Introducción a la Segunda República (1931-1936)
La Segunda República Española surgió con el objetivo de solucionar los problemas estructurales del país, modernizar sus instituciones e instalar un sistema democrático puro. Este periodo se caracteriza, al igual que la Primera República, por el intento de consolidar la democracia en España. Tras la dictadura de Primo de Rivera, que había dejado al país sin Constitución y sin libertades democráticas, el nuevo régimen se insertó en un contexto internacional complejo marcado por la Crisis del 29, la crisis de los sistemas democráticos liberales y el ascenso de la violencia y el fascismo.
Instauración del Régimen
El proceso se aceleró cuando Primo de Rivera perdió sus apoyos, dando paso al periodo de Berenguer (conocido como la Dictablanda) y posteriormente al gobierno del Almirante Aznar, quien convocó elecciones. Tras el Pacto de San Sebastián y el triunfo de las candidaturas republicanas en las grandes ciudades, se proclamó la República.
El Gobierno Provisional
Composición y Objetivos
La composición del Gobierno Provisional reflejó los acuerdos del Pacto de San Sebastián, integrando a representantes de la derecha republicana, el centro-derecha, los radicales socialistas y la izquierda republicana. Entre sus figuras destacaron Niceto Alcalá-Zamora, Miguel Maura, los radicales y Manuel Azaña. Sus tareas principales fueron la promulgación de disposiciones de carácter reformista y la convocatoria de elecciones a Cortes Constituyentes.
Primeras Reformas y Conflictos
Se iniciaron medidas urgentes para:
- Mejorar la situación del campesinado.
- Impulsar una reforma educativa que suprimió la enseñanza religiosa y creó nuevos colegios.
- Reformar el ejército y crear los Guardias de Asalto.
Estas medidas encontraron la oposición de sectores del ejército, la oligarquía económica y la Iglesia católica, que no aceptaban la concepción laica del Estado.
Elecciones a Cortes Constituyentes
En los comicios, la derecha quedó en minoría frente a una poderosa coalición de izquierdas liderada por el PSOE y los republicanos de izquierda. La victoria fue contundente para el socialismo y el Partido Radical de centro-derecha.
La Constitución de 1931
Proceso y Características
La comisión dirigida por Jiménez de Asúa presentó un proyecto que abordaba temas espinosos como la cuestión autonómica y la religiosa. Sus características principales fueron:
- Carácter socializante y exaltación republicana.
- Significación liberal y progresista.
- Definición de un Estado autonómico.
- Creación de órganos como el Tribunal de Garantías Constitucionales.
Fue la constitución más avanzada de la historia de España hasta ese momento, ampliando derechos individuales y colectivos. Sin embargo, no fue una carta magna de consenso, sino que fue percibida como una imposición de las izquierdas, lo que provocó intentos de derribo por parte de figuras como Sanjurjo o Gil-Robles.
El Bienio Progresista o Reformista (1931-1933)
Bajo la presidencia de Alcalá-Zamora (República) y Manuel Azaña (Gobierno), se intentó reformar el Estado desde una ideología de izquierdas a través de varios ejes:
Reforma Agraria
Buscaba modernizar la economía y solucionar la precariedad del campesinado mediante la expropiación de latifundios mal explotados para repartirlos entre comunidades campesinas. Se creó el IRA (Instituto de Reforma Agraria), aunque sus resultados fueron limitados y aumentaron la tensión social.
Reforma del Estado Centralista
Se reconoció a la Generalitat de Cataluña como ente autónomo y se inició la aprobación del estatuto de autonomía vasco, intentando solucionar la estructura territorial de España.
Reformas Militares
Azaña buscaba acabar con la macrocefalia militar (exceso de oficiales) y el protagonismo político del ejército. Se permitió el paso a la reserva con sueldo íntegro a quienes no jurasen adhesión a la República, se cerró la Academia Militar de Zaragoza y se suprimieron los tribunales de honor, lo que generó la animadversión de los militares africanistas.
Cuestión Religiosa y Social
Se pretendía secularizar la vida social mediante el divorcio, el matrimonio civil y la secularización de cementerios. Se disolvió la Compañía de Jesús y se prohibió la enseñanza a las órdenes religiosas, lo que convirtió a la Iglesia en uno de los mayores enemigos del régimen, propiciando la aparición de la CEDA. En el ámbito laboral, Largo Caballero impulsó la Ley de Contratos de Trabajo y los Jurados Mixtos, irritando a la patronal.
Reformas Educativas
Se promovió una educación mixta, laica, obligatoria y gratuita. Destacó el esfuerzo en educación primaria y la creación de las Misiones Pedagógicas y bibliotecas ambulantes, aunque la falta de presupuesto limitó su alcance.
Oposición y Fin del Bienio Reformista
El gobierno enfrentó la oposición de sectores conservadores (CEDA de Gil-Robles, monárquicos de Calvo Sotelo, Falange y las JONS) y de la izquierda radical (CNT-FAI y PCE). Sucesos trágicos como los de Casas Viejas fueron aprovechados por la oposición para desgastar al gobierno. Azaña dimitió y se convocaron elecciones para noviembre de 1933.
El Bienio de Derechas o Radical-Cedista (1933-1936)
Triunfo del Centro-Derecha
La CEDA fue el partido ganador y apoyó el gobierno de Alejandro Lerroux, iniciando una contrarreforma legislativa. Esto radicalizó al PSOE y la UGT, quienes empezaron a propugnar la vía revolucionaria.
La Revolución de Octubre de 1934
La entrada de tres ministros de la CEDA en el gobierno provocó huelgas generales. En Cataluña, Lluís Companys proclamó el Estado Catalán, y en Asturias se produjo una auténtica revolución social. El gobierno envió a la Legión, dirigida por Franco, para sofocar la revuelta con dureza.
Crisis del Bienio
Tras la represión, las cárceles se llenaron de presos políticos. Se suspendió el estatuto de Cataluña y se devolvieron propiedades a los jesuitas. El escándalo de corrupción del Estraperlo hundió al Partido Radical, permitiendo a Gil-Robles forzar una crisis para intentar alcanzar la jefatura del gobierno, lo que derivó en nuevas elecciones.
El Frente Popular y el Camino a la Guerra
Triunfo Electoral y Medidas
En 1936, las fuerzas de izquierda formaron una coalición que ganó las elecciones con un programa de amnistía y recuperación de las reformas. Manuel Azaña fue nombrado Presidente de la República y Casares Quiroga asumió la jefatura del gobierno.
Conflictos, Conspiraciones y Golpe de Estado
El triunfo del Frente Popular no fue aceptado por los sectores más reaccionarios. Se inició una intensa movilización popular y un clima de tensión social extrema. El general Emilio Mola (el Director) organizó una conspiración militar simultánea en diversas guarniciones, contando con el ejército de África.
El asesinato del teniente Castillo y la posterior respuesta con el asesinato de Calvo Sotelo el 14 de julio de 1936 aceleraron los planes. El 17 de julio se inició el pronunciamiento; al no triunfar de forma absoluta en todo el país, el golpe de estado derivó en el inicio de la Guerra Civil Española.