1. ¿Cómo se formó y gobernó el Imperio hispánico?
A. Carlos I, un imperio universal
Carlos I de España (y V de Alemania) gobernó entre 1517 y 1557. Heredó un vasto territorio:
- Padre (Felipe el Hermoso): Países Bajos, Luxemburgo y el Franco Condado.
- Madre (Juana la Loca): Castilla, Navarra, Canarias y los territorios americanos.
- Abuelo paterno: Austria y la Corona del Emperador.
- Abuelo materno: Aragón y el reino de Nápoles.
El reinado de Carlos I fue complejo debido a tres factores principales: 1) La Reforma de Lutero contra la Iglesia católica; 2) La constante rivalidad con Francia; 3) La resistencia de los príncipes alemanes a su autoridad imperial. Su atención constante a los problemas exteriores provocó un descuido de los asuntos internos de España.
B. Felipe II, un imperio hispánico
En 1556, Carlos I abdicó en su hijo Felipe II, quien reinó hasta 1598. Heredó todos los territorios de su padre, excepto Austria y el título de Emperador (cedidos a su tío Fernando). En 1580, incorporó el Reino de Portugal y sus colonias.
En 1561, estableció la capital en Madrid. Fue conocido como el «Rey Funcionario», ya que centralizaba toda la administración y los documentos del reino.
2. Conflictos internos y oposición
a. Revueltas contra Carlos I
Educado en Flandes, Carlos I llegó a España sin hablar castellano y rodeado de consejeros extranjeros, lo que generó gran descontento. Enfrentó dos levantamientos:
- Guerra de las Comunidades: Nobles castellanos se rebelaron ante la exclusión de los cargos administrativos.
- Las Germanías: Revuelta de campesinos y artesanos contra los abusos de la nobleza, apoyada por el monarca.
b. La oposición a Felipe II
Felipe II enfrentó graves tensiones:
- Su férrea defensa del catolicismo llevó a la expulsión de moriscos y judíos.
- En 1568, ocurrió la Rebelión de las Alpujarras (Granada), sofocada por el ejército.
- El caso de Antonio Pérez, secretario real que vendió secretos de Estado a los ingleses.
¿Por qué se rebelaron los comuneros? La nobleza y parte del campesinado castellano se opusieron a la desatención de los asuntos de Castilla y al nombramiento de consejeros flamencos. Aunque la monarquía se impuso, el rey comenzó a atender más los problemas peninsulares.
3. Los esfuerzos por mantener el Imperio
El escenario europeo
- Francia: Temía el poder de los Austrias.
- Estados alemanes: El apoyo al protestantismo de Lutero generó guerras contra los Austrias.
- Países Bajos: Se independizaron en 1579.
- Gran Bretaña: Patrocinó piratas para atacar galeones españoles.
La amenaza turca
Tras la caída del Imperio Bizantino (1453), los turcos dominaron el Mediterráneo, obstaculizando el comercio.
Los Tercios
Eran unidades de combate profesionales que defendían las posesiones españolas, especialmente en Flandes. Combinaban eficazmente armas blancas (picas, alabardas) y armas de fuego (arcabuces, mosquetes). Los piqueros formaban un escuadrón cerrado, mientras que la artillería y caballería protegían los flancos.
4. La revolución de los precios
En el siglo XVI, el descubrimiento de América multiplicó el comercio y la llegada de metales preciosos (oro y plata).
A. Aumento demográfico
La población creció significativamente, triplicándose en ciudades como Sevilla, Toledo y Valencia, a pesar de las bajas en guerras y la emigración a América.
B. El aumento de la demanda
La nobleza y el clero, dueños de la tierra, prefirieron la ganadería ovina para exportar lana a Inglaterra y Flandes en lugar de cultivar. Esto obligó a España a importar alimentos y ropa, gastando el oro y la plata americanos en el extranjero.
C. El impacto del comercio americano
Sevilla se convirtió en la ciudad más rica de Europa al ser el puerto exclusivo para el comercio con América (metales, azúcar, cacao, tabaco, patatas, etc.).
D. El alza de los precios
La llegada masiva de metales preciosos provocó una inflación (subida de precios) que empobreció a la población, cuyos salarios no aumentaron. Además, la riqueza se destinó a financiar guerras en lugar de invertir en industria o agricultura.