Desenlace y Transformación Política en la Guerra Civil Española

El desenlace de la Guerra Civil

En Teruel, que se convierte en el punto central de la guerra, la ciudad fue conquistada por los republicanos en 1938, pero pocos días después fue recuperada por los nacionales. La victoria franquista en la batalla de Teruel evidenció el poder de sus tropas, que avanzaban imparables hacia el Mediterráneo, así como la debilidad de la República, que decidió trasladar su gobierno a Cataluña. Tras este enfrentamiento, la España republicana perdió los territorios de Teruel y Castellón.

La última gran ofensiva republicana tuvo lugar en la batalla del Ebro, calificada como la más cruenta de las batallas, la cual acabaría agotando la moral y las reservas republicanas. Finalmente, los republicanos se retiraron y el 26 de enero de 1939, las tropas franquistas entraron en Barcelona, lo que supuso la caída definitiva del gobierno de la República. En febrero, las tropas llegaron a la frontera francesa y prosiguieron ocupando la zona central a lo largo del mes de marzo, reduciendo la zona republicana a Castilla-La Mancha, Murcia, así como parte de Andalucía y del Levante. La guerra concluyó definitivamente el 1 de abril de 1939.

3. La internacionalización del conflicto

La Guerra Civil española es considerada el primer episodio de la Segunda Guerra Mundial. Su desarrollo estuvo marcado por el contexto internacional, destacando por un lado los intereses de las grandes potencias y, por otro, las ideologías de aquel entonces.

  • Comité de No Intervención: Las grandes democracias europeas (Francia y Gran Bretaña) decidieron crearlo para evitar una guerra contra Hitler (apoyo de Franco). La Segunda República quedó desprotegida, pero el conflicto acabó internacionalizándose.
  • Apoyo a los sublevados: Las potencias fascistas ofrecieron ayuda a los rebeldes buscando beneficios económicos. La intervención alemana aportó la Legión Cóndor y tecnología industrial; la italiana envió tropas; y también destacaron voluntarios de Rumanía, Portugal, Irlanda y soldados mercenarios marroquíes.
  • Apoyo a la República: La URSS ofreció material bélico y personal especializado a cambio de las reservas de oro del Banco de España. Asimismo, destacaron las Brigadas Internacionales, la solidaridad de México y la acogida de refugiados en países como Bélgica y Gran Bretaña.

No obstante, la desigual ayuda exterior recibida por ambos bandos explica la final victoria de los nacionales.

4. La evolución política de las zonas

Tras la muerte del general Sanjurjo, Mola quedó como el principal candidato a sucesor. El 24 de julio, los generales insurrectos crearon la Junta de Defensa Nacional, aunque en la práctica las decisiones dependían de los generales al mando: Mola (norte), Queipo del Llano (Andalucía) y Franco (Marruecos).

El ascenso de Franco

El 1 de octubre de 1936, Franco fue nombrado generalísimo y jefe de Gobierno, concentrando todo el poder político y militar. El caudillo estableció una dictadura personal basada en un régimen militar, identificándose como heredero del Cid y de los Reyes Católicos. La maquinaria propagandística justificó el golpe como un Alzamiento Nacional contra una República marxista y antiespañola, contando con el apoyo de la Iglesia y aboliendo medidas como la escuela laica y las libertades individuales. Posteriormente, se creó el partido único tras la unificación de falangistas y carlistas (FET y de las JONS).

La situación en la zona republicana

El fracaso del golpe militar desencadenó una gran revolución social. Largo Caballero trató de controlar el orden público y crear el Ejército Popular de la República, además de afianzar el apoyo del nacionalismo vasco. Tras su caída, fue sustituido por Juan Negrín, quien intentó diseñar una imagen de república democrática. El fracaso de estas acciones provocó una ruptura interna entre negrinistas y antinegrinistas, además de un aumento de las represalias y la persecución religiosa.

Previamente a la ocupación de Cataluña, la resistencia propuesta por Negrín se hizo inviable por la falta de abastecimientos y el aislamiento internacional. El 1 de abril, Franco firmó el último parte de guerra, lo que no supuso la llegada de la paz, sino un aumento de la represión contra los vencidos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *