La Guerra de Marruecos y el Directorio Militar
La guerra en Marruecos era altamente impopular y carecía de beneficios económicos. El Desastre de Annual supuso la gota que colmaba el vaso para el Ejército y una de las causas del golpe militar. Miguel Primo de Rivera se propuso terminar con este conflicto en los años del Directorio Militar.
Para entender la importancia de la Guerra de Marruecos hay que irse años atrás: el Desastre del 98 puso fin al imperialismo español. Marruecos era una de las pocas regiones por repartir en el continente africano, hecho que provocó importantes tensiones internacionales. En la Conferencia de Algeciras de 1906 se acordó el reparto de Marruecos entre Francia y España, que se apoderó de la franja norte del país.
Conflictos y Resistencia Rifeña
Muy pronto aparecieron los conflictos con los indígenas. Abd-el-Krim luchaba por la independencia contra un ejército español que sufrió importantes reveses. En 1912, Francia y España pactaron un nuevo reparto de Marruecos para hacer frente a la resistencia rifeña. El ejército español intentaba controlar el territorio mediante pequeños fuertes o blocaos, construidos en lugares elevados. Sin embargo, los blocaos no tenían agua y los soldados que iban a por ella eran blanco fácil de «los pacos» (francotiradores).
Esa es una de las razones por las que un ejército descentralizado, escaso y mal armado como el rifeño consiguió derrotar a un ejército convencional. De hecho, la guerra propiciará la creación de un cuerpo militar más organizado y combativo: la Legión Española, cuyos jefes fueron Francisco Franco y José Millán-Astray.
El Desastre de Annual y el Expediente Picasso
En 1921, la batalla concluyó con la masacre de las tropas españolas. Se trataba del Desastre de Annual, que provocó una terrible impresión en una opinión pública contraria a la guerra. Republicanos y socialistas se apresuraron a reclamar el abandono de Marruecos. La presión social hizo que se abriera una investigación: el Expediente Picasso, el cual ponía en evidencia enormes irregularidades, corrupción e ineficacia.
Antes de que el informe diera sus frutos en cuanto a exigir responsabilidades, el general Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado y estableció una dictadura militar. La Dictadura tenía como uno de sus principales objetivos acabar con la guerra en África. Aunque en el ejército se temía que adoptara la posición abandonista, el Desembarco de Alhucemas de 1925 pondría fin a años de permanentes guerras.
El Fin del Conflicto
En 1924, España solo controlaba Ceuta, Melilla, Larache y Arcila. Francia colocó puestos avanzados a lo largo de la frontera con la zona española, los cuales fueron atacados por tropas rifeñas en la primavera de 1925, permitiendo la entrada de Francia en el conflicto. Francia golpeó a los rifeños por el sur, empleando armas químicas. En septiembre de 1925, el ejército español, con apoyo naval francés, realizó el desembarco en la bahía de Alhucemas, acción que puso fin a la guerra.
La Dictadura de Primo de Rivera
La Dictadura de Primo de Rivera surgió como la última oportunidad que tenía la monarquía de Alfonso XIII de perpetuarse mediante la solución de los problemas que aquejaban a España. Entre sus causas principales destacan:
- La inoperancia de los Partidos del Turno.
- El estado de agitación social influido por la Revolución Rusa de 1917 (Trienio Bolchevique en Andalucía; terrorismo anarquista, patronal y estatal en Barcelona).
- El Desastre de Annual.
- El ejemplo del triunfo del Fascismo en Italia (1922).
El Golpe de Estado de Primo de Rivera contó con el apoyo del empresariado catalán, interesado en acabar con el peligro anarquista; de un sector del ejército partidario de la «mano dura» contra el desorden social y, sobre todo, del rey Alfonso XIII como único medio de perpetuar la monarquía.
Etapas de la Dictadura
1. El Directorio Militar (1923-1925)
Fue el primer período de la Dictadura. Se trataba de un gobierno formado por militares (que no tiene relación directa con el fascismo italiano, pese a las similitudes en la toma del poder) que suspendió, aunque no derogó, la Constitución de 1876, pues pretendía ser una solución temporal a la crisis. Este período estuvo coronado por éxitos como el Desembarco de Alhucemas (1925), que llevó a la derrota de Abd-el-Krim gracias a la colaboración con los franceses (1927), y la represión del anarquismo en Barcelona.
2. El Directorio Civil (1925-1930)
Supuso un intento de perpetuar la dictadura en el tiempo. Para ello, Primo de Rivera quiso crear un partido, la Unión Patriótica, formado por «notables locales» y no por auténticos políticos, e intentó reformar la Constitución. Sin embargo, no tuvo suficientes apoyos y se retiró de la política en 1930.
Caída de la Monarquía y la II República
La retirada de Primo de Rivera llevó a la oposición política, ilegalizada durante la Dictadura, a firmar el Pacto de San Sebastián (1930) entre republicanos, catalanistas y socialistas. En este pacto, la oposición se unió para derribar a la Monarquía, en principio mediante un pronunciamiento. Finalmente, Alfonso XIII abdicó y abandonó España, proclamándose así la II República Española.