas** se extendieron a:
- Productos básicos como el calzado y el vestido.
- En menor escala, a bienes duraderos como la bicicleta y la máquina de coser.
- Y en los años 20 en los **EE.UU.** a los pequeños electrodomésticos y al automóvil.
Estamos ante una nueva revolución industrial, una “**ruptura industrial**” sustentada en:
- Una nueva generación de tecnología capaz de producir de forma semiautomática en grandes fábricas.
- Empleando mucha mano de obra.
- Dirigida por especialistas en la gestión de los recursos humanos.
4. Hacia la Burocratización de la Mano de Obra
También aparecían con la “ruptura industrial” **nuevas formas de gestionar la mano de obra**. Las razones para este cambio en la gestión de la mano de obra dependían del punto de vista:
4.1. Perspectivas sobre la Gestión Laboral
- Tecnocrático: Las nuevas máquinas necesitaban una nueva forma de organizar el trabajo.
- Marxista: Las máquinas y los nuevos métodos eran una respuesta patronal para neutralizar el control del proceso productivo que venían haciendo los obreros especialistas.
- Neoclásico: Era la respuesta que los empresarios daban a las necesidades del mercado.
Los mercados se ampliaron en lo que conocemos como la Belle Époque por:
- Aumento de la población urbana.
- Salarización de mayor población.
- Ampliación del comercio internacional.
Los mercados también se hicieron más homogéneos y estandarizados, lo que facilitó la introducción de la maquinaria, la ampliación de las escalas de producción y una mayor capitalización de las industrias por las nuevas formas de financiación. Todo esto trajo una depreciación del factor trabajo.
En todos los sectores productivos se necesitó mucha mano de obra. Para gobernar plantillas de trabajadores tan numerosas, las empresas debieron asumir la **dirección centralizada**, lo que aumentó la **burocratización de las empresas**.
Los costes adicionales de estos administrativos los asumían perfectamente estas empresas con mercados amplios y monopolísticos, trasladando estos costes a los precios finales. Se crearon **departamentos de personal** para la gestión de los recursos humanos (en **EE.UU.**, las empresas que adoptaron departamentos de personal pasaron del 34 al 47% entre 1927 y 1937).
4.2. Funciones de los Departamentos de Personal
Las funciones de estos departamentos de personal eran:
- Selección de personal.
- Planes de formación para tareas específicas de la empresa.
- Establecer criterios para el encuadramiento, la remuneración y promoción de los obreros.
- Planificar las relaciones con los sindicatos.
- Acabar con el absentismo.
- Optimizar los rendimientos, etc.
Los nuevos gestores formaban parte como otro departamento más del engranaje establecido por la dirección de la empresa.
5. La Nueva Organización Científica del Trabajo (OCT)
Había que conseguir que los trabajadores renunciaran a sus tradicionales culturas del trabajo y se adaptaran a los nuevos principios para conseguir abaratar los costes y mejorar el rendimiento. Los métodos fueron muchos, pero se fue pasando de los modos “despóticos” a otros más sutiles y sofisticados que intentaban partir de decisiones racionales y contar con el consenso de los trabajadores: “métodos burocráticos”, entre ellos la **OCT**.
El nuevo método se implantó gracias a un marco político y cultural favorable:
- La Religión: En Europa, hasta los inicios del siglo XX, el temor de Dios seguía siendo un fiel aliado de las empresas.
- La Patria: Si a la prosperidad económica se unían las conquistas coloniales o el prestigio nacional, se reforzaba la unión entre patria, eficiencia nacional y cultura del trabajo.
- El principio de la “**libertad de trabajo**” y el temor a perder el empleo fue suficiente en otros muchos casos para imponer la disciplina.
La implantación de métodos despóticos generaba **antídotos por parte de los trabajadores**:
- Grupos informales de resistencia dentro de las fábricas.
- Sindicalismo como organización.
- Socialismo como ideología.
Por eso se recurría a los métodos racionales o burocráticos: hacer partícipes a los trabajadores de las ventajas que también para ellos tendría la nueva organización del trabajo.
Un elemento decisivo sería la **división del trabajo** en sucesivas faenas cada vez más simples, aisladas y rutinarias que serían planificadas previamente estudiando los “tiempos y movimientos”. Esta es la base de la **OCT**.
Con la medición nació el análisis y, tras él, los fundamentos para el estímulo, poder definir claramente los objetivos y la estrategia para alcanzarlos. Surgió una división esencial en las empresas: **unos** estudiaban, medían, analizaban, programaban y daban las órdenes; **otros** obedecían.
Los **capataces** fueron perdiendo protagonismo y debían quedar bajo las órdenes de los departamentos de personal. En **Japón**, los okayatas fueron sustituidos entre 1900 y 1905, dando paso a un sistema de gestión centralizada por los trabajadores de cuello blanco.
En las empresas se iba imponiendo el **registro sistemático** de operaciones, los libros y el análisis de costes, los controles de la producción y los inventarios. Todos estos datos recogidos por los burócratas servían de base para elaborar una **nueva ciencia** que tenía por objeto:
- Cimentar el poder del accionariado y de los gerentes dentro de la empresa.
- Aumentar el rendimiento de los trabajadores.
- Reducir costes.
- Convencer a los obreros de que su obediencia redundaría en su propio beneficio.
5.1. Taylor y Ford: La Consolidación de la OCT
El más influyente de los nuevos organizadores de la producción fue **Frederick Winslow Taylor**, quien propuso una fórmula revolucionaria para mejorar el funcionamiento de las organizaciones en general y de la producción industrial en particular. Hizo pública su doctrina en 1911 como “Scientific Management”. En 1915, el historiador **Hoxie** definió, con la autorización de Taylor, lo que sería su “Organización Científica”.
Tras Taylor, **Henry Ford** en Detroit ponía en marcha el sistema de ensamblaje de su **Modelo T**. Quería inundar los mercados de productos homogéneos, fiables y baratos. También aplicó salarios ventajosos para los trabajadores: el famoso “5 $ today”, siempre y cuando cumplieran ciertos requisitos. Con estos salarios pretendía aumentar el consumo en la clase trabajadora.
Ford también planteó la **integración vertical** de la empresa, la introducción de maquinaria precisa (cinta transportadora), la **producción masiva**, las economías de escala y difundir el American way of life.
Los resultados fueron espectaculares: en 1913 se necesitaban más de 12 horas para ensamblar un coche y en 1914 solo 1,5 horas. En 1910 produjo 32.000 unidades y en 1916 eran 718.000 unidades.
6. Movimientos Migratorios y Composición Sectorial
6.1. Los Movimientos Migratorios hasta la Primera Guerra Mundial
La crisis de finales del siglo XIX y la demanda de trabajo de sectores emergentes ocasionaron un incremento en la movilidad de los trabajadores de un sector a otro y de un lugar a otro. El flujo principal se produjo desde el campo a las ciudades:
- En Irlanda, 3 millones abandonaron el campo entre 1855 y 1914.
- En Francia, en 1886, había 1,1 millones de obreros extranjeros (7% de la población trabajadora), especialmente en las minas.
- En Alemania, el número de extranjeros se multiplicó por seis entre 1871 y 1910, hasta alcanzar los 1,3 millones de personas trabajando principalmente en las minas del Ruhr.
La corriente migratoria más importante cuantitativamente hablando se produjo entre Europa y América. Entre **50 y 60 millones de personas** dejaron Europa rumbo a América entre la era napoleónica y 1930.
Países Emisores y Receptores
En las décadas centrales del siglo XIX, unas **300.000 personas/año** emigraban a América desde las Islas Británicas, Alemania y los países escandinavos. Los europeos del sur y del este les sucedieron a partir de 1880: primero los italianos y súbditos del imperio austrohúngaro, y después, en los 90, polacos, rusos, españoles y portugueses. Entre 1882 y 1935 salieron de España **3,6 millones de personas**.
El principal país receptor de inmigrantes fue **EE.UU.**. Entre 1840 y 1920 recibió 34 millones. A comienzos de la Primera Guerra Mundial, el **60% de la mano de obra industrial norteamericana era extranjera**.
También fue importante la emigración a **Argentina**: en 1870 tenía 1,8 millones de habitantes y en 1914 había crecido hasta 7,5 millones.
Cambio en la Tendencia Migratoria
La Primera Guerra Mundial cambió el curso de los acontecimientos. En EE.UU. ya empezaron a cerrar las fronteras para el tránsito de inmigrantes. Tras la Primera Guerra Mundial, la dureza aumentó con las Leyes de Cuotas (1921), Leyes de Inmigración (1924) y Leyes del Origen Nacional (1929). Todos los países del Nuevo Mundo cerraron sus fronteras a los inmigrantes en 1930 por las elevadas tasas de desempleo y los bajos salarios.
