Ley de procedimiento administrativo

T11.38 Represión franquista (durante y después de la guerra)
:
El régimen franquista muestra desde el primer momento una durísima y sistemática represión contra los movimientos democráticos de izquierda y ante cualquier manifestación nacionalista.Durante la guerra, son las propias autoridades las que organizan la represión, que adopta las formas de las sacas y los paseos, y están escudadas en la retaguardia por los requetés y los falangistas. Cerca de 100.000 personas mueren asesinadas a causa de esta represión planificada por Mola conocida como terror caliente (Julio 1936), importante en las zonas del valle del Ebro, Guadalquivir y Guadiana. Los detenidos son condenados a muerte sin juicio previo o en juicios sumarios por tribunales militares sin garantías procesales. Desde 1937, unas 500.000 personas son internadas en campos de concentración y entre 10.000 y 120.000 en campos de trabajo forzado, ambos dependiendo del sistema concentracionario. Unos 30.000 presos redimen sus penas en los Batallones de Trabajadores y en los Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores (1943), formando una mano de obra barata para la construcción de obras públicas como el Valle de los Caídos. En 1939, 280.000 personas son encarceladas por sus ideas políticas y la mayoría mueren en prisión por el hacinamiento, las malas condiciones higiénicas y el hambre. Las mujeres también son objeto de la represión de género, con el objetivo de imponer el modelo patriarcal y de mujer sumisa del franquismo. La práctica más habitual es el rapado de cabeza y la ingesta de laxante mientras son paseadas por el pueblo. En cuanto a la represión económica, es practicada mediante las multas e incautaciones bancarias que afectan a los exiliados, sindicatos y entidades republicanas.

En el mundo administrativo, docente y cultural se llevan a cabo las depuraciones, con la Ley de Funcionarios (1939), mediante la delación o acusación promovida por las autoridades. Así mismo, la represión lingüística, religiosa y cultural se realiza mediante la censura y manipulación de documentos, la persecución de las lenguas distintas al castellano y la imposición de la religión católica.Terminada la guerra la represión no cesa, sino que se le dota de cobertura legal con la Ley de Responsabilidades Políticas (1939), la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo (1940) y la Ley de Seguridad del Estado (1941). Las causas penales son juzgadas por tribunales militares en Consejos de Guerra sin garantías procesales. Cerca de 50.000 personas son asesinadas y no es hasta 1945 cuando desciende el número de prisioneros y ejecuciones, por la nueva coyuntura internacional. En 1963, se crea el TOP, que inaugura la jurisdicción civil a delitos políticos y estudiantiles no violentos, aunque el terrorismo sigue siendo juzgado por el Ejército. Otros tipos de represión que cabe mencionar es contra los homosexuales, llamados «violetas», con la Ley de Vagos y Maleantes (1954), por la que se les aplica represión política y médica ya que se considera la homosexualidad un delito y una enfermedad. Y otra es la separación de los hijos y madres de las presas políticas que se convierten en los niños robados.En los casi 40 años de dictadura, el franquismo nunca muestra voluntad de reconciliación. Es más, con la represión mantiene la división de los españoles que optan por esa pasividad política que permite la pervivencia del régimen

T11.38 Represión franquista (durante y después de la guerra):El régimen franquista muestra desde el primer momento una durísima y sistemática represión contra los movimientos democráticos de izquierda y ante cualquier manifestación nacionalista.Durante la guerra, son las propias autoridades las que organizan la represión, que adopta las formas de las sacas y los paseos, y están escudadas en la retaguardia por los requetés y los falangistas. Cerca de 100.000 personas mueren asesinadas a causa de esta represión planificada por Mola conocida como terror caliente (Julio 1936), importante en las zonas del valle del Ebro, Guadalquivir y Guadiana. Los detenidos son condenados a muerte sin juicio previo o en juicios sumarios por tribunales militares sin garantías procesales. Desde 1937, unas 500.000 personas son internadas en campos de concentración y entre 10.000 y 120.000 en campos de trabajo forzado, ambos dependiendo del sistema concentracionario. Unos 30.000 presos redimen sus penas en los Batallones de Trabajadores y en los Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores (1943), formando una mano de obra barata para la construcción de obras públicas como el Valle de los Caídos. En 1939, 280.000 personas son encarceladas por sus ideas políticas y la mayoría mueren en prisión por el hacinamiento, las malas condiciones higiénicas y el hambre. Las mujeres también son objeto de la represión de género, con el objetivo de imponer el modelo patriarcal y de mujer sumisa del franquismo. La práctica más habitual es el rapado de cabeza y la ingesta de laxante mientras son paseadas por el pueblo. En cuanto a la represión económica, es practicada mediante las multas e incautaciones bancarias que afectan a los exiliados, sindicatos y entidades republicanas.

En el mundo administrativo, docente y cultural se llevan a cabo las depuraciones, con la Ley de Funcionarios (1939), mediante la delación o acusación promovida por las autoridades. Así mismo, la represión lingüística, religiosa y cultural se realiza mediante la censura y manipulación de documentos, la persecución de las lenguas distintas al castellano y la imposición de la religión católica.Terminada la guerra la represión no cesa, sino que se le dota de cobertura legal con la Ley de Responsabilidades Políticas (1939), la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo (1940) y la Ley de Seguridad del Estado (1941). Las causas penales son juzgadas por tribunales militares en Consejos de Guerra sin garantías procesales. Cerca de 50.000 personas son asesinadas y no es hasta 1945 cuando desciende el número de prisioneros y ejecuciones, por la nueva coyuntura internacional. En 1963, se crea el TOP, que inaugura la jurisdicción civil a delitos políticos y estudiantiles no violentos, aunque el terrorismo sigue siendo juzgado por el Ejército. Otros tipos de represión que cabe mencionar es contra los homosexuales, llamados «violetas», con la Ley de Vagos y Maleantes (1954), por la que se les aplica represión política y médica ya que se considera la homosexualidad un delito y una enfermedad. Y otra es la separación de los hijos y madres de las presas políticas que se convierten en los niños robados.En los casi 40 años de dictadura, el franquismo nunca muestra voluntad de reconciliación. Es más, con la represión mantiene la división de los españoles que optan por esa pasividad política que permite la pervivencia del régimen

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *