Historia de la Lucha de Clases: Del Socialismo Utópico a las Internacionales

Urbanismo y Estructura Social en la Era Industrial

El Ensanche

Ensanche: nuevos barrios de calles anchas proyectados tras derribar las murallas de la ciudad para dar respuesta al crecimiento demográfico y las nuevas necesidades urbanísticas.

La Alta Burguesía

La alta burguesía, formada por los grandes hombres de negocios, financieros, industriales o comerciales, era la propietaria de los medios de producción en la nueva sociedad. Las familias burguesas más importantes, gracias a su riqueza, habían ascendido hasta lo más alto de la escala social.

La Pequeña Burguesía

La pequeña burguesía estaba constituida por sectores sociales intermedios que no formaban parte ni de las élites dominantes ni de los trabajadores manuales. Esta mediana y pequeña burguesía estaba compuesta por comerciantes, propietarios de talleres artesanos, pequeños negocios, funcionarios, empleados cualificados y rentistas.

La Clase Obrera y sus Condiciones de Vida

Obreros Especializados

Los obreros especializados que trabajaban en el mundo de los oficios tradicionales tenían un salario modesto, una cierta estabilidad laboral, orgullo profesional y alguna posibilidad de mejora social.

Obreros Industriales

Los obreros industriales tenían que soportar unas condiciones de trabajo durísimas. La disciplina era muy rígida y el ritmo de trabajo estaba marcado por las máquinas. La jornada laboral podía alargarse hasta 12 y 15 horas diarias sin apenas descanso.

Primeras Formas de Protesta y Organización

Ludismo

Ludismo: Entre las primeras acciones de protesta de los trabajadores destacan los episodios de destrucción de maquinaria, que tuvieron un gran eco en el Reino Unido durante el primer tercio del siglo XIX. Este tipo de acciones violentas tomaron el nombre de ludismo.

Cartismo

Cartismo: El cartismo, movimiento de masas de carácter político, movilizó a miles de trabajadores en defensa de la democratización del Estado. El Parlamento británico rechazó sus peticiones y se reprimieron con dureza las huelgas, los sabotajes y los intentos de insurrección que se prolongaron hasta la gran manifestación de Londres en 1848.

Sindicatos

Sindicatos: Asociación de trabajadores creada para defender sus intereses frente a los empresarios.

El Socialismo Utópico

Los primeros escritores socialistas, llamados «utópicos» por Engels, defendían las novedades traídas por la Revolución Industrial y la posibilidad de crear, de forma pacífica, una sociedad ideal basada en la igualdad, la armonía social, la solidaridad y la fraternidad.

  • Robert Owen (1771-1858): Pensador inglés, propietario de la fábrica de hilo de algodón New Lanark, mejoró las condiciones laborales de sus obreros (reducción de jornada, aumento salarial, educación infantil). El éxito de su fábrica le llevó a fundar una comunidad ideal.
  • Conde de Saint-Simon (1760-1825): Noble francés de ideología liberal que creía en el progreso técnico y defendía la creación de una nueva sociedad basada en la producción. Al frente del Estado, dirigido como un gran taller, debían figurar científicos y técnicos preocupados en conseguir el mayor bienestar social posible.
  • Charles Fourier (1772-1837): Pensador francés que denunció el sistema productivo capitalista como culpable de la explotación y miseria de los obreros. Proponía la creación de unas cooperativas agrícolas e industriales autosuficientes, llamadas falansterios, donde hombres y mujeres compartirían el trabajo en pie de igualdad.
  • Pierre-Joseph Proudhon (1809-1865): Tipógrafo francés autor de ¿Qué es la propiedad?, donde denunciaba la propiedad privada como un robo. Defendía la creación de sociedades mutualistas. Su crítica radical al sistema de propiedad y al Estado lo hacía contrario a la participación de los obreros en la política.

El Socialismo Científico y el Anarquismo

El Manifiesto Comunista

Karl Marx y Friedrich Engels: Ambos publicaron en 1848 el Manifiesto comunista, texto propagandístico encargado por la Liga de los Comunistas (sociedad de exiliados alemanes). La obra presenta los principios básicos de su doctrina social y política: la historia de la sociedad se basaba en la lucha de clases, el verdadero motor de la historia.

El Anarquismo y Bakunin

Mijaíl Bakunin defendía la acción revolucionaria de la clase obrera para lograr la destrucción del sistema económico capitalista y acabar con el orden social burgués. Pero, además de los trabajadores industriales, incluía a todos los oprimidos.

Los anarquistas rechazaban la acción política, la creación de partidos obreros y la participación en las instituciones oficiales. Sostenían que cualquier forma de autoridad (el Gobierno, el Ejército, la policía, las leyes y las fronteras) oprimía la libertad de los individuos.

Propaganda por el hecho: Algunos grupos anarquistas siguieron el camino de los atentados terroristas (la «propaganda por el hecho») para intentar dinamitar la sociedad burguesa y desencadenar la revolución.

Las Organizaciones Internacionales

La Primera Internacional (AIT)

En 1864, en el Saint Martin’s Hall de Londres, una asamblea de delegados obreros de diversas asociaciones británicas y francesas, a los que se habían unido exiliados de Alemania, Suiza, Italia y Polonia, acordó la fundación de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT).

El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD)

El SPD (Socialdemócrata alemán) fue creado en 1875 en el Congreso de Gotha con la fusión de las organizaciones dirigidas por F. Lassalle, W. Liebknecht y A. Bebel. En pocos años logró unos resultados sorprendentes. En 1890, el SPD tenía 35 diputados y, antes de la Primera Guerra Mundial, contaba con una tercera parte de los escaños del Parlamento (el Reichstag), ejerciendo una notable presión para impulsar leyes y reformas sociales.

La Segunda Internacional

En 1889, coincidiendo con la Exposición Universal de París y el primer centenario de la Revolución Francesa, se creó una alianza internacional de partidos socialistas obreros: la Segunda Internacional. Esta fue una confederación de partidos obreros socialistas que mantenían una organización nacional autónoma y una ideología homogénea.

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