23 de febrero de 1917: Caída del zarismo
23 de febrero de 1917: Se produjo una manifestación en Petrogrado (San Petersburgo), seguida de una huelga general y amotinamientos en los cuarteles. El zar abdicó y se proclamó una república con un gobierno provisional comprometido a convocar elecciones para crear una Rusia democrática. Este gobierno, dominado por partidos burgueses, realizó reformas políticas y sociales. Mantuvo su compromiso con los aliados e impidió avanzar en la esperada reforma agraria. Aumentó el descontento popular, y los soviets exigían la destrucción del gobierno, generando una dualidad de poderes entre el gobierno provisional y los soviets.
1917: Entrada de Estados Unidos y fin de la guerra
Los duros combates de la guerra de trincheras provocaron deserciones de los soldados y motines. En Rusia triunfó la Revolución bolchevique y se firmó la paz con Alemania: Rusia se retiró con la Paz de Brest-Litovsk. El abandono de Rusia fue parcialmente compensado por la intervención de Estados Unidos, cuya participación se vio favorecida por el hundimiento del trasatlántico Lusitania por un submarino alemán. La entrada de Estados Unidos supuso la mundialización del conflicto. En 1918, británicos, franceses e italianos derrotaron a los austrohúngaros y a sus aliados. Los imperios austrohúngaro y otomano pidieron el armisticio y finalizaron los combates. El alto mando alemán se desmoralizó ante el fracaso y el káiser Guillermo II pidió la paz. El 11 de noviembre de 1918, Alemania firmó el armisticio.
Guerra de movimientos y guerra de trincheras
Guerra de movimientos: Las operaciones bélicas se iniciaron en el frente occidental cuando el Plan Schlieffen (con el ejército alemán) atacó a Francia, entrando por Bélgica y Luxemburgo. En septiembre, los alemanes ya estaban muy cerca de París, pero los franceses y los ingleses detuvieron el avance en la batalla del Marne.
En el frente oriental, los alemanes derrotaron a los rusos en la batalla de Tannenberg y se detuvo la ofensiva en los Balcanes contra Serbia.
Guerra de trincheras: En la batalla del Marne los frentes se inmovilizaron y se abrieron trincheras desde Suiza hasta el mar del Norte. Se inició así una guerra en la que costaba muchos muertos ganar territorio. Se buscaron nuevos aliados y los alemanes lanzaron nuevas ofensivas en el frente occidental. En la batalla de Verdún los franceses resistieron y, junto a los británicos, atacaron las líneas alemanas en la batalla del Somme.
Consecuencias demográficas y económicas
Consecuencias demográficas: La guerra dejó una gran cantidad de muertos, tanto soldados como civiles, debido a los enfrentamientos, las enfermedades y la escasez de alimentos, lo que provocó un retroceso demográfico.
Consecuencias económicas: Se perdió la hegemonía europea; se redujeron la industria y la agricultura y los países se endeudaron mediante préstamos. Estados Unidos se benefició y su economía se convirtió en líder de las finanzas: el dólar sustituyó a la libra esterlina.
Economía de guerra y Sociedad de Naciones
Economía de guerra: instaurada por los gobiernos con una fuerte intervención del Estado. Las fábricas se dedicaron a producir gran cantidad de armamento. Al pagar la guerra, los gobiernos se endeudaron y pidieron préstamos.
Sociedad de Naciones (SDN): organización internacional que debía garantizar la paz y la cooperación entre los Estados. Las condiciones impuestas por los vencedores impidieron la integración de los vencidos, ni se integró la URSS. Estados Unidos no se unió y la SDN acabó con escasa influencia política internacional.
Movimiento sufragista e imperio autocrático
Movimiento sufragista: supuso que muchas mujeres tomaran conciencia de que poseían las mismas capacidades que los hombres, pero no los mismos derechos, por lo que demandaron el derecho al voto.
Imperio autocrático: el Imperio de los zares era un gran territorio con absolutismo monárquico. Era una aristocracia: el zar tenía el poder absoluto, gobernaba por decreto, sin estar sujeto a ninguna constitución ni a ningún parlamento.
Crisis marroquíes, Revuelta de 1905 y Tratado de Neuilly
Crisis marroquíes: En 1905 el gobierno alemán ofreció su apoyo al sultán de Marruecos para que se enfrentara a los franceses y así establecer un protectorado. La Conferencia de Algeciras frustró las aspiraciones alemanas. En 1911, con motivo de una insurrección en el sur de Marruecos, Alemania envió barcos de guerra al puerto de Agadir para proteger a los alemanes. Reino Unido apoyó a Francia, pero la presión alemana provocó que se ampliara la colonia de Camerún.
Revuelta de 1905: En 1905 estalló una revuelta para poner fin a la autocracia. Se celebró una manifestación pacífica y el zar respondió con represión (Domingo Sangriento). Las manifestaciones y huelgas continuaron; los trabajadores crearon consejos llamados soviets (que incluían campesinos, obreros y soldados). El zar convocó elecciones por sufragio universal al parlamento y propició una reforma agraria, pero en pocos años cerró las instituciones y volvió a gobernar con mano dura.
Tratado de Neuilly (Bulgaria): pérdida territorial en favor de Rumania, Grecia y Yugoslavia.