La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
En septiembre de 1923, Primo de Rivera, destinado en Barcelona, dio un golpe de Estado y estableció una dictadura, transfiriendo el poder a los militares. Este hecho respondió a varias causas:
- El sistema constitucional estaba agotado.
- La dictadura pretendía acabar con el caciquismo, la indisciplina y las amenazas a la unidad nacional que representaban los nacionalismos.
- Alfonso XIII apoyó al general y le encomendó formar Gobierno; al nombrarlo presidente, otorgó amparo legal a la dictadura.
- La burguesía y gran parte del Ejército se pusieron de su lado, mientras que las organizaciones obreras no protestaron.
Organización del Estado
Se estableció un Directorio Militar formado por militares que funcionaban como asesores de Primo de Rivera. El dictador suspendió la Constitución, disolvió las Cortes y prohibió las actividades de partidos y sindicatos, persiguiendo sobre todo a la CNT y al PSOE.
Llevó a cabo una política de:
- Restablecimiento del orden público.
- Persecución de los nacionalismos.
- Creación de un nuevo partido, la Unión Patriótica (UP), con el objeto de apoyar al régimen, nutriéndose de sectores del catolicismo y gente de orden.
- Fin de la Guerra de Marruecos.
Del Directorio Militar al Civil
El Directorio Militar se transformó en un Directorio Civil. Los ministros eran civiles, pero el funcionamiento del Gobierno no varió, ya que se gobernaba por decreto. Se creó una Asamblea Nacional Consultiva para presentar una legislación general que asesorara al Gobierno y presentara un anteproyecto de Constitución. La política económica se basó en el intervencionismo del Estado, y para articular las relaciones sociales se creó una estructura corporativa con el objetivo de acabar con los conflictos sociales.
El fin del régimen
A partir de 1928, el régimen comenzó a resquebrajarse y perdió todos sus apoyos. Los opositores fueron:
- Los viejos partidos del turno.
- Los republicanos, que se organizaron y llevaron a cabo una gran propaganda identificándose con la democracia.
- Los catalanes, debido a la política anticatalanista.
- El movimiento obrero.
- El Ejército, sobre todo el de la península.
- Los intelectuales.
En 1930, Alfonso XIII aceptó la dimisión de Primo de Rivera. Se formó un Gobierno provisional que intentó volver a la normalidad convocando elecciones municipales para después celebrar elecciones a Cortes. Las elecciones se celebraron el 12 de abril de 1931. Al día siguiente, la gente salió a la calle a manifestarse a favor de la República y Alfonso XIII abandonó el país.
La Revolución Industrial en España y en los países avanzados
El proceso de industrialización en España en el siglo XIX sufrió un notable retraso con respecto a los países que lideraban la revolución industrial. Aunque se pretendió impulsar este proceso para transformar la estructura económica agraria en otra basada en el desarrollo de la industria y el comercio, el ritmo fue tan lento que España quedó relegada a los puestos más bajos de Europa.
Diferencias con Europa
Existen numerosas comparaciones con respecto a los países más avanzados:
- En Europa, la revolución industrial fue precedida de una revolución agrícola que en España no se produjo.
- Los excedentes de la agricultura fueron insuficientes para garantizar el crecimiento de la población.
- La demanda de bienes industriales por parte de los campesinos fue muy pequeña.
- La transferencia de población de la agricultura a la industria fue insignificante.
- El desarrollo del sector de la siderurgia en España fue más accidentado: el carbón español era escaso, de mala calidad y caro, por lo que no producía buen coque.
El papel del ferrocarril
En cuanto a las condiciones del transporte, España se encontraba en desventaja debido a condiciones geográficas poco favorables que dificultaban las comunicaciones. Sin embargo, la auténtica revolución fue el ferrocarril con la Ley de Ferrocarriles de 1855 (Bienio Progresista), que permitió:
- La entrada de capitales extranjeros para realizar el tendido de la red ferroviaria.
- La formación de sociedades anónimas para la construcción y explotación de los tramos.
- La importación de material ferroviario libre de aranceles y el pago de subvenciones.
Consecuencias de la Ley de Ferrocarriles
- Las principales concesiones se dieron a compañías extranjeras, lo que no estimuló la industria siderúrgica nacional.
- Apenas se transportaban mercancías, ya que gran parte del país estaba sin industrializar, generando pocos beneficios.
- Se consolidó una estructura radial con centro en Madrid, dificultando la comunicación entre las zonas más industriales y dinámicas.
- Se fijó un ancho de vía mayor que en el resto de Europa, obstaculizando los intercambios.
A pesar de todo, el ferrocarril resultó un instrumento indispensable para dotar a España de un sistema de transporte masivo, barato y rápido. No obstante, persistió la inexistencia de un mercado nacional que facilitara los intercambios comerciales y la escasez de capitales españoles, que no se dedicaron a la creación de nuevas industrias, salvo en Cataluña.