Emirato independiente de bagdad

Los árabes musulmanes, alentados por la idea de la «guerra santa«, iniciaron en el siglo VII una fulgurante expansión por Oriente Medio y el norte de África, llegando hasta las costas del océano Atlántico.Los musulmanes instalados en el norte de África a finales del siglo VII, llegan a la península llamados por los Tarik desembarca en Gibraltar con unos 10.000 hombres, en su mayoría bereberes y en la batalla de Guadalete se enfrentan a los visigodos de Rodrigo siendo estos derrotados Animados por aquel éxito deciden proseguir su avance por la península, dirigíéndose hacia Toledo, la capital, conquistándola. Al año siguiente desembarcó Muza con 20.000 soldados árabes y sirios y tomó Sevilla llegando hasta Mérida. En poco tiempo caen Zaragoza, valle del Ebro, Levante, Portugal, la meseta sur y norte y sólo se detiene en la Cordillera Cantábrica al ser rechazados por los astures en Covadonga en el 722. Por el este llegan hasta Poitiers, en el reino Franco, pero allí son derrotados por Carlos Martel (732) y se repliegan a la P.I.
La conquista fue muy rápida por varios motivos:- El desinterés de buena parte de la población hispana por el mantenimiento de un sistema de explotación agraria muy duro protagonizado por la nobleza visigoda. La conquista sólo significaba cambiar de amos.- La actitud tolerante de los musulmanes hacia los pueblos conquistados, especialmente hacia las “gentes del libro”.- Cuando los musulmanes no podían con un territorio por las armas, pactaban con sus gentes o autoridades. Parece que este sistema de capitulaciones y rendiciones acordado entre señores godos y conquistadores musulmanes fue frecuente. Conservaban sus bienes personales y propiedades manteniendo la religión cristiana, previo pago de impuestos.- La colaboración abierta de parte de la población hispana con los musulmanes: witizianos, judíos.En esta invasión participaron un grupo minoritario de árabes y sirios que constituían la élite y se apropiaron de las mejores tierras y una mayoría de bereberes, indígenas norteafricanos convertidos al Islam, que se establecieron en las zonas más pobres e Hispania y se les alejó de los puestos del gobierno.Como consecuencia de la invasión musulmana surge una nueva provincia del mundo islámico:
Al Ándalus, nombre que dieron los musulmanes al territorio conquistado, que perdurará hasta 1492.Al frente de Al Ándalus se colocó a un emir o gobernador que actuaba como delegado del califa musulmán, por entonces perteneciente a la dinastía Omeya, con capital en Damasco. Se constituía así un emirato dependiente de Damasco
El máximo mandatario es un walí o emir que dependía en lo político y en lo religioso del califa Omeya de Damasco. Su capital primero fue Sevilla, pero pronto pasó a Córdoba.Los musulmanes realizaron algunas incursiones al norte de la península, pero fueron derrotados en la escaramuza de Covadonga (722). También penetraron en territorio Franco pero fueron derrotados en Poitiers (732). En esta época se hizo el reparto de tierras entre los conquistadores. Fueron muy frecuentes las disputas entre los bereberes y la élite dirigente árabe.A mediados del siglo VIII, los Omeyas fueron derrotados por los abasíes que se hicieron con el Califato y trasladaron la capital a Bagdad.
Abd-al-Rahmán I, de la familia Omeya, logró escapar y llegó hasta Al Ándalus, se proclamó emir y rompíó en lo político con los califas abasíes pero siguió reconociendo al califa Abasí como líder espiritual del mundo musulmán. Es el período del emirato independiente (756 – 929).
Como el panorama era de casi Guerra Civil, toma una serie de medidas para fortalecer su poder: crea un ejército profesional de mercenarios, nombra cadíes para la administración de justicia, crea los cargos de primer ministro y ministros… Realiza una reforma económica logrando una mayor recaudación de impuestos. El centro de poder estaba en la ciudad de Córdoba, donde inicia la construcción de una gran mezquita. Con sus sucesores (Hixen I, Al-Hakan I, etc.) se suceden múltiples sublevaciones.Cuando Abd-al-Rahmán III sube al trono en el 912, el panorama es desolador: no hay dinero en las arcas del Estado, son continuas las sublevaciones y hay una profunda crisis económica. Tras pacificar Al Ándalus, en el 929 decidíó proclamarse califa, cargo de máxima autoridad política y religiosa, separándose en lo religioso de Bagdad, iniciándose el periodo del Califato de Córdoba (929 -1031).
Durante su reinado se alcanzará el mayor esplendor político, militar, económico y cultural de Al-Ándalus.
Logró que todos los gobernadores le rindieran vasallaje, le pagaran los tributos y le ayudaran militarmente contra los cristianos del norte. Los reyes cristianos le pagaban fuertes tributos para no ser atacados. Ocupó Ceuta y Melilla y tenía relaciones amistosas con los emperadores germánico y bizantino. Residía en Córdoba, la mayor ciudad de Occidente y construyó la ciudadpalacio de Madinat-al-Zahra. Su sucesor Hisham II, delegó el poder en su hachib, Almanzor, que organizó unas 50 expediciones contra los cristianos del norte, en busca de botín (razzias). Después de su muerte en 1002, comienza la decadencia del califato, que va a vivir auténticas guerras civiles y que terminó por desaparecer en 1031, fragmentándose en numerosos reinos, llamados de Taifas (bandos).


