La España de los Borbones: Centralización y Reformas
Sin embargo, continúan las provincias exentas, Navarra y el País Vasco, que siguen manteniendo sus privilegios, fueros e instituciones como recompensa por haber apoyado al candidato Borbón en la Guerra de Sucesión.
Los Decretos de Nueva Planta forman parte de las medidas represoras contra los territorios rebeldes y sirven a los objetivos unificadores y centralizadores de los Borbones:
- Unidad política, jurídica y administrativa: Buscan acabar con los particularismos territoriales, culturales y lingüísticos, además de castellanizar la estructura política y administrativa del Estado.
Nueva estructura de gobierno
Se crea un nuevo gobierno central, relegando el sistema tradicional de los Austrias. El Consejo de Castilla adquiere un papel fundamental, asumiendo funciones de Consejo de Estado y tribunal superior de justicia. Las Cortes apenas se convocan.
Los secretarios se convierten en funcionarios imprescindibles; son técnicos con gran poder de decisión. Las secretarías de despacho son los precedentes de los ministerios actuales. Las cinco principales fueron:
- Estado
- Guerra
- Marina e Indias
- Gracia y Justicia
- Hacienda
En 1787 se crea la Junta Suprema de Estado, antecedente del actual Consejo de Ministros.
Administración territorial
El país se divide en provincias e intendencias, con tres tipos de autoridades:
- Intendentes: Autoridad civil y económica (impuestos, obras públicas, fomento económico).
- Capitanes generales: Autoridad militar en áreas estratégicas.
- Audiencias: Órganos judiciales.
El nuevo orden europeo: La Paz de Utrecht
La Guerra de Sucesión española (1701-1713) tuvo diversas alternancias, pero en 1711 el candidato austriaco, Carlos de Habsburgo, se convirtió en emperador de Austria. Sus aliados, agotados, iniciaron negociaciones de paz.
Tras la firma de la Paz de Utrecht, los aliados se retiraron de Cataluña y Baleares, que continuaron la guerra hasta su derrota final (1714-1715). A cambio del reconocimiento de Felipe V, Luis XIV permitió el reparto de los territorios españoles, incumpliendo el testamento de Carlos II.
Consecuencias del conflicto
- Equilibrio europeo: La hegemonía francesa es sustituida por un equilibrio entre Francia, Gran Bretaña y Austria.
- Ascenso británico: Inglaterra se consolida como potencia naval y comercial, obteniendo Gibraltar, Menorca y el monopolio del tráfico de esclavos.
- Pérdidas territoriales: Los Habsburgo de Austria se apoderan de Flandes, Luxemburgo, Milán, Nápoles y Sicilia. Cerdeña pasa a Saboya y Portugal se anexionó Uruguay.
- España: Se convierte en una potencia de segunda fila.
El conflicto entre liberales y absolutistas: Fernando VII
Sexenio absolutista (1814-1820)
Tras las guerras napoleónicas, comienza en Europa la Restauración, un periodo de vuelta al Antiguo Régimen y represión liberal. La Santa Alianza se establece para intervenir en países donde peligre el absolutismo.
Fernando VII, «el Deseado», regresa a España tras su cautiverio en Francia. En Valencia (1814), un grupo de 69 diputados absolutistas entrega el Manifiesto de los Persas al rey, criticando la labor de las Cortes de Cádiz y solicitando el restablecimiento del Antiguo Régimen.