El Establecimiento del Liberalismo en España: Isabel II, Guerras Carlistas y Reformas (1833-1868)

1. La Primera Guerra Carlista (1833-1840)

Antecedentes

Durante la Década Ominosa (1823-1833), Fernando VII intentó acercarse a los liberales, lo que provocó la oposición de los realistas. En 1827 tuvo lugar en Cataluña (y, en menor medida, en el País Vasco) la Guerra de los Malcontentos (absolutistas). Desde la década de 1820, los absolutistas se habían mostrado partidarios del reinado de Carlos María Isidro (hermano pequeño de Fernando VII).

1.1 Carlistas e Isabelinos

Tras la muerte de Fernando VII (29/9/1833), se produjo la insurgencia armada de los carlistas, estallando la Primera Guerra Carlista. La Reina Regente actuó con una actitud poco firme.

Bandos Enfrentados

  • CARLISTAS: ABSOLUTISTAS. Su lema era «DIOS, PATRIA, FUEROS Y REY».
    • Apoyos ideológicos: Iglesia y Fueros (en oposición al centralismo liberal).
    • Base social: Clero, pequeña nobleza agraria y campesinado.
    • Zonas de influencia: País Vasco, Navarra, y algunas zonas de Cataluña, de Aragón y norte de Castellón.
  • ISABELINOS: LIBERALES.
    • Base social: Parte de la alta nobleza, funcionarios y jerarquía eclesiástica, burguesía y sectores populares de las ciudades (liberales) que exigían el fin del Antiguo Régimen.

1.2 El Desarrollo de la Guerra

El infante Carlos se instaló en Navarra, donde organizó un pequeño Estado con capital en Estella y con gobierno, instituciones y ejército propio (liderado por Zumalacárregui). Otros focos carlistas importantes eran Cataluña, Bajo Aragón y el Maestrazgo (liderado por Ramón Cabrera).

1.3. El Fin del Conflicto

La debilidad del carlismo provocó discrepancias internas:

  • TRANSACCIONISTAS: El general Maroto firma con el general Espartero (liberal) el CONVENIO DE VERGARA (1839), conocido como «ABRAZO DE VERGARA». Este convenio incluía:
    • El mantenimiento de los fueros en las provincias vascas y Navarra.
    • La integración de la oficialidad carlista al ejército liberal.
  • INTRANSIGENTES: Se exilian y continúan la resistencia (Ramón Cabrera).

Balance de la guerra: Comportó represalias al bando vencido y entre 150.000 y 200.000 víctimas mortales.

2. El Proceso de Revolución Liberal (1833-1843)

2.1. El Fracaso del Estatuto Real

Insurrección Carlista (1833)

La reacción tibia de María Cristina y el intento del gobierno de Francisco Cea Bermúdez (absolutista moderado) de llegar a acuerdos facilitaron la expansión territorial del carlismo.

Tímidas reformas del gobierno de Cea Bermúdez:

  • Se decretó Amnistía para los liberales represaliados.
  • Nueva división territorial (49 provincias).

La falta de cambios políticos reales fue insuficiente para atraer a los liberales. La causa isabelina necesitaba apoyos. María Cristina nombró a Martínez de la Rosa (moderado), que propuso el ESTATUTO REAL (1834). El Estatuto Real era una Carta Otorgada que establecía Cortes estamentales con dos cámaras sin funciones legislativas ni de soberanía (solo consultivas). Fue insuficiente para los liberales más progresistas.

Mientras tanto, creció el malestar social a causa del hambre, las epidemias y la guerra carlista. Se produjeron disturbios, asaltos y quema de conventos donde se pedía el restablecimiento de la Constitución de 1812. María Cristina se vio obligada a formar un nuevo gobierno, encabezado por el liberal progresista Juan Álvarez Mendizábal.

2.2. La Revuelta de 1836: Los Progresistas al Poder

Objetivos de Mendizábal

  1. Derrotar el carlismo.
  2. Construcción del Estado Liberal.

Medidas de Mendizábal para lograr los objetivos:

  • Convoca una quinta de 100.000 hombres.
  • Intenta conseguir ayuda de Reino Unido, Francia y Portugal.
  • Desamortización de bienes eclesiásticos.
  • Supresión de las congregaciones religiosas.

Estas medidas acentuaron la división entre Moderados (doceañistas, visión más conservadora y moderada) y Progresistas (exaltados) en el debate sobre la reforma agraria.

