Historia de España en el Siglo XIX: De las Guerras Carlistas a la Restauración Monárquica

La Primera Guerra Carlista (1833-1843)

La muerte de Fernando VII en 1833 provocó la Primera Guerra Carlista con el fin de resolver la cuestión sucesoria. María Cristina fue la regente. El conflicto dividió al país en dos bandos:

  • Carlistas: Defensores de Carlos María Isidro (hermano de Fernando). Compuesto por campesinos y burgueses, partidarios del Antiguo Régimen (tradicionalismo).
  • Isabelinos: Defensores de Isabel II. Compuesto por la alta nobleza y el clero, partidarios de reformas ilustradas (liberalismo).

Los carlistas no lograron extender el conflicto por toda España. Este periodo se caracterizó por el enfrentamiento entre voluntarios realistas y el Ejército. La guerra terminó con el “Abrazo de Vergara” (31 de agosto de 1839) firmado por:

  • Espartero (liberal) y Maroto (carlista).

La Desamortización de Mendizábal (1836)

El concepto de amortizar era propio del Antiguo Régimen y significaba vincular bienes y tierras al apellido o a instituciones, de modo que no se podían vender ni dividir. Para que los burgueses pudieran comprar tierras, se propuso desamortizarlas.

Objetivos de la desamortización

  • Poner las tierras en venta y en producción.
  • Sanear la Hacienda Pública.
  • Crear un grupo social de medianos propietarios.

Medidas implementadas

  • Desvincular los bienes de la nobleza para abolir los señoríos.
  • Desamortizar los bienes del clero y municipios para ponerlos en venta.

Resultados y consecuencias

  • Aumento de la producción agraria.
  • Aparición de un proletariado agrícola y una burguesía terrateniente.
  • Empeoramiento de la vida del pequeño campesino.
  • Pérdida irreparable de patrimonio artístico y cultural.

Cronología de las desamortizaciones:

  • Mendizábal: Se centró en los bienes de la Iglesia.
  • Madoz: Se centró en los bienes del pueblo (municipales).

Método de Mendizábal: Por decreto, suprimió conventos y monasterios de menos de 12 personas. El Estado se adueñó de sus bienes (casas y tierras) y los puso en venta para obtener ingresos.

La Constitución de 1837

  • Es obra de los progresistas, aunque también participaron postulados del Partido Moderado.
  • Sus principios se inspiraron en los de la primera Constitución (1812), aunque con algunas diferencias:
    • Separación de poderes: Participan las Cortes y el Gobierno.
    • Declaración sistemática de derechos:
      • Libertad personal.
      • Inviolabilidad del domicilio.
      • Libertad de expresión.
    • Autonomía de las Cortes.
    • Monarquía constitucional.
    • Existencia del Congreso de los Diputados y el Senado.

La Regencia de Espartero (1840-1843)

  • A causa de la Ley de Ayuntamientos de 1840 (elecciones) y de los problemas personales de María Cristina, esta fue forzada a renunciar y marchar fuera del país.
  • Se nombró en su lugar al General Baldomero Espartero (1841-1843).
  • Durante su regencia:
    • Se aceleró la desamortización de los bienes eclesiásticos.
    • Se recortaron los fueros vasco-navarros.
  • La firma de un acuerdo “librecambista” con Inglaterra desarrolló grandes protestas en Barcelona.
  • Barcelona fue bombardeada, lo que provocó que Espartero perdiera popularidad.
  • Una sublevación militar organizada por moderados y progresistas precipitó el fin de la regencia de Espartero, dando paso a la coronación de Isabel II.

La Década Moderada

Durante esta época se elabora la Constitución de 1845, cuyos principios eran:

  • Reducción de los derechos de los ciudadanos respecto a la de 1837.
  • Establecimiento de la soberanía compartida entre la Corona y la Nación.
  • Cooperación entre el Congreso y el Senado a la hora de legislar.
  • Sufragio censitario (restricción del derecho al voto).
  • Oficialidad de la religión católica.

