Esquema: La conquista romana de la Península Ibérica
I. Introducción
- Período: Siglo III a.C. – finales del siglo I a.C.
- Proceso intermitente motivado por diferentes causas.
- Causas: Estratégicas, políticas, económicas y culturales.
II. La 2ª Guerra Púnica y el inicio de la invasión
- Guerra entre Roma y Cartago (218-201 a.C.).
- Establecimiento del río Ebro como límite de influencia.
- Alianza de Sagunto con Roma, asedio y destrucción por parte de Cartago.
- Declaración de guerra por el Senado romano e inicio de la 2ª Guerra Púnica.
- Invasión de Italia por el general cartaginés Aníbal Barca.
- Derrota de Roma en sucesivas batallas.
- Cambio de signo de la guerra con el ataque de Roma a las bases cartaginesas en Hispania.
- Desembarco del general romano Escipión en Ampurias y conquista de Cartago Nova.
- Replegamiento de Aníbal a África y derrota en la batalla de Zama.
- Establecimiento de Roma en las bases cartaginesas de Hispania.
III. Las guerras celtibéricas y lusitanas
- Establecimiento de las provincias de Hispania Citerior y Ulterior.
- Guerras celtibéricas (181-133 a.C.) contra los pueblos celtíberos y vacceos.
- Conquista de la Celtiberia y destrucción de Numancia (133 a.C.).
- Guerras lusitanas (155-139 a.C.) contra los pueblos lusitanos.
- Resistencia feroz y asesinato del líder lusitano Viriato (133 a.C.).
- Campaña de Décimo Junio Bruto contra los galaicos (137 a.C.).
IV. Control y pacificación de la península
- Control y pacificación de todos los territorios, excepto la cornisa cantábrica hasta Galicia.
V. Las Guerras cántabras
- Última fase de la conquista peninsular.
- Emprendidas por el emperador Augusto contra los cántabros.
- Derrota de los cántabros y anexión de sus territorios al Imperio Romano.
VI. Economía en la Hispania romana
Además de la explotación de recursos naturales, se desarrollaron diversas actividades comerciales. Las ciudades se convirtieron en importantes centros de comercio, con la llegada de mercaderes de todo el Imperio que intercambiaban productos como lana, seda, especias y marfil, entre otros, a cambio de los productos locales. Se establecieron rutas comerciales que conectaban las diferentes regiones de Hispania, y la red de carreteras romanas permitió el transporte de bienes de manera más eficiente.
La moneda romana también fue introducida en Hispania y se convirtió en la principal forma de intercambio. La acuñación de monedas se realizaba en distintas cecas a lo largo de Hispania, y aunque en un principio se utilizaban las monedas romanas, posteriormente se comenzaron a acuñar monedas con motivos y leyendas locales.
Otra actividad económica importante fue la agricultura. La Hispania romana era un territorio fértil, y gracias a las técnicas agrícolas romanas se mejoró la producción de cereales, aceite y vino. La Bética, en el sur de la península, se convirtió en la principal región productora de aceite y vino, exportando sus productos a otras regiones del Imperio.
La ganadería fue una actividad importante, especialmente en el norte de la península, donde se criaban ovejas, cabras y vacas. Además, la pesca y la salazón de pescado fueron actividades económicas clave en la costa mediterránea.
En cuanto a la industria, la Hispania romana contaba con una importante producción de cerámica, vidrio y objetos de metal, especialmente en la Bética y en la Tarraconense.
En resumen, la Hispania romana fue un territorio que aportó al Imperio romano importantes recursos naturales, y cuyo desarrollo económico fue posible gracias a la infraestructura y tecnología romanas.
VII. Conceptos adicionales
Guerras Cántabras
Campañas militares de conquista que se desarrollaron entre el 29 y el 19 a.C. entre Roma y los pueblos del norte de Hispania (cántabros, astures y galaicos). Fueron iniciadas por el emperador Augusto y supusieron la conquista definitiva por Roma de todo el territorio de la península Ibérica. Durante esta guerra se dieron episodios trágicos como el asedio del Monte Medulio, donde los galaicos prefirieron suicidarse colectivamente antes de rendirse. Con los soldados veteranos (eméritos) de esta guerra se fundó la ciudad de Emérita Augusta (la actual Mérida).
Conventus iuridicus
El conventus iuridicus es una suerte de partido judicial en el que se dividía el territorio de una provincia romana. El conventus estaba encabezado por una ciudad donde se celebraban en fechas señaladas asambleas o reuniones (conventus) a las que acudía el gobernador de la provincia para impartir justicia, organizar la recaudación de impuestos y el reclutamiento militar. La provincia de la Gallaecia, por ejemplo, estaba dividida en tres conventos con capital en Brácara (Braga), Lucus (Lugo) y Astúrica (Astorga), a los que se sumó el conventus de Clunia (en la actual Burgos) en el siglo IV.