Alfonso XIII y el Fracaso del Turnismo: Regeneracionismo, Maura y la Triple Crisis de 1917

1. Regeneracionismo y Revisionismo Político (1902-1917)

Durante el reinado de Alfonso XIII, el sistema canovista continuó funcionando, aunque los gobiernos eran inestables y de corta duración. Los dos partidos dinásticos (Conservador y Liberal) habían perdido a sus líderes históricos (Sagasta y Cánovas) y tardaron en encontrar sucesores capaces de unificar a todas las facciones. Estos nuevos líderes fueron Antonio Maura (Partido Conservador) y José Canalejas (Partido Liberal).

Ambos partidos modificaron su política, influidos por las ideas del Regeneracionismo, lo que dio lugar al Revisionismo Político.

El Regeneracionismo: Origen e Influencia

El Regeneracionismo fue una ideología que surgió tras el Desastre de 1898. Sus principales impulsores fueron:

  • Valentí Almirall: Republicano federal catalán.
  • Matías Picabea: Intelectual.
  • Joaquín Costa: Abogado aragonés y profesor de la Institución Libre de Enseñanza (ILE).

Defendían la necesidad urgente de regenerar la política y la sociedad españolas. Aunque los regeneracionistas no crearon un partido político propio, sus ideas influyeron profundamente en los dirigentes de los partidos del turno, quienes intentaron llevarlas a la práctica.

El Turno de Partidos y las Reformas Revisionistas (1902-1917)

Entre 1902 y 1917, los dos partidos del sistema se turnaron en el gobierno, implementando diversas medidas revisionistas:

A. Los Conservadores (Gobierno de Maura, 1907-1909)

Maura intentó llevar a cabo una “revolución desde arriba”. Sus medidas se centraron en varios ámbitos:

  • Sociales: Creación del Instituto de Reformas Sociales (IRS, 1904) y del Instituto Nacional de Previsión (INP, 1908). Se impuso el descanso dominical.
  • Económicas: Ley para favorecer la industria nacional (1907) e imposición de aranceles a productos extranjeros.
  • Político-Administrativas: Ley que obligaba al voto (voto obligatorio) y Ley de Reforma de la Administración Local.

Los problemas derivados de la Semana Trágica de Barcelona (1909) provocaron la caída del gobierno conservador y la retirada de Maura. Esto dividió al Partido Conservador en dos facciones: los mauristas (liderados por Maura) y los datistas (liderados por Dato).

B. Los Liberales (Gobiernos de Moret y Canalejas)

Primero con Moret y luego con Canalejas, los liberales intentaron implementar reformas inspiradas en el regeneracionismo, aunque algunas medidas fueron controvertidas:

  • 1906 (Moret): Ante las quejas militares por críticas en revistas satíricas, se promulgó la Ley de Jurisdicciones. Esta ley permitía que cualquier crítica al ejército fuera juzgada por un tribunal militar.
  • 1906 (Conferencia de Algeciras): Se otorgó a España y Francia el control sobre Marruecos. España no intervino militarmente en ese momento.

Tras la Semana Trágica (1909), los liberales subieron al poder dirigidos por José Canalejas, quien inició una política reformista buscando apaciguar a obreros y nacionalistas. Sus medidas incluyeron:

  • Sociales: Legalización del sindicato anarquista CNT (Confederación Nacional del Trabajo). Regulación del reclutamiento de soldados y del trabajo infantil. Promulgación de la Ley del Candado (1911), que prohibía el establecimiento de nuevas órdenes religiosas, y la Ley de Arbitraje.
  • Económicas y Fiscales: Supresión del impuesto de consumos.
  • Político-Administrativas: Elaboración de la Ley de Mancomunidades, que reconocía cierta autonomía a algunos territorios.

