El Sistema Canovista y la Restauración Borbónica (1874)
En diciembre de 1874, el príncipe Alfonso publicó desde Gran Bretaña el Manifiesto de Sandhurst, redactado por Cánovas del Castillo, en el que defendía el restablecimiento pacífico de una monarquía constitucional en España. Poco después, el general Martínez Campos realizó un pronunciamiento militar y proclamó rey a Alfonso XII.
El nuevo monarca nombró presidente a Cánovas, quien organizó el sistema político de la Restauración mediante varias medidas clave:
- Integración política: Buscó que los progresistas aceptaran a Alfonso XII, impulsando a Sagasta a crear el Partido Liberal (base del futuro turnismo).
- Pacificación: En 1876 terminó la Tercera Guerra Carlista, lo que supuso la derogación de los fueros vasco-navarros, aunque se restablecieron parcialmente mediante el concierto económico.
- Conflictos coloniales: En 1878 finalizó la guerra de Cuba con la Paz de Zanjón.
- Control militar: El Ejército quedó subordinado al poder político y bajo la autoridad directa del rey.
La Constitución de 1876
Esta carta magna recogía las bases del sistema:
- Derechos: Reconocía derechos individuales como la propiedad y la libertad de expresión.
- Religión: Establecía la confesionalidad católica del Estado, permitiendo la práctica privada de otras religiones.
- Soberanía compartida: Entre el rey y las Cortes. El monarca actuaba como moderador, elegía al presidente, disolvía las Cortes y sancionaba leyes.
- Sistema bicameral: Congreso elegido por sufragio y un Senado mixto (derecho propio, vitalicios y elegidos).
- Centralismo: El Gobierno designaba a los alcaldes de municipios con más de 6.000 habitantes y a los gobernadores provinciales.
El Turno de Partidos
Inspirado en el modelo británico, Cánovas creó el turno de partidos para garantizar la estabilidad y evitar pronunciamientos militares. Consistía en la alternancia pacífica de dos partidos dinásticos:
- Partido Conservador: Liderado por Cánovas, apoyado por la aristocracia y la alta burguesía.
- Partido Liberal: Liderado por Sagasta, respaldado por la burguesía industrial y las clases medias.
En la práctica, el sistema funcionaba mediante el fraude electoral. Se utilizaba el encasillado (pacto previo de diputados) y el pucherazo (manipulación del censo y del voto) a través del caciquismo.
Evolución del sistema
Tras la muerte de Alfonso XII en 1885, Cánovas y Sagasta firmaron el Pacto de El Pardo para garantizar la continuidad del sistema durante la regencia de María Cristina. Durante el «Gobierno Largo» (1885-1890), los liberales impulsaron la Ley de Asociaciones y el sufragio universal masculino, mientras que los conservadores defendieron el proteccionismo económico.
3. La Oposición al Sistema
El sistema excluyó a diversas fuerzas políticas:
- Carlismo: Abandonó la vía militar tras 1876, convirtiéndose en una fuerza minoritaria tradicionalista.
- Nacionalismos: Surgieron como reacción al centralismo. Destacan el catalanismo (Renaixença, Bases de Manresa, Lliga Regionalista) y el vasquismo (Sabino Arana y el PNV).
- Movimiento obrero: Dividido en socialismo (PSOE, 1879; UGT, 1888) y anarquismo (acción sindical y grupos de acción directa).
- Republicanos: Recuperaron fuerza tras el desprestigio del turnismo y la crisis de 1898.
1. Las Guerras de Cuba y la Pérdida del Imperio
Tras la pérdida de las colonias americanas, España conservó Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Las causas de su pérdida en 1898 fueron el retraso en reformas, el apoyo de EE. UU. a los independentistas y el aislamiento internacional de España.
Conflictos coloniales
- Guerra Larga (1868-1878): Finalizó con la Paz de Zanjón.
- Guerra Chiquita (1879-1880): Provocada por el incumplimiento de los acuerdos anteriores.
- Guerra de 1895: Iniciada por José Martí y otros líderes independentistas ante la negativa de reformas.
2. El Desastre del 98
En 1898, la intervención de Estados Unidos tras el hundimiento del USS Maine precipitó la derrota española. El Tratado de París supuso la independencia de Cuba y la cesión de Puerto Rico, Filipinas y Guam a EE. UU. En 1899, España vendió sus últimas posesiones en el Pacífico a Alemania.
3. La Crisis de 1898
El desastre provocó una crisis multidimensional:
- Económica: Pérdida de mercados y materias primas, reforzando el proteccionismo.
- Política: Descrédito de los partidos dinásticos y del Ejército, impulsando el regeneracionismo de Joaquín Costa.
- Ideológica: Crisis de conciencia nacional reflejada en la Generación del 98.