Análisis de Documentos Históricos del Sexenio Democrático (1868-1874)
Documento 1: Caricatura sobre la Abolición de la Esclavitud
1. Descripción e Interés del Documento (0,25)
Es una viñeta aparecida en la revista “La Flaca”, revista española de carácter satírico, el 16 de enero de 1873, durante el Sexenio Democrático (1868-1874), concretamente durante el reinado de Amadeo de Saboya. Se trata de una caricatura relativa a la controversia política sobre la abolición de la esclavitud y sobre la propia situación social de los esclavos, ya que aparece una mujer negra amarrada con cadenas (las ligaduras).
2. Ideas Principales y Secundarias (1)
- IDEA PRINCIPAL: El debate público acerca de la abolición de la esclavitud en Puerto Rico (bandera en la parte de abajo), considerando la abolición una medida justa y moralmente correcta.
- IDEAS SECUNDARIAS:
- Los que se oponen a la abolición de la esclavitud son sectores sociales retrógrados. A la izquierda aparece un militar carlista y otros personajes vestidos con atuendo militar, incluso alguno con armadura y escudo. Enarbolan una bandera con el lema “Esclavitud” y están tirando de unas cadenas a las que está amarrada la mujer negra.
- Los favorables a la abolición están a la derecha y liberan de las cadenas a la mujer. Son de ideología republicana, más progresista, como Segismundo Moret, artífice unos años antes de la ley sobre “libertad de vientres” que decretaba la libertad de los hijos de madres esclavas desde 1868 en Cuba y Puerto Rico. También vemos a Manuel Ruiz Zorrilla, Presidente del Gobierno en ese momento, que sujeta un libro donde aparece escrito el lema “En nombre de Dios, de la moral y de la justicia queda abolida la esclavitud”.
Finalidad
La finalidad de la caricatura es transmitir que los opositores a la abolición de la esclavitud son personas retrógradas y con tintes absolutistas, mientras que la abolición es una medida justa.
Contexto Histórico de la Abolición
La Revolución de 1868, denominada “La Gloriosa”, supuso el inicio del periodo denominado “Sexenio Democrático” con la expulsión de España de Isabel II y la formación de un Gobierno de “concentración nacional” que incluía a todos los partidos (liberales progresistas, Unión Liberal, demócratas y republicanos) excepto los liberales moderados y los carlistas.
La Constitución de 1869 establecería el sufragio universal masculino y un amplio régimen de derechos y libertades. No obstante, un mes después de la Revolución de 1868 comenzaba, con el “Grito de Yara”, la Primera Guerra de Independencia Cubana (denominada Guerra Larga o de los Diez años), uno de cuyos objetivos era la abolición de la esclavitud. Las élites económicas se oponían a dicha medida, dado que la economía de Cuba y Puerto Rico era extractiva, con grandes plantaciones de azúcar o tabaco que no resultaban rentables sin mano de obra esclava. El propio comercio de esclavos era una actividad muy lucrativa para la burguesía catalana o del norte de España, que amasaron grandes fortunas con la trata de esclavos.
En este contexto, en 1870 el ministro de Ultramar, Segismundo Moret, decretaba la abolición gradual de la esclavitud en Cuba y Puerto Rico mediante la denominada “libertad de vientres”, es decir, la libertad de los hijos de madres esclavas nacidos desde 1868, si bien dicha medida no supuso el fin de la guerra. Una vez elegido nuevo rey de España Amadeo de Saboya (1871-1873), el Presidente del Gobierno Manuel Ruiz Zorrilla iniciaría en 1872 un proyecto de ley para acabar definitivamente con la esclavitud en Cuba y Puerto Rico, periodo al cual pertenece esta caricatura. Este proyecto sería un importante motivo de crítica al rey Amadeo por la prensa conservadora, que junto a otras muchas críticas y discrepancias con el gobierno le llevaría a abdicar en febrero de 1873. Ya proclamada la Primera República, en marzo de 1873, se aprobaría la ley, si bien solo abolió la esclavitud en Puerto Rico. La guerra en Cuba continuaría hasta 1878 durante la restauración alfonsina, cuando se firmaría la “Paz de Zanjón”, y la esclavitud en Cuba no sería abolida hasta 1880 y liberados los últimos esclavos en 1886.
Trascendencia
El debate sobre la abolición de la esclavitud tuvo amplia repercusión en España a finales del siglo XIX, si bien la abolición definitiva llegó tarde (España fue de los últimos países en hacerlo) y no pudo impedir el sentimiento de desafección a la metrópoli que desembocaría en la Guerra de Cuba de 1898 y la pérdida definitiva del Imperio colonial español (Cuba, Filipinas y Puerto Rico).
Documento 2: Mapa sobre Sociedades Obreras en el Sexenio Democrático
1. Descripción e Interés del Documento (0,25)
DESCRIPCIÓN: Se trata de un mapa relativo a la existencia de sociedades obreras en España en el periodo del Sexenio Democrático (1868-1873), diferenciando entre las asociaciones afiliadas a la I Internacional (principalmente anarquistas) y las no internacionalistas, principalmente Sociedades de Socorro Mutuo, donde apreciamos una especial concentración en Cataluña.
Resulta relevante al resaltar la legalización del derecho de asociación en España en el Sexenio y la implantación del movimiento obrero en España.
2. Ideas Principales y Secundarias (1)
- IDEA PRINCIPAL: El inicio y proliferación del asociacionismo obrero en España durante el periodo de libertades (asociación, reunión, partidos…) que fue el Sexenio Democrático.
- IDEAS SECUNDARIAS: La diferente implantación de las sociedades obreras:
- Son abundantes en Cataluña, al ser una región industrial (textil) con gran número de obreros.
- También en la zona de Levante (industria papelera y textil) y en Andalucía (gran número de jornaleros).
- Son más escasas en la zona norte, al existir un mejor reparto de la tierra y ser zonas menos industrializadas, excepto el País Vasco.
3. Contexto Histórico (1,75)
La revolución liberal-burguesa acarreó cambios sociales en la España del siglo XIX. Las distintas constituciones consagraron el fin del régimen señorial y la división estamental y la aparición de una sociedad de clases. Se mantenía una oligarquía formada por terratenientes, nobles y burgueses enriquecidos por las desamortizaciones, así como alta burguesía financiera e industrial. Surge una incipiente clase media formada por profesionales liberales, pequeños propietarios o comerciantes, funcionarios, etc., un nuevo proletariado industrial en algunas ciudades y una gran clase obrera campesina, formada por arrendatarios y jornaleros.
Las clases altas disfrutaban de una holgada situación económica, pero destacaba la mala situación, en gran parte de miseria, de la mayor parte de la población, proletariado urbano y campesinado. Este último no tenía posibilidades de acceder a la propiedad de la tierra, especialmente en el sur, derivado de la estructura de la propiedad derivada de la Reconquista. La desamortización tan solo había cambiado de manos las tierras, de la iglesia a los burgueses adinerados y los terratenientes, sin que hasta el momento se hubiese realizado una reforma agraria real.
La diferente situación económica de las diferentes clases sociales conllevaba que, pese a que las distintas constituciones de la época establecían la igualdad legal de todos los ciudadanos, esa igualdad no fuese real al establecer el “sufragio censitario”, que hacía que solo las clases altas pudiesen votar o presentarse a cargos públicos. Tampoco las mujeres tenían el derecho de sufragio, lo que las convertía en “ciudadanas de segunda” y las diferencias económicas hacían que las clases bajas no pudiesen acceder a la educación media o superior.
Esta escasa formación y el analfabetismo marca el escaso desarrollo del movimiento obrero en España durante el siglo XIX, que se manifestó en un primer momento en reacciones espontáneas como el “ludismo” en Alcoy o Barcelona, así como un primer asociacionismo mediante las sociedades de socorro mutuo, muy vinculadas al reformismo social que propugnaban las ideas republicanas. La primera reivindicación organizada del movimiento obrero se daría durante el Bienio Progresista, con la huelga general de 1855 que prácticamente solo tuvo seguimiento en Cataluña.
Las libertades políticas del Sexenio, periodo recogido en el mapa, impulsaron al movimiento obrero permitiendo la creación en 1870 de la Federación Regional Española (FRE) de la A.I.T. (Asociación Internacional del Trabajo), con claro predominio anarquista y un mayor desarrollo en Cataluña, Levante y Andalucía. La pertenencia a la A.I.T., que había sido fundada en 1864, daba al asociacionismo obrero español un carácter de ideología de clase más allá del reformismo social. Con posterioridad, en 1879, se crearía el primer partido de filiación marxista, el PSOE.
Documento 3: Gráfico Comparativo de la Red Ferroviaria Europea (1840-1870)
1. Descripción e Interés del Documento (0,25)
DESCRIPCIÓN: Se trata de un doble gráfico, una tabla donde se recoge el número de km de ferrocarril construidos en Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia y España de 1840 a 1870, así como un gráfico de barras donde se recogen los mismos datos de manera más visual. El documento pone de manifiesto el retraso español en el inicio de la construcción de la red de ferrocarriles, así como el periodo denominado “boom del ferrocarril” en España, con un impulso que no obstante no sirve para alcanzar a los países más adelantados. Este retraso muestra igualmente la débil industrialización española durante el siglo XIX.
2. Ideas Principales y Secundarias (1)
- IDEA PRINCIPAL: El desarrollo de la construcción de ferrocarriles en los principales países de Europa durante el tercio central del siglo XIX, al ser un medio de comunicación mucho más eficiente que los existentes en ese momento.
- IDEAS SECUNDARIAS ASOCIADAS:
- Gran Bretaña, como precursora del ferrocarril, multiplica por diez su red en 30 años.
- Alemania y Francia comienzan después su desarrollo pero en 1870 Alemania se encuentra próxima a Gran Bretaña y Francia muestra también una amplia red ferroviaria.
- Italia y España comienzan su expansión con retraso, todavía mayor en España, si bien el “boom del ferrocarril” entre 1850 y 1870 hace que ambos países vayan a la par.
- El retraso en la implantación del ferrocarril en España, así como en Italia frente a otros países europeos acarrea un retraso industrial en España y las zonas mediterráneas de Europa.
3. Contexto Histórico (1,75)
La industrialización llegó con retraso debido a la escasez de carbón y materias primas, el atraso tecnológico y falta de apoyo a la ciencia (rechazo a cualquier influencia exterior, persecución de intelectuales críticos con Fernando VII) y falta de capitales (bancarrota por la pérdida de las colonias americanas), la inestabilidad política con la guerra de independencia y las guerras carlistas y el bajo poder adquisitivo de la población. Las distintas desamortizaciones no constituyeron una reforma agraria real, por lo que los grandes latifundios pasaron a manos de la burguesía, poco interesada en la modernización de la agricultura debido a la abundancia de mano de obra barata, dándose una cierta especialización agraria (vid en La Mancha, olivos en Andalucía…).
Frente al librecambismo progresista, que tan solo se intentó aplicar en el Sexenio Democrático, las políticas proteccionistas fomentadas por los moderados generaron una industria textil en Cataluña poco competitiva que dependía de un “mercado cautivo” por aranceles proteccionistas, avalados por los cerealistas castellanos y la siderurgia vasca, que surgiría posteriormente al “boom del ferrocarril” y no pudo aprovecharlo.
Se desarrolló un incipiente capitalismo financiero con la creación del Banco de España y la adopción de la peseta como moneda única. La economía extractiva continuó siendo importante mediante la minería, en manos de empresas extranjeras, y la trata de esclavos en las colonias, actividad origen de muchas fortunas actuales, y que conllevó la construcción del primer ferrocarril español en Cuba, la línea “La Habana-Güines”, inaugurada en 1837.
Las primeras líneas de ferrocarril peninsulares se implantaron en 1848 (Barcelona-Mataró) y 1851 (Madrid-Aranjuez). Pero el gran impulso al ferrocarril vino dado durante el Bienio Progresista (1854-1856) con la Ley de Ferrocarriles. Esta ley favorecía la importación de material ferroviario lo que facilitó el crecimiento de la red, pero dificultó el desarrollo de la siderurgia nacional ya que los materiales (raíles, locomotoras, etc.), así como el personal especializado (ingenieros, técnicos…) llegaban de otros países europeos como Francia o Bélgica.
Además la red se trazó con criterios políticos (trazado radial desde Madrid) en lugar de criterios económicos, perjudicando las comunicaciones entre las regiones más desarrolladas sin pasar por la capital. También el ancho de vía era mayor al europeo al ser un país más montañoso que los europeos y por temor a una invasión desde Francia por el recuerdo de la Guerra de la Independencia. Lejos de ser una ventaja, dificultó la conexión con Europa encareciendo los intercambios comerciales y dificultando la industrialización española. El “boom” del ferrocarril, conllevó casos de corrupción y terminaría con la crisis económica de 1866, que provocó la quiebra de algunas compañías ferroviarias y bancos, ocasionando, entre otros motivos, la caída de Isabel II tras la revolución “Gloriosa” de 1868.