El Legado de Napoleón y la Transformación de Europa en el Siglo XIX

El Consulado

Napoleón Bonaparte concentró todos los poderes, lo cual se reflejó en la Constitución del Año VIII. En este sistema no existía la división de poderes. En 1799 fue nombrado primer cónsul y, posteriormente, se proclamó cónsul vitalicio. Entre sus principales medidas destacan:

  • Se elaboró un Código Civil.
  • Se creó el Banco de Francia.
  • Se mejoró la relación con la Iglesia mediante la firma de un Concordato con la Santa Sede.

El Imperio Napoleónico

En 1804, Napoleón se proclamó emperador e inició una política expansiva. Aunque fue derrotado por los británicos en la batalla de Trafalgar (1805), logró la hegemonía en el continente tras las victorias de Austerlitz y Jena frente a Prusia. Estableció un bloqueo continental para evitar el comercio británico con Europa. Como Portugal no estaba de acuerdo con esta medida, Napoleón decidió invadirlo y aprovechó la situación para ocupar España durante la Guerra de la Independencia (1808).

Napoleón intentó invadir Rusia, pero fue derrotado por la coalición formada por el Reino Unido, Rusia, Prusia y Austria en la batalla de Leipzig (1813), sufriendo también reveses en España ese mismo año. Los aliados llegaron hasta París y Napoleón tuvo que huir a la isla de Elba. Sin embargo, retomó su poder durante el periodo de los Cien Días, hasta que fue definitivamente derrotado en la batalla de Waterloo (1815) y desterrado a la isla de Santa Elena.

La Restauración

Tras la caída de Napoleón, en Europa se buscó volver a la Restauración, la cual se caracteriza por:

  • Legitimismo monárquico: La paz solo era posible con un monarca legítimo al frente del Estado.
  • Responsabilidad internacional: Las grandes potencias podían intervenir si la monarquía estaba en peligro.
  • Sistema de congresos: Reuniones de las grandes potencias para resolver los problemas internacionales de forma diplomática.

El Congreso de Viena (1814-1815)

Las principales potencias se unieron en el Congreso de Viena (Austria), bajo la presidencia de Metternich, para garantizar una paz duradera y evitar nuevas revoluciones. El mapa de Europa cambió de la siguiente forma:

  • Francia volvió a las fronteras anteriores a la Revolución.
  • Se establecieron estados tapón en torno a Francia para evitar que los conflictos salieran del país.
  • Rusia, Prusia y Austria se repartieron los territorios de manera equilibrada.

Alianzas internacionales contra la revolución

La Santa Alianza: Integrada por Prusia, Rusia y Austria, tenía un carácter antiliberal. Sus miembros reconocían el origen divino del poder de los reyes y se comprometían a defender el absolutismo y sofocar cualquier brote revolucionario.

La Cuádruple Alianza: Formada por el Reino Unido, Prusia, Rusia y Austria. Posteriormente se incorporó Francia y pasó a ser la Quíntuple Alianza. Tenía carácter militar y sus integrantes se comprometieron a mantener en el trono de Francia a Luis XVIII y defender el orden creado por el Congreso de Viena.

Fundamentos de las revoluciones

Los intentos de la Restauración para volver al Antiguo Régimen no tuvieron éxito. Esto generó nuevas revoluciones en las que influyeron los siguientes factores:

  • Afirmación de los sentimientos nacionales: La invasión napoleónica despertó en los países ocupados el sentimiento de pertenecer a una nación. Además, en el Congreso de Viena se reorganizó el mapa de Europa sin tener en cuenta las divisiones de los territorios.
  • Defensa del liberalismo: Doctrina que rechazaba el absolutismo. Los poderes del monarca debían estar limitados por una Constitución, donde se reconociera la soberanía nacional y las libertades individuales.

Las oleadas revolucionarias

La primera oleada revolucionaria se inició en España en 1820, cuando el comandante Riego se pronunció contra Fernando VII. Comenzó una etapa de gobierno liberal donde el rey tuvo que gobernar respetando la Constitución de 1812. Este periodo finalizó con la intervención de la Santa Alianza, cuyos ejércitos invadieron España y restauraron el absolutismo.

En 1830 se produjo la segunda oleada revolucionaria. Empezó en Francia, donde Carlos X fue depuesto y se instauró una monarquía liberal. En Bruselas hubo un levantamiento contra el rey de los Países Bajos que resultó en la independencia de Bélgica. En Polonia se produjo un levantamiento contra el Imperio ruso, pero la sublevación fue reprimida muy duramente. Asimismo, fracasaron las revueltas en algunos estados italianos.

Las Revoluciones de 1848

Junto a los ideales liberales y nacionalistas, tuvieron gran importancia las demandas sociales de las clases populares. También tuvieron un componente democrático, ya que se reivindicó el sufragio universal masculino.

En Francia, en 1848, se derribó la monarquía de Luis Felipe de Orleans, que era cada vez más conservadora. Luis Napoleón Bonaparte se convirtió en el presidente de la República, pero tras dar un golpe de Estado, se proclamó el Segundo Imperio. La revolución se extendió por el centro y sur de Europa, donde se exigieron constituciones y el respeto de las libertades individuales. Aunque las revoluciones fracasaron, supusieron un avance del liberalismo, ya que en algunos países se mantuvo el derecho al voto.

Nacionalismos y la unificación de Italia

El término nación adquirió una dimensión política y se empezó a reivindicar que las fronteras de los estados coincidieran con las fronteras religiosas y culturales. Así nacía la ideología nacionalista:

  • Nacionalismos disgregadores: Reclamaban la independencia de nacionalidades diferentes integradas en grandes imperios, como el Austrohúngaro o el Otomano. El primero en independizarse fue Grecia, y posteriormente Bélgica se separó de los Países Bajos.
  • Nacionalismos unificadores: Dieron lugar a la unión de poblaciones que estaban divididas en varios estados.

El proceso de unificación italiana

La península itálica estaba dividida en diferentes estados, algunos bajo dominio extranjero. El proceso de unificación fue liderado por el Reino de Piamonte. Los protagonistas fueron el rey Víctor Manuel II, su primer ministro Cavour y el revolucionario Garibaldi. La unificación se desarrolló en varias fases:

  • 1859: Francia apoya las demandas italianas frente a los austriacos. El ejército franco-piamontés derrotó a las tropas de Austria.
  • Las Camisas Rojas: El grupo liderado por Garibaldi tomó Nápoles y Sicilia. Víctor Manuel II fue proclamado rey de Italia.
  • 1870: Los piamonteses ocuparon Roma y la ciudad se convirtió en la capital de Italia.

La unificación de Alemania

Alemania antes de la unificación

El territorio alemán estaba dividido en 39 estados. El Congreso de Viena los agrupó en la Confederación Germánica, presidida por Austria. Prusia organizó el Zollverein (unión aduanera), en la que no participaba Austria. El rey Guillermo I de Prusia y su primer ministro Bismarck aceleraron el proceso de unificación por la vía militar.

Fases de la unificación alemana

  • Primera fase (1864): Ante un problema sucesorio en los ducados daneses, Prusia invadió y unió estos territorios.
  • Segunda fase (1866): Prusia se enfrentó a Austria. Bismarck promovió la invasión del ducado austriaco de Holstein por parte de Prusia, logrando la victoria.
  • Tercera fase (1870): Bismarck firmó una alianza militar con los estados alemanes del sur. Francia se oponía a la unión con Prusia, lo que provocó el estallido de una guerra. El emperador francés Napoleón III fue derrotado por los prusianos en la batalla de Sedán y tuvo que ceder los territorios de Alsacia y Lorena.

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