Frente al predominio del mundo rural de la Europa cristiana contemporánea, Al Ándalus conocíó un florecimiento urbano y comercial que la convirtió en el estado más rico de la Europa del Siglo X.La agricultura, encaminada a su comercialización para abastecer a las ciudades y a la exportación, era la base del sistema económico. Se introdujeron avances tecnológicos como el regadío. Los cultivos principales siguieron siendo los cereales, la vid y el olivo, pero difunden nuevos como los cítricos, el arroz, la caña de azúcar, el algodón, el azafrán… En ganadería destaca el impulso dado a animales como la oveja y el caballo. Fue importante también la explotación de los recursos naturales:
Madera, sal, metales las ciudades se desarrolló una rica y variada actividad artesanal que iba desde los textiles hasta los repujados en cuero, pasando por el cristal, la orfebrería y la cerámica. Gran parte de toda la producción era destinada a las ciudades. El comercio interior se efectuaba en el zoco de las ciudades, donde ocupaban un puesto privilegiado los bazares, centros en los que se vendían productos de gran calidad. En los zocos también había alhóndigas, centros que servían para almacenar mercancías, así como para alojar a los comerciantes que venían de fuera. Pero otra parte importante se dedicaba al intenso comercio exterior, tanto con los restantes países islámicos como con la Europa cristiana. Exportaba sobre todo productos agrícolas minerales y tejidos. Importaba productos de lujo y especias de Oriente Próximo, pieles, metales, armas y esclavos de la Europa cristiana y oro y esclavos negros de Sudán. El auge comercial se vio favorecido por la unificación monetaria en torno al dinar de oro y el dírham de plata.La población conocíó un importante crecimiento, calculándose unos siete millones durante el califato. Esta se asentaba mayoritariamente en el campo pero las ciudades tuvieron una gran importancia, destacando Córdoba que en el Siglo X súperó los 100000 habitantes.La sociedad andalusí se clasificaba por cuestiones étnico-religiosas y económicas.

Musulmanes:

La aristocracia árabe estaba dividida en clanes: era una minoría pero detentaba la propiedad de las mejores tierras y los altos cargos del estado. A ellos se unieron los sirios tras el 741.-Los bereberes originarios del Norte de África, tuvieron que conformarse con las peores tierras y se dedicaban al pastoreo.
Tuvieron muchos conflictos con los árabes.-Los muladíes, o nuevos musulmanes de origen hispano, ocupaban un rango inferior entre los musulmanes. La conversión al Islam no era obligatoria pero era un modo de promoción social.Las Gentes del Libro, no musulmanes eran tolerados y tenían sus propias leyes y organismos de gobierno. Sin embargo, tenían que pagar impuestos especiales.-Los judíos tenían mucha consideración social y algunos pertenecían a la élite intelectual o científica.-Los mozárabes o cristianos eran muy numerosos. Su número disminuyó durante el Emirato y Califato de Córdoba y sus relaciones con los musulmanes se fueron deteriorando paulatinamente.En Al Ándalus había esclavos procedentes de Europa oriental y del centro de África. Hay que destacar la evidente situación de inferioridad que padecían las mujeres en con respecto a los hombres.//La cultura islámica se fue forjando con las aportaciones de distintos pueblos y se puede decir que es una mezcla de la cultura helenística, la persa y se pueden encontrar aportaciones de la india y la China.
Al Ándalus conocíó un grado de refinamiento cultural y civilización muy alto y superior al de los reinos cristianos. Mantuvo un estrecho contacto con el resto del mundo musulmán, lo que le permitíó participar en una amplia recopilación de textos literarios, filosóficos y científicos recogidos tanto del mundo griego como del persa y del indio. Por su situación geográfica, hay que destacar su importante papel de intermediario cultural difundiendo estos saberes a la Europa cristiana.En su cultura destacan la Teología y la Medicina, aunque en general todos los ámbitos científicos están muy desarrollados. Córdoba con su mezquita y su universidad, se convirtió en un activo centro intelectual, como prueba el que encontremos algo tan insólito en el mundo medieval como un mercado de libros. Ya durante el Califato el clima de libertad intelectual propiciado por califas como Abd-al-Rahmán III y Al-Hakam II hizo que se desarrollaran disciplinas científicas como las matemáticas, la astronomía, la botánica, la medicina, la historia y la geografía. Además de darse un gran desarrollo literario, en especial de la poesía. Desde al-Ándalus se difundíó a toda Europa el sistema de numeración de origen indio que desplazó al romano. Destacaron importantes personalidades en distintos ámbitos: filósofos: Maimónides y Averroes, matemáticos, como al-Mayrití; médicos, como Abulcasis, autor de una enciclopedia médica que fue traducida posteriormente al latín, historiadores como al-Razí y Ibn al-Qutiyya.El árabe era la lengua oficial y de prestigio del Islam. Existía un árabe clásico y otro vulgar. La creación literaria también alcanzó un gran desarrollo, sobre todo en el Siglo X. Hay que destacar en árabe clásico la obra de Ibn Abd Rabí, El collar de la paloma, una especie de enciclopedia de conocimientos humanísticos, y en árabe vulgar, la obra de Ben Muara, que inventó la moaxaca, poema cortesano de cinco estrofas con un estribillo o jarcha.

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