Además, se aprobaron leyes para la centralización política y administrativa, la ley de administración local (que permitía el control gubernamental del poder municipal) y la restricción de la libertad de expresión.

En esta década destaca el Concordato de 1851 con la Santa Sede. Debido a la desamortización, España y el Vaticano habían roto su relación, pero mediante este convenio se pretendió reanudarla.

El Bienio Progresista (1854-1856)

Fue un periodo de gobierno progresista en el que se implementaron reformas clave:

1. La Ley de Ferrocarriles (1855)

Permitió la construcción de una red ferroviaria que impulsó la industrialización. Eliminó los aranceles (impuestos a la importación/exportación). Se gestionó mediante concesiones que otorgaban privilegios a las compañías. Aunque fue un gran negocio, no logró un crecimiento económico masivo debido a deficiencias técnicas y la falta de un diseño nacional coordinado.

2. La Desamortización Civil de Madoz

Se centró en los bienes de los municipios y propiedades restantes de la Iglesia. Su propósito fue liberar tierras para venderlas a propietarios privados. Los beneficios se emplearon en la expansión del ferrocarril. Consiguió ampliar la superficie cultivada y aumentar la población, pero provocó el empeoramiento de la vida del campesino.

Otras leyes aprobadas:

  • Anulación de leyes anteriores.
  • Elaboración de una nueva Constitución (1856) de carácter progresista (no promulgada).
  • Creación de bancos.
  • Ampliación de libertades, permitiendo que la clase obrera organizara sindicatos.

El Gobierno de la Unión Liberal

La Unión Liberal fue una alianza de moderados y progresistas, ambos de corte centralista. Se restableció la Constitución de 1845.

  • Política exterior: Intervención militar en el norte de África para defender posesiones españolas y ganar prestigio.
  • Oposición: La política conservadora y autoritaria motivó el Pacto de Ostende (1866) entre progresistas, demócratas y unionistas para derribar a Isabel II.
  • Fin del reinado: Una crisis financiera y de subsistencia motivó un golpe de Estado que acabó con el reinado de Isabel II.

El Sexenio Revolucionario (1868-1875)

  • Los últimos años de Isabel II fueron inestables, con constantes cambios de gobierno y el surgimiento de movimientos revolucionarios.
  • A pesar del apoyo de figuras como Serrano y Prim, un golpe de Estado expulsó a la reina del trono.

El Gobierno Provisional (1868-1871)

  • Liderado por el General Serrano.
  • Se promulgó la 4ª Constitución, estableciendo una monarquía constitucional.
  • El General Prim buscó un nuevo rey que no fuera de la dinastía Borbón, eligiendo finalmente a Amadeo de Saboya.

El reinado de Amadeo I de Saboya (1871-1873)

  • Periodo marcado por una fuerte crisis económica y oposición política.
  • Los moderados defendían el regreso de los Borbones al considerar a Amadeo un rey extranjero.
  • Amadeo I terminó abdicando debido a la inestabilidad y las constantes revueltas.

La Primera República (1873-1874)

  • Las Cortes proclamaron la I República.
  • Se inició el proyecto de una Constitución Federal para organizar el Estado en 17 estados.
  • Surgió el movimiento cantonal (constitución de poderes locales desde la base), que derivó en una guerra civil interna.
  • Nicolás Salmerón, elegido presidente, utilizó al ejército para aplastar la insurrección cantonal.

Fin del Sexenio e inicio de la Restauración

  • Tras la dimisión de Salmerón, Emilio Castelar asumió la presidencia.
  • En 1874, el General Pavía dio un golpe de Estado, disolviendo las Cortes.
  • Serrano gobernó de forma autoritaria hasta que el General Martínez Campos proclamó a Alfonso XII (hijo de Isabel II) como rey.
  • Con este acto se inicia el periodo de la Restauración.

La Tercera Guerra Carlista (1873-1876)

  • Se desarrolló de forma paralela al final del Sexenio.
  • Tuvo poca repercusión a nivel nacional en comparación con las anteriores.
  • El conflicto fue finalmente solucionado bajo la restauración monárquica de Alfonso XII.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *