El Sexenio Revolucionario (1868-1874): Historia, Crisis y Transformación Política

El Sexenio Revolucionario (1868-1874)

Introducción

El Sexenio Revolucionario es el periodo comprendido entre la revolución de La Gloriosa (1868) y el golpe de Estado del general Pavía (1874). A lo largo de estos seis años, España asistió a la instauración de una monarquía democrática, una república federal y una república unitaria, además de la redacción de dos nuevas constituciones: la de 1869 y la de 1873.

Antecedentes y causas

El periodo de crisis final del reinado de Isabel II (1863-1868) estuvo marcado por:

  • La división de la Unión Liberal, que provocó la dimisión de O’Donnell y una fuerte inestabilidad política.
  • Factores económicos: quiebra de las compañías ferroviarias, hundimiento de las fábricas textiles y el crack de las bolsas europeas.
  • Dos años de malas cosechas que incrementaron los precios agrícolas y la tasa de paro.

Acontecimientos políticos clave:

  • 1865: La Noche de San Daniel, donde la policía disparó contra estudiantes que reclamaban la restitución del rector destituido.
  • 1866: Levantamiento en el Cuartel de San Gil, dirigido por Prim.
  • Pacto de Ostende: Progresistas, demócratas y republicanos se unieron con el objetivo de destronar a Isabel II y convocar Cortes constituyentes.
  • 1867-1868: Fallecimiento de O’Donnell y Narváez, dejando a la monarquía aislada. El manifiesto España con Honra dio inicio a La Gloriosa.

Desarrollo del proceso revolucionario

Tras la Revolución de 1868, se constituyeron juntas locales y provinciales que armaron a la población. Las tropas sublevadas vencieron en la batalla de Alcolea, provocando el exilio de Isabel II a Francia. El gobierno provisional, presidido por Serrano y con Prim como ministro de Guerra, convocó elecciones a Cortes constituyentes por sufragio universal masculino, donde los progresistas obtuvieron la mayoría.

La Constitución de 1869 y la Monarquía Democrática

La Constitución de 1869 recogió los derechos individuales, la soberanía nacional, la división de poderes, el derecho de reunión y asociación, y la libertad de culto. Se estableció una monarquía democrática con Cortes bicamerales. Serrano asumió la regencia y Prim presidió el gobierno, buscando un monarca que fuera católico y no borbón ni carlista. El elegido fue Amadeo de Saboya (Amadeo I).

El reinado de Amadeo I (1870-1873)

Amadeo I desembarcó en Cartagena el 30 de diciembre de 1870, marcado por el asesinato de Prim tres días antes. Su reinado se caracterizó por:

  • Falta de apoyos (progresistas, unionistas y constitucionalistas frente a republicanos, carlistas y monárquicos borbónicos).
  • Conflictos bélicos: La Guerra de Cuba (1868-1878) y la III Guerra Carlista.
  • Inestabilidad social: irrupción del movimiento obrero, huelgas y ocupaciones rurales.

Ante la ingobernabilidad del país, Amadeo I abdicó. Ante la imposibilidad de encontrar un nuevo rey, se proclamó la I República (1873-1874), con Estanislao Figueras como primer presidente.

Etapas de la Primera República

República Federal (febrero – julio 1873)

Presidida por Francisco Pi y Margall, se impulsaron medidas como la supresión de las quintas, la abolición de la esclavitud en Cuba y Puerto Rico, y la separación Iglesia-Estado. Se redactó la Constitución de 1873, que organizaba el país en diecisiete estados.

República Moderada (julio – diciembre 1873)

La división interna sobre el federalismo y la sublevación cantonal (con epicentro en Cartagena) desestabilizaron el gobierno. Tras la dimisión de Pi y Margall, Nicolás Salmerón asumió la presidencia, seguido por Emilio Castelar, quien dio un giro autoritario.

República Unitaria (1874)

Castelar suspendió derechos y las Cortes. Tras perder una cuestión de confianza, el golpe de Estado del general Pavía puso fin a la I República, dando paso a la dictadura militar de Serrano.

Conclusión

El 8 de enero de 1874 se disolvieron las Cortes y se restituyó la Constitución de 1869. El 12 de enero finalizó la guerra cantonalista y, a finales de 1874, el manifiesto de Cánovas del Castillo marcó el inicio de la Restauración.