Las rivalidades entre las grandes potencias europeas
Las relaciones entre Francia y Alemania eran muy tensas debido a las reivindicaciones territoriales francesas sobre Alsacia y Lorena, perdidas en 1870. Esta enemistad se reavivó a comienzos del siglo XX a causa de las rivalidades coloniales. También las rivalidades económicas generaron un clima de enfrentamiento: el notable impulso de las relaciones comerciales y financieras, especialmente entre Reino Unido y Alemania —los dos Estados con mayor desarrollo industrial y mayor actividad comercial— provocó fricciones. Alemania necesitaba extenderse a nuevos mercados y formar un imperio colonial en el que colocar sus manufacturas. Por su parte, Reino Unido veía en el expansionismo alemán una amenaza para su imperio colonial y su hegemonía comercial. Ante esa amenaza, Reino Unido abandonó su tradicional aislamiento y buscó la alianza con Francia.
Formación de bloques
La Triple Alianza, formada por Alemania, Austria-Hungría e Italia, se creó en 1882 con el fin de crear un equilibrio en Europa favorable a Alemania y aislar a Francia. La Triple Entente, formada por Francia, Rusia y Reino Unido, se consolidó en 1907: el pacto militar entre Francia y Rusia data de 1893 y Reino Unido y Francia firmaron la Entente Cordiale en 1904.
Enfrentamientos coloniales
A comienzos del siglo XX resurgieron los enfrentamientos imperialistas, en especial en torno al control de territorios en África y otras zonas de influencia. En 1905 Alemania se negó a aceptar el acuerdo entre Francia y Reino Unido para repartirse determinadas zonas de influencia. En 1911 se firmó un acuerdo en el que Francia entregó a Alemania una parte de su colonia de Camerún.
Crisis de los Balcanes
Cuestión de Oriente. Su escenario era la zona de los Balcanes, ocupada por el Imperio turco, cada vez más débil. Distintos pueblos —Serbia, Grecia, Rumania, Bulgaria— se levantaron contra los turcos y lograron la independencia. La debilidad turca alentó las ambiciones de los Imperios austrohúngaro y ruso en esa zona. Austria-Hungría pretendía intervenir contra el nacionalismo eslavo, que amenazaba su territorio. Por su parte, el Imperio ruso quería afianzar su influencia sobre los pueblos eslavos, especialmente sobre Serbia.
Detonante de la guerra
El 28 de junio de 1914 fue asesinado el heredero de la corona austrohúngara, el archiduque Francisco Fernando, y su esposa en Sarajevo (Bosnia). El 28 de julio Austria le declaró la guerra a Serbia. Rusia, que no podía aceptar una hegemonía austriaca en los Balcanes, movilizó a sus tropas el 30 de julio, y las potencias europeas se dedicaron a apoyar a sus respectivos aliados, escalando rápidamente el conflicto.
Características de la guerra
La guerra de 1914-1918 fue la primera guerra total de la Edad Contemporánea, en la que se utilizaron todos los recursos humanos, económicos y técnicos de los países contendientes. Se movilizaron casi setenta millones de soldados. Los avances técnicos e industriales del último tercio del siglo XIX se pusieron al servicio de la fabricación de un armamento moderno y mortífero: artillería, ametralladoras, navíos acorazados, submarinos, gases tóxicos, carros de combate y aviación.
Guerra de movimientos
El plan alemán pretendía un triunfo rápido en el frente occidental, derrotando al ejército francés en las primeras semanas de la guerra para luego centrar todos sus esfuerzos en el frente ruso. A finales de agosto de 1914, en el frente oriental, las tropas rusas invadieron Prusia Oriental y sorprendieron a los alemanes, obligándolos a retirar cuatro divisiones del frente occidental.
Guerra de trincheras
En 1915 surgió la guerra de trincheras: los frentes se estabilizaron, los ejércitos fijaron sus posiciones, levantaron barreras de alambrada para impedir el avance del enemigo y se protegieron en zanjas.
De guerra de desgaste a ofensiva final
La guerra submarina de Alemania comenzó a perjudicar a los exportadores estadounidenses. El 2 de abril de 1917 el presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, anunció al Congreso su resolución de intervenir en la contienda. Esta intervención supuso una gran ventaja para los aliados, precisamente en el momento en que comenzaba la descomposición del ejército ruso.
Conferencia de paz de París
En enero de 1918 el presidente de Estados Unidos expuso al Congreso los 14 puntos para regirse hacia una paz justa y duradera. Sus objetivos principales eran:
- La supresión de la diplomacia secreta.
- La libertad de navegación y de comercio internacional.
- La reducción de armamentos.
- La desmembración de los viejos imperios.
- La creación de una Sociedad de Naciones.
Revolución Rusa
El detonante de la revolución fue la situación tan dramática que había generado la participación de Rusia en la I Guerra Mundial. La revolución comienza en febrero con una huelga de metalúrgicos y obreros textiles en San Petersburgo. Muchas tropas eran de reciente reclutamiento y, por tanto, de fidelidad dudosa. Kerenski subirá al poder el 17 de julio. Frente a él se situaron la extrema derecha, con el general Kornilov, que intentó restaurar el régimen zarista, y la extrema izquierda, con los soviets a la cabeza.
El intento de golpe de Estado de Kornilov fracasó y Kerenski declaró a este general fuera de la ley. Frente a los soviets, Kerenski reaccionó con energía y los llevó a la clandestinidad. El gobierno formado por Lenin estaría integrado exclusivamente por bolcheviques que, a partir de entonces, se llamarían comunistas. En el Consejo de Comisarios del Pueblo —nombre que daban al Consejo de Ministros— ocuparon cargos figuras como Trotski, comisario de Exteriores.
En enero de 1918 se celebraron elecciones a la Asamblea Constituyente, una promesa del gobierno burgués que Lenin no llegó a anular. Los resultados dieron la mayoría a los socialrevolucionarios, el partido en el que había militado Kerenski; los bolcheviques solo obtuvieron una quinta parte de los diputados. El primer día la nueva Asamblea anuló los decretos del gobierno bolchevique. El 3 de marzo de 1918 se firmó la paz definitiva por el Tratado de Brest-Litovsk: Rusia perdió 800.000 kilómetros cuadrados, el 26% de su población, y reconoció la independencia de Polonia, Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania y Ucrania. En julio de 1918 se aprobó una primera constitución, pero no llegó a entrar en vigor a causa de la guerra civil y fue sustituida por otra en 1923.
Crac de 1929
La compra de acciones en la bolsa se fue transformando en una de las operaciones más rentables. Muchas veces, para comprar acciones, los empresarios pedían créditos a los bancos. Debido a que la ganancia de las acciones podía llegar a un 50% anual y el interés que debían pagar por los créditos bancarios era del 12%, los beneficios que obtenían eran enormes.
En 1928 algunos síntomas hacían prever que la economía estaba en peligro. Más de 13.000.000 de títulos que cotizaban a la baja no encontraron compradores y ocasionaron la ruina de miles de inversores, muchos de los cuales habían comprado las acciones con créditos que ya no podían pagar. Estados Unidos trató de hacer frente al descenso de la demanda con una expansión del crédito a los ciudadanos comunes, pero muchas familias se vieron desbordadas por deudas incobrables.
Ante esta situación, los bancos se negaron a dar nuevos créditos y a refinanciar las deudas existentes; como resultado, aproximadamente 600 bancos americanos quebraron. El estrecho vínculo económico entre Estados Unidos y Europa hizo que la Gran Depresión se extendiera por todo el mundo. La caída de los precios en América afectó a las industrias de otras partes del mundo, que tenían costes superiores a los estadounidenses y que, al no poder competir, vieron drásticamente reducidas sus exportaciones.
En marzo de 1933 asumió la presidencia de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt, quien se fijó como principal objetivo reconstruir la economía de su país. Para ello desarrolló un plan conocido como New Deal, que consistía en la regulación de la economía favoreciendo las inversiones, el crédito y el consumo, lo que permitiría reducir el desempleo.