Historia y Evolución del Islam: El Esplendor de Al-Andalus

1. ¿Qué es el islam?

1.1. La península arábiga en el siglo VII

La península arábiga era un gran enclave comercial entre Oriente y Occidente, rodeado por los imperios persa y bizantino. La mayoría de sus habitantes eran caravaneros y otros eran ganaderos nómadas o agricultores.

Los habitantes de Arabia se organizaban en tribus y eran politeístas. Entre sus ciudades destacaba La Meca.

1.2. Mahoma y el inicio de su predicación

Mahoma nació en el año 570 en una familia de mercaderes. Desde niño se dedicó al comercio y viajó por Arabia, Siria y Palestina.

En el año 610, Mahoma recibió la revelación del arcángel Gabriel, quien le anunció que él era el elegido por Alá para predicar el islam.

El mensaje de Mahoma no fue aceptado inicialmente, por lo que en el año 622 tuvo que huir. Esta huida es llamada Hégira. Mahoma comenzó a predicar la nueva religión por Arabia; tras ello, reunió a un ejército y atacó La Meca.

A la muerte de Mahoma en el año 632, la mayoría de los árabes eran musulmanes y reconocían la autoridad del profeta.

1.3. Fundamentos de la nueva religión

El islam predica la existencia de un solo dios, Alá. Las revelaciones de Alá fueron recogidas en el Corán. Los creyentes conservaron un jefe religioso, el califa, quien también poseía atribuciones políticas.

1.4. El islam: una religión y un código de conducta

Los musulmanes deben seguir unas normas dictadas por el Corán, conocidas como los cinco pilares del islam:

  • Profesión de fe: Repetir que Alá es el único dios.
  • Oración: Orar cinco veces al día en dirección a La Meca y asistir a la mezquita los viernes.
  • Ayuno: Practicar el ayuno durante el día a lo largo del Ramadán (el noveno mes lunar).
  • Limosna: Dar limosna a los pobres como agradecimiento a Alá por los dones recibidos.
  • Peregrinación: Peregrinar al menos una vez a La Meca si se tiene la posibilidad física y económica de hacerlo.

2. La expansión del islam

A la muerte de Mahoma, gran parte de Arabia se había convertido al islam. Los califas sucesores de Mahoma conquistaron un gran imperio que se extendió desde la península ibérica hasta la India.

Esta rápida expansión se produjo debido a la motivación de los musulmanes por difundir su fe y defenderla. También influyó la debilidad de los imperios vecinos. El hecho de que los musulmanes establecieran pactos con las poblaciones autóctonas debilitó la resistencia y facilitó la conquista.

2.1. Expansión de la religión y la cultura

Los califas se esforzaron por expandir la religión islámica y la cultura árabe. El árabe se convirtió en la lengua oficial del imperio.

Las ventajas económicas y sociales de las que gozaban los musulmanes favorecieron la islamización de la mayoría de la población. Los cristianos y judíos constituían una minoría protegida; podían conservar su religión, leyes y costumbres, y dirigir sus comunidades. A cambio de estos privilegios, debían pagar tributos al gobernador musulmán.

2.2. Intermediario entre Oriente y Occidente

El imperio islámico dominó el comercio entre Oriente y Occidente, controlando las grandes rutas comerciales. El comercio marítimo propició la creación de puertos, y las rutas terrestres se llenaron de numerosas ciudades que eran importantes centros religiosos, políticos, económicos y culturales.

En ellas se crearon escuelas, bibliotecas y centros de traductores.

3. El origen de Al-Andalus

3.1. La conquista del reino visigodo

A comienzos del siglo VIII, la antigua Hispania romana estaba gobernada por una monarquía visigoda sumida en una profunda crisis económica y política, debido a los enfrentamientos entre distintos candidatos al trono.

A la muerte del rey Witiza, se desencadenó un enfrentamiento entre los partidarios de Ágila y los que preferían como rey al noble Rodrigo. Con el objetivo de derrocar a Rodrigo, los partidarios de Ágila pidieron ayuda a Musa.

En el año 711, un pequeño ejército musulmán cruzó el estrecho de Gibraltar y venció a Rodrigo en la batalla de Guadalete. Tras ello, los musulmanes vieron la debilidad del reino visigodo y enviaron más tropas que avanzaron hacia el norte peninsular.

3.2. El emirato dependiente del califato de Damasco

Tras la conquista de Hispania, el califato Omeya estableció en la península ibérica un emirato llamado Al-Andalus, con capital en Córdoba y gobernado por un valí.

Los nobles visigodos pudieron mantener sus posiciones y creencias; no obstante, Al-Andalus fomentó la islamización. Los hispanovisigodos convertidos al islam fueron llamados muladíes. Aquellos que mantuvieron su fe cristiana pero adoptaron el idioma y costumbres árabes fueron los mozárabes. Pese a ser tolerados, en ocasiones los mozárabes sufrieron tensiones por su condición religiosa.

3.3. Del gran imperio islámico al califato de Córdoba

Al fallecer Mahoma, sus primeros sucesores se eligieron entre sus familiares, pero hubo divisiones entre quienes querían sucesores elegidos entre los mejores creyentes y quienes defendían que debían ser descendientes directos del profeta. La dinastía Omeya estableció su capital en Damasco y supuso la mayor expansión territorial.

Al ser un territorio tan extenso, el poder estaba delegado en visires y cada provincia era gobernada por un emir. Posteriormente, la dinastía Abasí eliminó a los Omeyas, estableció su capital en Bagdad y lideró la época de mayor esplendor económico. Durante su gobierno, algunas provincias se declararon independientes.

Abderramán I, descendiente de los Omeyas, huyó a Al-Andalus y estableció un emirato independiente de Córdoba en lo político, aunque bajo autoridad religiosa de Bagdad. Más tarde, Abderramán III se proclamó califa, independizándose totalmente y fundando el Califato de Córdoba. El poder centralizado islámico terminó con la llegada de los turcos otomanos a partir del siglo XII.

4. Evolución histórica de Al-Andalus

4.1. El esplendor del califato

El Califato de Córdoba fue la época de mayor esplendor cultural y económico de Al-Andalus, gracias al control del comercio y al desarrollo científico. Los califas lograron frenar el avance de los reinos cristianos mediante las expediciones militares de Almanzor.

Córdoba se convirtió en la ciudad más poblada de Europa, destacando su Gran Mezquita y sus bibliotecas que atrajeron a sabios de todo el mundo.

4.2. La división en reinos de taifas

A comienzos del siglo XI, el califato entró en crisis por el elevado coste del ejército y las pugnas internas. En el año 1031, Al-Andalus se dividió en más de 25 reinos de taifas independientes. Esta fragmentación facilitó el avance cristiano desde el norte. Para frenarlos, llegaron desde África los almorávides y los almohades.

Sin embargo, la derrota musulmana en la batalla de las Navas de Tolosa (1212) supuso la conquista cristiana de la mayoría de las taifas.

4.3. El reino nazarí de Granada

El último enclave musulmán fue el reino de Granada. Durante más de dos siglos, el reino nazarí vivió una época de prosperidad comercial y cultural. No obstante, su estabilidad dependía del pago de impuestos (parias) a Castilla.

A finales del siglo XV, los Reyes Católicos decidieron conquistar el reino. En 1492, Boabdil rindió Granada, poniendo fin a casi 800 años de dominio musulmán en la península.

5. La vida en la sociedad andalusí

5.1. Una sociedad diversa

La población era muy heterogénea, con gran variedad étnica y religiosa. La mayoría era musulmana, dividida en aristocracia, clase media y pueblo llano. Según su origen, se distinguían:

  • Árabes: Acaparaban el poder y las mejores tierras.
  • Bereberes: Norteafricanos que formaban parte del ejército y ocupaban tierras menos fértiles.
  • Muladíes: Hispanovisigodos convertidos al islam.

La población no musulmana (minorías protegidas) incluía a:

  • Mozárabes: Cristianos que vivían en territorio musulmán.
  • Judíos: Dedicados a la artesanía, el comercio y la ciencia, vivían en juderías.

6. Prosperidad económica

6.1. Las tierras de cultivo

La llegada de la cultura árabe revolucionó la agricultura con la introducción de nuevos cultivos (arroz, cítricos, algodón) y avanzados sistemas de regadío como la noria y las acequias.

Se cultivaban cereales, hortalizas, legumbres y plantas de uso industrial como la morera (para la seda) o plantas medicinales.

6.2. Artesanía y comercio

La actividad económica se concentraba en las ciudades, específicamente en los zocos (mercados). Al-Andalus fue un centro de comercio internacional:

  • Importaciones: Metales y madera de Europa; esclavos, oro y marfil de África; especias de Oriente.
  • Exportaciones: Productos agrícolas y manufacturas de lujo.

La moneda andalusí, el dinar de oro y el dirham de plata, era una de las más estables y valoradas de la época.

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