Los Pilares del Régimen Franquista
El franquismo duró casi cuarenta años gracias a un conjunto de apoyos sociales clave:
- La oligarquía financiera y terrateniente: Consiguió restaurar su poder político y su hegemonía como clase social.
- Capas medias urbanas y del pequeño campesinado en las regiones centrales del país.
- Falange, la Iglesia y el Ejército: La Iglesia cumplió el papel legitimador del régimen, obteniendo numerosos privilegios en la vida social, la enseñanza y la moral pública. La fidelidad de las fuerzas armadas y el control absoluto de la propaganda y la educación fueron esenciales para la supervivencia del régimen.
Evolución Demográfica y Migraciones (1940-1960)
Tras la crisis demográfica de la Guerra Civil, la población aumentó entre 1940 y 1959, debido al alto crecimiento vegetativo derivado de una tasa de natalidad elevada y el descenso de la mortalidad.
Entre 1950 y 1960, las migraciones interiores del campo a las ciudades más importantes y capitales de provincia fueron significativas, con el traspaso de un millón de personas. La emigración a Hispanoamérica se reanudó tras la Segunda Guerra Mundial, aunque descendió a finales de los 50 al aumentar la emigración a países más industrializados de Europa occidental, fenómeno que sería mucho mayor en los años 60.
Se produjo una disminución de la población activa en el sector primario y un paralelo incremento en el sector industrial.
Condiciones de Vida y Control Social en la Posguerra
El Empeoramiento de las Condiciones de Vida
La posguerra española implicó un empeoramiento de las condiciones de vida. Esta situación era aún mucho más complicada para quienes pertenecían al bando republicano.
Se racionaron los alimentos hasta 1951. La cartilla de racionamiento asignaba una determinada cantidad de alimentos básicos, pero como las raciones eran muy escasas, la gente no tenía más remedio que adquirir más productos en el mercado negro (*estraperlo*). La desnutrición, el hambre y las enfermedades acompañaron a buena parte de la población hasta la llegada de la ayuda americana. Esto fue especialmente grave entre la población urbana.
Moral Nacionalcatólica y Represión
Se implantó una estricta moral nacionalcatólica. Los espectáculos públicos, el teatro y el cine, fueron objeto de una severa *censura*. También se impusieron normas muy severas para actividades como bañarse en las playas. La homosexualidad fue reprimida con dureza.
La Política Económica de la Autarquía (1939-1959)
Características y Mecanismos de Control
La autarquía supone que el país pretende valerse de sus propios recursos: capital, trabajo y materias primas. Esta política fue adoptada por el fascismo en el periodo de entreguerras. Se acompaña de un importante intervencionismo del Estado. En el caso de la España franquista, este intervencionismo suponía la dirección autoritaria de toda la actividad económica:
- Fijación obligatoria de precios y salarios.
- Fijación de contingentes de producción de productos.
- Control por el Estado (Servicio Nacional del Trigo) de la producción agraria, etc.
El Instituto Nacional de Industria (INI)
Se creó el INI (Instituto Nacional de Industria) en 1941. Era un conglomerado de empresas públicas que pretendía relanzar la industria española canalizando el ahorro hacia sectores industriales básicos: siderurgia, industria naval, etc. Su modelo fue el *Istituto di Ricostruzione Industriale* del fascismo italiano.
Consecuencias de la Autarquía y Aislamiento Internacional
Los años cuarenta fueron conocidos como los «años del hambre». La Hacienda Pública estaba arruinada y sin reservas financieras. Los años de la autarquía fueron de estancamiento económico, acompañado de inflación galopante, racionamiento, desabastecimiento, mercado negro y gran corrupción. El índice de producción industrial de 1929 no se recuperó hasta 1950. Por otra parte, se negaron a España las ayudas estadounidenses del Plan Marshall de 1947 debido al aislamiento internacional que provocó la dictadura.
El Fin de la Autarquía y la Apertura (Años 50)
Desde el comienzo de los cincuenta, la autarquía se hizo insostenible. Se suprimió el racionamiento (1952) y se estableció la libertad de precios, de comercio y de circulación de los productos alimenticios. Los salarios seguían tasados y las relaciones laborales eran reguladas por el Ministerio de Trabajo.
Franco cambió su gobierno en julio de 1951, dando entrada a personalidades no tan comprometidas con el modelo autoritario, ya que el régimen pretendía el entendimiento con el exterior y necesitaba conseguir éxitos en política internacional.
Acuerdos con Estados Unidos y Primeros Síntomas de Crisis
A partir de 1951, comenzaron las negociaciones con Estados Unidos, que concluyeron en un Tratado de Ayuda Mutua, por el que, a cambio de instalar bases militares en España, EE.UU. proporcionó ayuda económica.
España seguía siendo predominantemente agraria, y los artículos agropecuarios eran las principales exportaciones: especialmente, aceite, los agrios y el vino. Pero comenzó a desarrollarse una corriente de turismo que empezó a proporcionar ingresos. Hacia 1956, una serie de circunstancias (malas cosechas, déficit de la balanza comercial, huelgas universitarias…) pusieron de manifiesto que era preciso algo más que un cambio de gobierno para poder perpetuar un sistema que, fuera de eso, permanecía intacto.
El Plan de Estabilización de 1959: Hacia el Desarrollismo
En 1957, Franco formó un nuevo gobierno con elementos de los tecnócratas del *Opus Dei*, modernos en lo económico y conservadores en lo político. Comenzó la liberalización de la economía, ofreciendo oportunidades a las inversiones extranjeras.
Puso en marcha un Plan de Estabilización en julio de 1959, que supuso austeridad y recorte del gasto público, restricción del crédito y los salarios, y devaluación de la peseta. Pretendía superar los aspectos más negativos de la autarquía e iniciar una apertura económica del país.
Impacto y Consecuencias
Los efectos del Plan fueron inmediatos, pero tuvieron un alto coste, sobre todo para la clase trabajadora por el descenso de salarios reales.
Para suavizar los efectos negativos, EE.UU., el Fondo Monetario Internacional y la banca privada concedieron a España importantes créditos. Con el Plan de Estabilización, comenzó un proceso rápido de industrialización, conocido como el *desarrollismo*.