La España del Siglo XIX: De Isabel II al Sexenio Democrático (1843-1874)

El Reinado de Isabel II (1843-1868)

Isabel II inició su reinado efectivo en 1843, cuando contaba solo con trece años de edad. Podemos diferenciar tres etapas en su reinado:

  1. La Década Moderada (1844-1854)

    La reina confió el gobierno al Partido Moderado, liderado por el general Narváez. Los moderados gobernaron durante diez años con mano dura: derogaron la Constitución de 1837 y redactaron otra nueva en 1845. Esta nueva Constitución otorgaba más poder a la Corona y al Gobierno, mientras que recortaba el poder del Parlamento. Se mantuvo el sufragio censitario, hecho que provocaba que en Andalucía, por ejemplo, solo unos pocos hombres ricos pudieran votar.

    Durante esta década se produjo también un acercamiento a la Iglesia, enemistada con los liberales desde la desamortización de 1836. También se creó la Guardia Civil, cuerpo policial de carácter militar encargado de mantener el orden en las zonas rurales.

    Los gobiernos de esta época favorecieron los negocios financieros en los que participaban políticos y personajes relacionados con el poder (concesiones de obras públicas, promociones inmobiliarias, etc.). La corrupción y el autoritarismo de los moderados hicieron que, en 1854, las clases populares dieran su apoyo a un alzamiento liberal de carácter progresista que prometía renovar el ambiente político.

  2. El Bienio Progresista (1854-1856)

    Tras el alzamiento liberal, Isabel II pidió al general [Espartero, implícito por el contexto]. Con este general volvieron a adoptarse las medidas radicales que ya habían caracterizado a su anterior mandato (sirva como ejemplo la expulsión de los jesuitas).

    Una de las medidas más importantes y controvertidas del gobierno de Espartero fue la aplicación de una segunda desamortización (1855). Esta vez se expropiaron los bienes comunales de los municipios y, como la anterior desamortización, no trajo al Estado los beneficios económicos deseados.

    Por otro lado, el país empieza a recuperarse de los duros años de la guerra contra Napoleón y de la… La economía mejora y el capitalismo empieza a… Prueba de estas mejoras fueron la planificación de la red ferroviaria por la Ley de Ferrocarriles y la regulación del sistema bancario español.

  3. La Segunda Década Moderada (1856-1868)

    El bienio progresista terminó por la presión de los liberales moderados, la Corona y los sectores eclesiásticos. El general Narváez se puso de nuevo al frente del gobierno, el cual pasó a estar controlado por los terratenientes, los militares conservadores y…

    El malestar general aumenta por la cada vez más evidente corrupción del sistema político: aumenta la compra de votos, los pucherazos (añadir o sacar votos de las urnas) y la creación de un sistema de caciques locales que, a cambio de cargos y otros beneficios, controlaban las elecciones de forma…

    Frente a esta política, crecían en España las aspiraciones de mayor libertad y derechos civiles. Aparecían así nuevos partidos políticos, como el Partido Demócrata y el republicano, al tiempo que se creaban las primeras organizaciones obreras y se producían agitaciones entre el campesinado.

    Los moderados respondían con represión a estas demandas de libertad. Esta política represiva aumentó el descontento entre la población más progresista y las clases populares. En 1868 la armada [se sublevó]… La insurrección se extendió. Se crearon Juntas Revolucionarias en las principales ciudades y lo que se inició como un pronunciamiento militar más terminó convirtiéndose en una revolución a la que sus [protagonistas llamaron La Gloriosa]. El reinado de Isabel II terminó con su exilio y el de su familia a [Francia].

El Sexenio Democrático (1868-1874)

Tras la marcha de Isabel II se constituyó un Gobierno Provisional. Este gobierno, encabezado por los generales Francisco Serrano y Juan Prim, convocó elecciones para que las nuevas Cortes redactaran una Constitución. Esta nueva Constitución (1869) fue muy progresista: establecía el sufragio universal masculino, garantizaba las libertades de expresión, de prensa, de reunión y de asociación…

Esta Constitución también establecía como forma de gobierno la monarquía constitucional. Esto suponía tener que buscar a un nuevo rey. Tras estudiar varias candidaturas, el general Prim ofreció el trono al príncipe Amadeo de Saboya, noble italiano de ideas liberales.

El Reinado de Amadeo I (1871-1873)

Amadeo I reinó en España poco más de dos años (1871-1873). Durante su corto reinado intentó ejercer bien sus funciones, pero le fue imposible por los numerosos problemas a los que se enfrentó. Entre ellos destacan:

  • El inicio de nuevos enfrentamientos carlistas.
  • La oposición de los monárquicos borbónicos y de los republicanos.
  • El asesinato del general Prim, su principal valedor.

La Primera República Española (1873-1874)

Ante esta situación, el rey abdicó en febrero de 1873. Se reúnen las Cortes y los republicanos logran [proclamar la República]. Nace así la Primera República Española.

La joven República también se encontró, como en el caso del gobierno anterior, con multitud de problemas:

  • La numerosa oposición política. Los republicanos no pudieron detener la lucha entre los partidos políticos, que hacía imposible el gobierno estable del país.
  • Numerosos levantamientos por todo el país de las clases populares (movimiento cantonalista).
  • La Tercera Guerra Carlista.

Un nuevo pronunciamiento militar acabó con este gobierno y, tras un año de Gobierno Provisional, se tomó la decisión de restaurar el gobierno de la dinastía Borbónica.

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