1. El nacionalismo
El nacionalismo fue una de las grandes ideologías del siglo XIX. Surgió con fuerza tras la Revolución Francesa y defendía que cada pueblo con identidad propia debía constituirse en un Estado independiente.
Hasta entonces, el concepto de nación no tenía un significado político claro. A partir del siglo XIX, la nación pasó a entenderse como una comunidad con lengua, cultura, historia y tradiciones comunes que aspiraba a tener poder político propio.
Es importante diferenciar tres conceptos:
- Estado: un territorio con fronteras reconocidas y leyes propias.
- Nacionalidad: se refiere a los rasgos culturales comunes.
- Nación: cuando esa nacionalidad quiere organizarse políticamente en un Estado.
Los gobiernos fomentaron el nacionalismo mediante políticas de nacionalización de masas: implantaron símbolos como la bandera y el himno, establecieron fiestas nacionales y reforzaron la educación patriótica.
2. Las unificaciones de Italia y Alemania
Durante el siglo XIX se produjeron dos procesos fundamentales: la unificación italiana y la unificación alemana.
Unificación de Italia
La unificación italiana fue liderada por el Reino de Piamonte-Cerdeña, la región más industrializada. El proceso se desarrolló de norte a sur y culminó en 1870 con la ocupación de Roma, que pasó a ser la capital del nuevo Estado. El papa no reconoció esta unificación hasta 1929.
Unificación de Alemania
La unificación alemana fue dirigida por Prusia bajo el liderazgo del canciller Otto von Bismarck. En 1871 se proclamó el Segundo Reich en el Palacio de Versalles. Alemania se organizó como un Estado federal con un emperador (káiser) con amplios poderes. En pocos años se convirtió en la segunda potencia industrial y en la primera potencia militar europea.
3. Las grandes potencias
A finales del siglo XIX, Europa estaba dominada por varias grandes potencias:
- Reino Unido, en plena época victoriana.
- Francia, convertida en república tras la derrota frente a Prusia.
- Alemania, recién unificada y en pleno crecimiento.
- Imperio austrohúngaro, monarquía dual.
- Imperio ruso, gobernado por el zar con un sistema autocrático.
Fuera de Europa comenzaron a destacar nuevas potencias industriales como Estados Unidos y Japón.
4. El imperialismo (1880–1914)
El imperialismo fue el proceso por el cual las potencias europeas, junto con Estados Unidos y Japón, conquistaron y dominaron amplios territorios en África y Asia.
Coincidió con la Segunda Revolución Industrial y la expansión del capitalismo.
Causas del imperialismo
Las causas fueron múltiples:
- Económicas: necesidad de materias primas, búsqueda de nuevos mercados y lugares para invertir capital.
- Políticas: aumentar el prestigio internacional y evitar que países rivales ocuparan territorios.
- Ideológicas: creencia en la superioridad occidental y la llamada «misión civilizadora», basada en el darwinismo social.
La colonización de África
El reparto de África se aceleró a partir de 1880. Para evitar conflictos entre potencias, se celebró la Conferencia de Berlín (1884–1885), donde se estableció el principio de ocupación efectiva. Ningún Estado africano participó en esta conferencia.
Francia y Reino Unido fueron las potencias que más territorio ocuparon. Sin embargo, sus intereses chocaron en ocasiones, como en el incidente de Fachoda.
La colonización de Asia
En Asia la presencia europea era anterior, pero se intensificó en la segunda mitad del siglo XIX. Se produjeron conflictos como la rebelión de los cipayos en la India o la rebelión de los bóxers en China.
Consecuencias del imperialismo
Para los pueblos colonizados, el imperialismo tuvo importantes consecuencias:
- Demográficas: exterminio de pueblos indígenas y cambios en la mortalidad por avances médicos.
- Económicas: explotación de recursos y dependencia económica.
- Políticas: creación de fronteras artificiales que provocaron conflictos posteriores.
- Culturales: pérdida de tradiciones propias (aculturación).
5. La Paz Armada (1870–1914)
Este periodo se caracterizó por la ausencia de guerra directa entre las grandes potencias, pero al mismo tiempo por un enorme aumento de la industria armamentística.
Bismarck diseñó un sistema de alianzas para aislar a Francia y mantener el equilibrio europeo. Sin embargo, cuando Guillermo II llegó al poder en 1890 impulsó una política exterior más agresiva (Weltpolitik), compitiendo especialmente con Reino Unido.
Europa quedó dividida en dos bloques:
- Triple Alianza: Alemania, Austria-Hungría e Italia.
- Triple Entente: Francia, Reino Unido y Rusia.
Esta situación generó una gran tensión internacional.
6. La Primera Guerra Mundial (1914–1918)
Causas
Las causas profundas fueron:
- Rivalidades imperialistas.
- Nacionalismo exacerbado.
- Sistema de alianzas.
- Carrera de armamentos.
La causa inmediata fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo el 28 de junio de 1914.
Desarrollo de la guerra
La guerra tuvo varias fases:
- Guerra de movimientos (1914): Alemania intentó derrotar rápidamente a Francia.
- Guerra de trincheras (1914–1918): estancamiento del frente y guerra de desgaste.
- Fase final (1917–1918): entrada de Estados Unidos y retirada de Rusia tras su revolución.
En noviembre de 1918, Alemania firmó el armisticio y el káiser abdicó.
7. Consecuencias
La guerra tuvo consecuencias devastadoras:
Demográficas
Murieron unos 11 millones de soldados y millones de civiles. Además, la gripe española agravó la situación.
Económicas
Gran destrucción material. Europa perdió su hegemonía económica frente a Estados Unidos.
Sociales
Empobrecimiento general y aumento de tensiones sociales. Las mujeres adquirieron mayor protagonismo.
Políticas
Desaparecieron los imperios alemán, austrohúngaro, otomano y ruso.