El **perfil personal y profesional del inmigrante europeo** cambió a lo largo del siglo XIX. Hasta mediados de siglo habían sido sobre todo granjeros y artesanos de zonas rurales que se movían con su familia. A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, los emigrantes suelen proceder de los suburbios de las ciudades. Son **obreros sin cualificar** (el 35,8% de los nuevos emigrantes que entraron en EE.UU. en la primera década del siglo XX eran analfabetos), en su mayoría jóvenes, varones y solteros.
6.2. Causas y Consecuencias de los Movimientos Migratorios
La causa más sencilla es que el factor trabajo se mueve desde los lugares donde es más abundante que los factores tierra o capital hacia aquellos otros donde es relativamente más escaso.
El mecanismo más conocido es el del “push and pull” (lo que empuja y lo que atrae):
- Push (Factores de expulsión): La **pobreza**, el **desempleo** y los **bajos salarios**. La pobreza venía ocasionada por el exceso de población y los cambios en las estructuras económicas.
- Pull (Factores de atracción): El principal motivo de atracción eran los **altos salarios** en el lugar de destino.
Los expertos señalan que emigran los que tienen **información** adecuada sobre las condiciones de vida en el país de destino, y sobre todo, los que cuentan con **contactos** adecuados (familiares, vecinos, amigos) que habían partido con anterioridad. En la Isla de Ellis, el 58% de los judíos, el 36% de los alemanes y el 27% de los suecos que llegaban habían recibido el dinero para el viaje de familiares establecidos ya en Norteamérica.
Una consecuencia de las emigraciones fue la **convergencia de los salarios reales**. Debido a la movilidad de la mano de obra, los salarios irlandeses, por ejemplo, empezaron a mejorar. Los inmigrantes alteraron la estructura ocupacional de los **países receptores**: entre 1870 y 1913, 17 millones de personas hicieron la competencia a los nativos norteamericanos en el sector industrial, aunque ocupaban los trabajos que los nativos no querían.
6.3. La Composición Sectorial de la Mano de Obra
La población se fue haciendo cada vez más urbana. El sector agrario redujo su participación en la población activa del 48,7% al 24,7% entre 1870 y 1950.
En el conjunto de Europa occidental, desde 1925, la mano de obra agraria dejó de ser la más importante. El sector industrial empezó a aumentar, pasando del 26,9 al 36,6% en estas fechas.
Solo en Europa fue donde la mano de obra industrial superó a la del sector servicios. En América del Norte y en Japón, el sector servicios fue el más numeroso. Esto se explica porque:
- Europa había sido el taller del mundo desde el siglo XVI y se dedicó a exportar porque tenía excedentes de producción.
- La industria europea era intensiva en mano de obra por su tradición gremial y manufacturera, mientras que en los nuevos países desarrollaron técnicas que sustituían la mano de obra escasa y cara.
- Mayor densidad de población en Europa ahorró empleos en muchos servicios públicos y privados.
En líneas generales, se produce un retroceso de la mano de obra femenina en la industria y se empieza a emplear más en el **terciario**, que se convirtió en el gran yacimiento de empleo de la mujer de clase media: secretarias, oficinistas, dependientas. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, más de la mitad de los empleos administrativos británicos y franceses estaban ocupados por mujeres.
7. Generalización, Integración y Homogeneización de los Mercados de Trabajo
Con la ruina de las economías agrarias familiares (por la caída de los precios de los alimentos), muchos **jornaleros** y **campesinos** se empobrecieron, acelerándose el proceso de **proletarización**. Lo mismo les ocurrió a los **artesanos** que hasta ahora habían abastecido los mercados rurales.
En otras partes del mundo en las que ya se había iniciado la proletarización, los mercados de trabajo ya institucionalizados tendieron hacia un mayor grado de:
- **Integración geográfica**.
- **Homogeneización profesional y normativa**.
7.1. Integración Geográfica y Salarial
Los mercados de trabajo se fueron integrando del mismo modo que lo hicieron los de mercancías, gracias a la modernización de las comunicaciones y el transporte. Esto se puede apreciar por la similitud de los salarios. En la homogeneización de los salarios influyeron:
- Las informaciones que unos empresarios daban a otros para evitar la competencia por la mano de obra.
- La acción de los sindicatos por equiparar los salarios.
- Las oleadas migratorias entre localidades, regiones y países.
7.2. Homogeneización Profesional
Las antiguas jerarquías profesionales de los obreros industriales también empezaban a converger. Las diferencias entre cualificados y no cualificados originarias del mundo gremial fueron desapareciendo.