En política exterior, se firmó un acuerdo con Francia para la intervención conjunta en Marruecos. En 1912, Canalejas fue asesinado. Algunas de sus medidas fueron aprobadas por el nuevo gobierno dirigido por el Conde de Romanones. La división interna entre los liberales se acentuó, provocando inestabilidad y la necesidad de recurrir a gobiernos de gestión.

2. Las Crisis del Sistema de la Restauración (1909 y 1917)

Entre 1902 y 1918, el sistema de la Restauración sufrió dos grandes crisis que minaron su estabilidad:

A. La Crisis de 1909: La Semana Trágica

Esta crisis fue provocada por la intervención española en Marruecos. En la Conferencia de Algeciras (1906), para evitar que Alemania controlara el Norte de África, se acordó que el territorio se repartiría entre España (zona norte, el Rif) y Francia (zona sur).

Maura envió al ejército al Norte de África para ocupar el territorio asignado, presionado por los militares que buscaban mejorar su imagen y la de sus grupos. El ejército español fue derrotado en el Barranco del Lobo (1909), y Maura decidió enviar otro contingente formado por reservistas.

Esto generó un gran malestar social, ya que los soldados reservistas pertenecían mayoritariamente a los grupos menos favorecidos. Para embarcar, el ejército debía pasar por Barcelona, donde los reservistas protestaron y organizaron huelgas y movilizaciones. Los incidentes escalaron en Barcelona, con la quema de conventos y fábricas, lo que se conoce como la Semana Trágica.

El gobierno envió al ejército para pacificar la zona y detener las movilizaciones. Se condenó a muerte a Francisco Ferrer y Guardia, anarquista fundador de la Escuela Moderna. Este hecho provocó discrepancias entre los integrantes del gobierno. Alfonso XIII cesó a Maura, y el Partido Conservador se dividió en mauristas y datistas.

B. La Crisis de 1917: La Triple Conjunción

En 1914, estalló la Primera Guerra Mundial en Europa. España se declaró neutral y no participó en el conflicto. Esta neutralidad favoreció un gran desarrollo económico (trigo, tejidos, barcos se vendían a altos precios a los países en guerra).

Sin embargo, la subida de precios no fue acompañada por una subida de salarios, lo que, unido a la escasez de productos básicos, provocó un profundo malestar social y movilizaciones.

Factores de la Crisis

La crisis de 1917 se manifestó en tres frentes simultáneos:

  1. Militares: Estaban descontentos por los bajos salarios y la falta de solución al sistema de ascensos. Pedían mejoras en el armamento. Para canalizar sus reivindicaciones, crearon las Juntas de Defensa, que fueron legalizadas por el gobierno de Dato en 1917.
  2. Políticos (Parlamentarios): Los partidos de la oposición más fuertes protestaron pidiendo cambios: la reforma de la Constitución y el fin del turnismo. Para evitar las protestas, el jefe de gobierno cerró las Cortes.
  3. Obreros: Descontentos por la subida de precios y los bajos salarios, exigieron la intervención del gobierno bajo amenaza de una huelga general.

El Verano de 1917

En el verano de 1917 se produjo la gran crisis:

  • Militares: Las Juntas de Defensa se convocaron en Barcelona y presentaron sus reivindicaciones: mejores salarios, ascensos y cambios en la Constitución.
  • Parlamentarios: Se reunieron en una Asamblea (ya que las Cortes estaban cerradas). Reclamaron cambios políticos: una nueva Constitución y un mayor papel para los partidos ajenos al turno.
  • Obreros: Convocaron una Huelga General. Esta triunfó especialmente en Asturias y Cataluña.

El gobierno envió al ejército para detener la huelga. Los parlamentarios apoyaron esta medida por miedo a la radicalización del movimiento obrero.

Posteriormente, se formó un gobierno de concentración integrado por todos los grupos, incluidos los nacionalistas catalanes con Cambó. A pesar de esto, la situación empeoró, lo que condujo a la crisis final del sistema de la Restauración.

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