1. Orígenes y Fundación de Roma
La península itálica es un territorio montañoso limitado al norte por la cordillera de los Alpes y recorrido de norte a sur por los montes Apeninos; ocupa un lugar estratégico entre el Mediterráneo oriental y occidental. La ciudad de Roma se fundó en el centro de este territorio.
En el siglo VIII a.C., la península estaba habitada por diversos pueblos: los etruscos, latinos, italiotas y los griegos. La fundación de Roma tuvo lugar en el año 753 a.C., cuando se unieron algunas tribus latinas instaladas sobre siete colinas cercanas a la desembocadura del río Tíber. El lugar elegido era idóneo para el asentamiento humano por sus condiciones estratégicas para la defensa, gracias a la protección del río y de las colinas, y para el comercio fluvial y terrestre.
2. La Monarquía y la República
La Monarquía
Durante la monarquía, el gobierno fue ejercido por reyes que tuvieron un poder absoluto, aunque en algunos asuntos eran aconsejados por un senado de ancianos y una asamblea popular. Roma tuvo siete reyes: los cuatro primeros fueron latinos y los tres últimos etruscos, ya que en los siglos VII y VI a.C. Roma fue dominada por los reyes de Etruria. Durante la dominación etrusca, Roma se convirtió en una ciudad próspera y poderosa, llegando a dominar toda la planicie latina. Sin embargo, la dominación etrusca nunca fue aceptada por el pueblo romano. En el año 509 a.C., una gran revuelta acabó con la expulsión del último rey etrusco, Tarquinio el Soberbio, y con la instauración de una república independiente.
Instituciones Republicanas
- Los Comicios: Formados por todos los ciudadanos (varones nacidos en libertad). Aprobaban leyes y elegían a los magistrados. No obstante, no era un sistema democrático, ya que las votaciones empezaban siempre por los ciudadanos ricos.
- El Senado: Se componía de 300 miembros, todos ellos antiguos magistrados. Su función era aconsejar y controlar a los magistrados en ejercicio y dirigir la política exterior. El Senado controlaba la vida del Estado, ya que todas las decisiones requerían su aprobación.
- Los Magistrados: Ejercían el gobierno resolviendo los asuntos cotidianos; los de mayor autoridad eran los cónsules.
La Lucha por los Derechos Políticos
Los cargos políticos no estaban pagados, por lo que solo podían permitirse el lujo de ocuparlos los patricios (familias ricas y poderosas descendientes de los fundadores). El resto de los hombres libres, los plebeyos, quedaban excluidos. Tras más de 200 años de lucha, lograron:
- La creación de nuevas magistraturas: tribunos de la plebe y ediles.
- La recopilación escrita de las leyes en el Código de las XII Tablas (450 a.C.).
3. Expansión y Crisis de la República
Roma impuso su poder sobre la península itálica durante los siglos IV y III a.C. El control del Mediterráneo se logró tras vencer a Cartago en las Guerras Púnicas. Al finalizar la tercera guerra, Roma se anexionó el norte de África, Hispania y la Galia. En el año 30 a.C., tras la conquista de Egipto, dominaban todas las tierras que rodeaban el mar, al que llamaron Mare Nostrum.
Las conquistas aportaron enormes riquezas, pero también una gran crisis política y social:
- Crisis política: Dificultad del Senado para controlar extensos territorios, favoreciendo la corrupción.
- Crisis social: Los generales se apropiaron de grandes extensiones de tierra (ager publicus), formando latifundios cultivados por esclavos, lo que arruinó a los pequeños agricultores.
Ante el caos, se otorgó poder a dictadores como Julio César. Finalmente, en el año 27 a.C., Octavio Augusto puso fin a la República e implantó el Imperio.
4. El Imperio Romano
Con Augusto se impuso un sistema de gobierno personal donde el emperador concentraba todos los poderes. La Pax Romana permitió la máxima expansión con el emperador Trajano (98-117). El imperio se dividió en provincias bajo un proceso de romanización, utilizando el latín como lengua común y una red de calzadas para el comercio y control militar.
Crisis del Siglo III y División
La crisis política, económica y social (cese de conquistas, inflación y ruralización) debilitó al Estado. El emperador Teodosio (346-395) dividió el imperio en dos: Imperio Romano de Occidente (capital en Roma) e Imperio Romano de Oriente (capital en Constantinopla). En el año 476, el jefe germano Odoacro depuso al último emperador, marcando el fin de la Edad Antigua en Occidente.
5. Economía y Sociedad
La economía romana fue de tipo esclavista. La agricultura era la principal fuente de riqueza, destacando el cultivo de cereales, vid y olivo. La minería y la artesanía (organizada en collegia) completaban el sistema productivo. El comercio se vio favorecido por el uso de monedas comunes y el control del Mediterráneo.
Estructura Social
- Ciudadanos: Divididos en honestiores (ricos) y humiliores (plebe).
- Libertos: Esclavos liberados con ciertas dependencias hacia su antiguo amo.
- Esclavos: La capa más baja, sin derechos, utilizados como mano de obra.
La familia estaba regida por el pater familias, quien poseía autoridad absoluta. La educación, inicialmente familiar, pasó a ser pública a partir del siglo III a.C. con la influencia de maestros griegos.
6. Religión y Cristianismo
La religión oficial era politeísta y asimiló divinidades griegas (ej. Zeus pasó a ser Júpiter). El culto al emperador era obligatorio para mantener la unidad política. En este contexto nació el cristianismo, que predicaba la igualdad y la existencia de un solo Dios. Tras ser perseguido, el emperador Constantino promulgó la libertad religiosa (Edicto de Milán, 313) y Teodosio lo declaró religión oficial en el año 380.
7. Cultura, Urbanismo y Arte
La cultura romana recibió una gran influencia griega. El latín fue la lengua del imperio y el Derecho Romano sentó las bases de las leyes modernas. En el urbanismo, las ciudades se organizaban en torno a dos calles principales: el cardo y el decumano, con el foro como centro neurálgico. Las viviendas se dividían en insulae (para la plebe) y domus (para las clases altas).