Los grandes motores que llevaron a la homogeneización de la fuerza de trabajo fueron los mismos que alimentaron la ruptura industrial:
- La ampliación y la colusión en los mercados.
- El aumento del tamaño de las empresas.
- La aparición de las nuevas tecnologías.
- Los nuevos métodos de organización del trabajo.
Los grandes consumidores de la **mano de obra semicualificada** fueron los sectores industriales emergentes movidos por la energía eléctrica: industrias química, siderúrgica o alimentaria. Los obreros cualificados, “artistas”, van siendo sustituidos por los semicualificados que aprendían el oficio sobre la marcha.
El proceso de homogeneización de la clase obrera se fue dando como resultado de una doble movilidad laboral y social:
- Un movimiento descendente, de **descualificación** de los obreros manuales cuyas habilidades ya no eran requeridas.
- Un movimiento ascendente, de **recualificación** para las nuevas necesidades tecnológicas y organizativas.
El control del aprendizaje fue escapando a los obreros y a sus sindicatos y fue pasando a la empresa y a los gobiernos. El perfil del trabajador semicualificado era joven y formado en los conocimientos específicos de cada empresa.
8. El Origen de los Mercados Internos de Trabajo
Con la revolución industrial de finales del siglo XIX aparece la tendencia al **oligopolio**, eliminando, en lo posible, la competencia en los mercados de mercancías, pero también en los mercados de trabajo. Las grandes empresas retiraban del mercado de trabajo una parte de trabajadores a los que aseguraba **estabilidad**, **certidumbre** y **posibilidades de promoción** a cambio de **fidelidad y eficiencia**.
Nacían así los **mercados internos de trabajo**, que se identifican con cuatro rasgos fundamentales:
- Los contratos se firman con una duración ilimitada.
- Los nuevos empleos se adscriben por promoción de los trabajadores ya existentes en función de los programas de formación específica de las empresas.
- Los salarios se fijan en función de la antigüedad dentro del escalafón.
- Las relaciones laborales se rigen por normas internas de la empresa, al margen de cualquier interferencia exterior por parte de los sindicatos y, a ser posible, de los gobiernos.
8.1. Explicación de la Aparición de los Mercados Internos
- Teoría Neoclásica: Como respuesta a los problemas de la gran empresa (certidumbre, eficiencia y reducción de costes). Se esperaba que los obreros escogidos aceptaran cobrar menores salarios a cambio de la seguridad en el empleo y promoción.
- Teoría Marxista: Identifica los mercados internos de trabajo como un arma poderosa para tomar ventaja en la lucha de clases: alejando a los trabajadores de los sindicatos, dividiéndolos y manteniéndolos bajo control mediante el fomento del **paternalismo** y la promoción de culturas corporativas. Las políticas de bienestar industrial (Welfare Capitalism) servían también como una estrategia para mantener alejado al Estado de las relaciones laborales.
- Teoría Institucionalista: Explican los mercados de trabajo como un consenso que interesa tanto a trabajadores como a empresarios, buscando reducir la alta movilidad, el absentismo y la rotación de mano de obra.
Una forma de mantener la estabilidad era recompensar la fidelidad con mejores condiciones laborales. Por ejemplo, *General Electric* (1910) concedía un plus salarial tras cinco años de permanencia, una semana de vacaciones pagadas tras 10 años y una pensión de vejez tras 20 años. **Ford** recompensaba la fidelidad con un premio y, posteriormente, incrementando el salario a 5$ al día, lo que redujo la rotación y el absentismo.
9. Hacia la Regulación de los Mercados de Trabajo
Las protestas obreras fueron contestadas con contundencia por parte de los gobiernos a fines del siglo XIX. Pero tras la represión, los gobiernos decidieron analizar las razones de sus protestas con la intención de aportar soluciones que trajeran la paz social. Se crearon comisiones y gabinetes de estudio.
Los gobiernos actuaron en torno a dos líneas:
- Políticas tendentes a armonizar las relaciones laborales por la vía del arbitraje y la negociación.
- Políticas que tenían como objetivo la **asistencia social** y la regulación de los mercados de trabajo.
El **Estado asistencial** venía a culminar una cadena de derechos que los ciudadanos habían ido consiguiendo: derechos civiles (siglo XVIII), derechos políticos (siglo XIX) y culminaba en el siglo XX con los **derechos sociales**.
