Gráfica: evolución de las huelgas entre 1913 y 1924
Identificación
Es una gráfica lineal de naturaleza económica y social porque refleja la conflictividad laboral y la agitación social a través del número de huelguistas durante el periodo de tiempo comprendido entre 1913 y 1924. Abarca el periodo que incluye los años de decadencia de la Restauración, muy conflictivos no sólo por los problemas internos sino también por el contexto internacional que afectó a España, como indica el propio título de la gráfica: la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la Revolución Rusa (1917) y la crisis europea de la posguerra.
Descripción de la gráfica
Los datos se representan con una frecuencia anual y corresponden a un periodo breve —11 años— comprendido en el reinado de Alfonso XIII. Se presenta una gráfica lineal elaborada a partir de la colocación del número de huelguistas en números absolutos y en miles en el eje de ordenadas (vertical) y los años que pertenecen los datos en el eje de abscisas (horizontal).
En la evolución lineal se observa una cierta irregularidad hasta 1917; un ascenso espectacular hasta 1920 y un descenso acusado a partir de 1923. Podemos distinguir tres tendencias:
- De 1913 a 1915: se caracteriza por un tono bajo de conflictividad laboral y muestra un cierto descenso con respecto a los años anteriores; las cifras oscilan entre los 40 y 80 mil huelguistas por año.
- De 1915 a 1920: hay una clara tendencia ascendente, destacando la verticalidad de los años 1918 a 1920; la cifra pasa de unos 40 mil a casi 250 mil personas en huelga.
- De 1920 a 1924: se reflejan dos rápidos descensos —1920 a 1921, en que se reduce a más de la mitad; y 1923 a 1924, en el que las huelgas prácticamente dejan de existir—.
Contexto histórico
El reinado de Alfonso XIII (1902-1931) es conocido como «la España de los problemas». El punto de partida es la crisis de 1898, que provocó un espíritu pesimista, de reflexión y de necesidad de cambio: regeneracionismo y revisionismo político. Se produjo la quiebra del sistema turnista de la Restauración por el desgaste de los partidos dinásticos y el caciquismo; la crisis militar se intensificó tras el desastre de 1898 y persistió el problema colonial de Marruecos. Creció la importancia de fuerzas emergentes al margen del sistema: republicanos, nacionalistas y el movimiento obrero. A este último hace referencia la gráfica.
El obrerismo organizado en España fue tardío por la lenta industrialización y muy localizado: Cataluña, País Vasco, Madrid y Asturias. El internacionalismo obrero había penetrado en los años setenta. El anarquismo se extenderá sobre todo en Cataluña y en el campo andaluz, y el marxismo en Madrid y Vizcaya. El PSOE se funda en Madrid en 1879. El sindicalismo reivindicativo de masas se inicia con la creación de la UGT en 1888.
Análisis e interpretación de la gráfica
De 1913 a 1915 el inicio de la gráfica muestra un cierto descenso de la conflictividad con respecto a los años anteriores. En 1911 hubo un intento fracasado de huelga general.
En la fase de auge de la conflictividad laboral (1915-1920) inciden varios factores:
- Efectos de la Primera Guerra Mundial: España, que mantuvo una posición de neutralidad, se convirtió en un proveedor de materias primas y manufacturas para los países beligerantes. El incremento de la demanda y de las exportaciones dio lugar a una fase económica expansiva, pero también a un proceso inflacionario y a una subida de precios que no fue acompañada por una correlativa subida salarial.
- La situación de 1917 fue especialmente conflictiva porque la crisis coincidió con otros problemas políticos y militares.
- Del 1918 al 1920 se registra el periodo de mayor conflictividad: un aumento espectacular de huelguistas que puede explicarse por varias circunstancias —la crisis de la posguerra en Europa; los negocios que habían prosperado al amparo de la guerra quebraron y aumentó el paro; y el triunfo de la Revolución Rusa en 1917, que fortaleció al movimiento obrero—. Por primera vez, un partido obrero conseguía tomar el poder e iniciar la construcción de un estado de trabajadores. Las organizaciones obreras de todo el mundo vieron en Rusia un ejemplo a seguir, lo que estimuló sus perspectivas revolucionarias y sus anhelos de cambio social.
- Se produjo un auge de la afiliación sindical: 700.000 y 250.000 afiliados, respectivamente, para CNT y UGT.
A partir de 1920 hay un progresivo descenso en la relación de huelguistas. Este descenso se explica, en parte, porque finaliza el proceso inflacionista al concluir la guerra y se reduce la demanda extraordinaria que provocó el conflicto social; también influyeron las medidas excepcionales que los últimos gobiernos de la Restauración adoptaron para combatir este movimiento.
Del 1923 al 1924, el rápido descenso de la actividad obrera y la casi desaparición de las huelgas se explica en el contexto del golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera, ocurrido el 13 de septiembre de 1923. El general justificó el golpe presentándose como un «regenerador», el «cirujano de hierro» que iba a solucionar los problemas de España. El nuevo régimen suspendió la Constitución de 1876, los derechos constitucionales y el derecho de huelga.
Conclusión
La gráfica representa la agitación social en unos años del reinado de Alfonso XIII y es una de las manifestaciones de la crisis generalizada del régimen de la Restauración, que se había iniciado en 1874 y culminará en 1923. La evolución de los acontecimientos viene impuesta por un contexto internacional muy conflictivo. Aunque en la gráfica disminuye la participación obrera en las huelgas a partir de 1923-1924, el movimiento obrero recuperará gran fuerza y protagonismo en los años treinta con la Segunda República.
Notas finales
Se ha respetado el contenido original y se han corregido errores ortográficos, gramaticales y de presentación. Se han añadido subtítulos, listas y elementos destacados para mejorar la claridad y la legibilidad, sin eliminar información.