En mayo de 1836, María Cristina destituyó a Mendizábal y entregó el gobierno a los moderados. En agosto de 1836, el MOTÍN DE LA GRANJA obligó a María Cristina a:

  • Aceptar la Constitución de 1812.
  • Nombrar un gobierno progresista.

El nuevo gobierno estaba presidido por Calatrava y tenía a Mendizábal como Ministro de Hacienda.

2.3. El Nuevo Orden Constitucional

Hubo dos etapas de gobierno progresista: Septiembre 1835 – Mayo 1836 y Agosto 1836 – Octubre 1837, con un breve periodo moderado en medio. Los progresistas asumieron la tarea de desmantelar las instituciones del Antiguo Régimen e implantar un nuevo régimen: liberal, constitucional y monarquía parlamentaria. El nuevo gobierno convocó elecciones a las Cortes y salió la mayoría progresista.

Constitución de 1837

Estableció:

  • La Soberanía Nacional.
  • Una amplia declaración de derechos.
  • La división de poderes.
  • La confesionalidad del Estado y la asignación de presupuesto estatal a la Iglesia.

Incorporó elementos moderados:

  • Introducción de una segunda cámara de designación real (Senado).
  • Soberanía compartida.
  • Concesión de amplios poderes a la Corona.

Estableció que las colonias debían ser gobernadas por leyes de excepción (fuera de la constitución) y, finalmente, se expulsó a los diputados americanos de la cámara.

Obra Legislativa Complementaria

  • Ley de Imprenta (1837): Incrementó el control sobre los diarios.
  • Ley Electoral (1837): Estableció el sufragio restringido a la población mayor de 25 años y con renta mínima, lo que suponía un 2,4% del total.

2.4. La Reforma Agraria Liberal

Objetivos

  • Desmantelamiento de la propiedad señorial de la tierra.
  • Introducción de nuevas relaciones laborales y de mercado.
  • Establecimiento de los nuevos principios de la propiedad privada y de libre disponibilidad de la tierra.

Tres Componentes Esenciales

  1. ABOLICIÓN DE LAS SEÑORÍAS: Supresión definitiva de la jurisdicción señorial, pero en algunos casos favoreció que los antiguos señores mantuvieran la tierra como propiedad privada. Muchos campesinos pasaron a ser arrendatarios o jornaleros que tenían que pagar nuevos impuestos al Estado.
  2. DESVINCULACIÓN DE LAS PRIMOGENITURAS (MAYORAZGOS): Permitió a los propietarios poder vender libremente las tierras (que hasta entonces estaban unidas a perpetuidad a una familia o institución).
  3. DESAMORTIZACIÓN DE BIENES DEL CLERO: Se hizo la Desamortización del Clero Regular (clero vinculado a una orden religiosa) en 1836 y del Clero Secular (no vinculado a ninguna orden) en 1837. Fue precedida de la disolución de las órdenes religiosas, excepto las dedicadas a la enseñanza y a la sanidad. Su patrimonio fue confiscado por el Estado y los bienes nacionalizados se vendieron en subasta pública.

Objetivos de la Desamortización

  • Obtener recursos para financiar el ejército liberal.
  • Disminuir el déficit de Hacienda.
  • Forjar una clase de propietarios defensores del liberalismo.
  • Favorecer el desarrollo de la agricultura mediante las innovaciones de los nuevos propietarios.

Consecuencias: Favoreció la concentración de la propiedad en manos de nuevos compradores (burguesía) y no comportó una redistribución de la tierra entre los campesinos.

Liberalización del Sistema Económico

Se completó con:

  • Abolición de los diezmos eclesiásticos.
  • Abolición de los privilegios de la Mesta.
  • Abolición de la regulación gremial.
  • Libertad de contratación en el trabajo.
  • Libertad de industria y Libertad de comercio (eliminación de aduanas interiores, hecho que favoreció la aparición de un mercado nacional).

2.5. La Vuelta al Poder de los Moderados (1837-1840)

Las elecciones de octubre de 1837 dieron la victoria a los moderados.

Características del Régimen Liberal Moderado (1837-1840)

  • Recurso permanente a la suspensión del funcionamiento de la Constitución y gobierno autoritario mediante decretos para restringir libertades.
  • Freno a la desamortización eclesiástica y apoyo al mantenimiento del clero por medio de un presupuesto estatal.
  • Acentuación de la centralización política (LEY DE AYUNTAMIENTOS DE 1840).