9.1. Conciliación y Negociación Colectiva
Lo primero que hicieron los gobiernos fue legalizar las organizaciones sindicales y patronales (Francia: Ley de 1884; Italia: 1889; España: 1887). Una vez legalizadas, los gobiernos se preocuparon por obtener la conciliación mediante mecanismos de **arbitraje y de negociación colectiva** (Dinamarca fue la primera en crear un sistema de arbitraje en 1899).
La culminación de las estrategias de conciliación fue el reconocimiento de la **Negociación Colectiva** (Gran Bretaña en 1894 y Alemania en 1910).
La Primera Guerra Mundial influyó para que los gobiernos promovieran los mecanismos de negociación sectorial. Tras la guerra (1918-1920), los gobiernos europeos, para evitar el triunfo revolucionario de Rusia, tuvieron que combinar medidas represivas con otras destinadas a integrar al conjunto de las organizaciones obreras en los valores liberales, mediante la ampliación de los derechos sindicales y la extensión de la negociación colectiva.
9.2. El Nacimiento del Estado Asistencial
Se implementaron fórmulas de arbitraje y negociación, protección social y regulación normativa de las relaciones de trabajo. Se trataba de aprobar leyes para compensar a los accidentados, retirar a los ancianos y asegurar la subsistencia a los parados.
La **Alemania** de Bismark fue la primera que creó un sistema de prestaciones sociales mediante contribuciones obligatorias de empleados y patronos. Entre 1833 y 1889 puso en marcha un sistema de **seguros de enfermedad, accidentes y de pensiones de vejez y de invalidez**.
Entre 1908 y 1914, **Gran Bretaña** se convirtió en el primer país que proporcionaba un **seguro a los parados**.
La Primera Guerra Mundial fue determinante para la adopción de medidas asistenciales:
- **Francia**: En 1915 aprobaba un **salario mínimo**.
- **EE.UU.**: A partir de 1914 se implicó más regulando el trabajo infantil y animando a los empresarios a negociar con el sindicato moderado *American Federation Labour*.
Tras la Primera Guerra Mundial se creaba la **OIT** (1919), declarando como objetivos la jornada de 8 horas, el control del trabajo de mujeres y niños, el derecho de asociación, y los seguros de enfermedad y salario mínimo.
Hacia 1930, 27 países contaban con medidas públicas de protección. En EE.UU., la *Social Security Act* de 1935 proponía un sistema de protección social con aportaciones de fondos públicos.
10. Legitimación Política e Intervención Pública en Materia de Relaciones Laborales
Los gobiernos emprendieron las reformas sociales y la regulación de los mercados laborales por varios motivos:
Ante el avance de las nuevas ideas socialistas, los gobiernos liberales tenían que **legitimarse políticamente** ante la sociedad, contando con el beneplácito de las masas. Ya no podían encargar a la Iglesia o al paternalismo empresarial la ayuda para mantener el sistema. Era necesario:
- Ampliar los límites constitucionales.
- Facilitar la participación de los trabajadores en la vida política y en las decisiones de las empresas.
- Desarrollar propuestas de consenso y negociación a todos los niveles.
Además, se estaba estableciendo el **Corporativismo** y se necesitaban grandes pactos interclasistas guiados por los gobiernos. Los gobiernos intentaron promover un modelo de acumulación nacional basado en:
- El proteccionismo.
- La tutela de los estados.
- La regulación de los mercados de trabajo.
- La instauración de la negociación colectiva.
También influyó la dura **competencia internacional** en todos los ámbitos. Los gobiernos debían procurar que su economía fuera competitiva y desarrollar los sectores estratégicos. No tenía sentido que el sistema siguiera soportando el trabajo ineficiente de niños, ancianos, mujeres, enfermos o accidentados. Para retirarlos del mercado laboral y compensarlos por los servicios prestados se fijan leyes de asistencia social.
Con respecto al **subsidio de desempleo** se empieza a legislar porque se comprende que el desempleo no se debe a la maldad de los trabajadores, sino que es consecuencia del propio sistema económico, y también porque había que ofrecer seguridad a la clase trabajadora.
El capital industrial no solo buscaba el consenso social. Si se aplicaban las nuevas leyes, los salarios, derechos laborales y contribuciones sociales de las empresas se irían homogeneizando. Esta homogeneización se convertía en una poderosa herramienta en manos de las grandes empresas para ocupar los mercados de las pequeñas, ya que la Ley obligaría a todas las empresas a contribuir como las grandes y aceptar las condiciones establecidas por la negociación colectiva. Así, la intervención de los gobiernos en materia laboral y social contribuyó a la **expansión del gran capitalismo**.