La manera de gobernar de los moderados y el intento de aprobar la Ley de Ayuntamientos provocaron el enfrentamiento con los progresistas. La insurgencia de 1840 resultó en la victoria para los progresistas, que consiguieron enviar a María Cristina al exilio y nombrar a Espartero regente.

2.6. La Regencia de Espartero (1840-1843)

Inicialmente, hubo una defensa clara de las libertades individuales (libertad de pensamiento, de expresión, de asociación…), lo que produjo un auge de la prensa, las publicaciones y las asociaciones (incluso obreras).

Deriva Autoritaria

Espartero se mostró incapaz de cooperar con las Cortes y gobernó solo con la colaboración de la camarilla de militares afines. Se aisló paulatinamente del entorno progresista y perdió popularidad.

La APROBACIÓN DEL ARANCEL LIBRECAMBISTA (1842) fue una de sus actuaciones de mayor trascendencia. Abrió el mercado español a los tejidos de algodón ingleses, hecho que amenazó la industria textil catalana y provocó la insurrección de Barcelona. Espartero respondió bombardeando la ciudad.

En 1843, un nuevo alzamiento militar, en el que también intervinieron los moderados (por conspiraciones de Narváez y O’Donnell), provocó el cese y exilio de Espartero. Los moderados accedieron al poder. Isabel II fue proclamada Reina (a los 13 años), dada la inconveniencia de nombrar una nueva regencia.

3. Los Primeros Partidos Políticos

La instauración del liberalismo comportó la formación de órganos representativos (Cortes, diputaciones, ayuntamientos…) cuyos miembros eran electivos y se agrupaban alrededor de los primeros partidos políticos.

Características de los Primeros Partidos Políticos

  • Poco arraigo social (por la falta de tradición parlamentaria y la enorme restricción del derecho al voto).
  • Agrupación de personalidades alrededor de algún notable (civil o militar), vinculados por relaciones personales o por intereses económicos, que se unían para participar en las elecciones (no tenían programas políticos elaborados).
  • Se dotaban con diarios como medio de expresión y aspiraban a controlar parcelas de poder.

Las grandes opciones del liberalismo del siglo XIX fueron los moderados y los progresistas. En medio de ambas opciones surgió la Unión Liberal (“centrista”). También surgieron partidos que recogían las aspiraciones populares: el Partido Demócrata y el Partido Republicano.

3.1. Moderados y Progresistas

  • Moderados:
    • Líderes: Ramón María Narváez, Martínez de la Rosa, Bravo Murillo, O’Donnell y Serrano (estos dos últimos acabarían convirtiéndose en unionistas).
    • Base social: Alta burguesía, nobleza liberal y grandes propietarios terratenientes.
    • Ideología: Liberalismo conservador que defendía el orden, la propiedad y un poder real limitado. Propugnaban un sufragio censitario muy restringido.
  • Progresistas:
    • Líderes: Mendizábal, Espartero (que también terminaría uniéndose al unionismo), Pascual Madoz y Prim.
    • Base social: Burguesía media urbana, profesionales liberales y oficiales del ejército.
    • Ideología: Liberalismo progresista, con más libertades políticas y un sufragio censitario más amplio. Proponían una reforma social moderada.

3.2. Demócratas y Republicanos

  • Demócratas:
    • Líderes: Emilio Castelar (en sus inicios) y Nicolás María Rivero.
    • Base social: Pequeña burguesía, artesanos y sectores populares urbanos.
    • Ideología: Democracia liberal, que defendía el sufragio universal masculino, las libertades plenas y la soberanía nacional.
  • Republicanos:
    • Líderes: Francesc Pi i Margall, Estanislao Figueras y Salmerón.
    • Base social: Clases populares, obreros, intelectuales y sectores más radicales del liberalismo.
    • Ideología: Republicanismo democrático, es decir, la instauración de una república, el sufragio universal, la laicidad del Estado y reformas sociales profundas orientadas a una mayor igualdad y justicia social.

4. La Década Moderada (1844-1854)

4.1. Las Bases del Régimen Moderado

Las elecciones de 1844 dieron una amplia mayoría moderada. El nuevo gobierno del general Narváez tenía como objetivo cerrar la etapa revolucionaria e implantar un nuevo régimen basado en AUTORIDAD, ORDEN y REPRESIÓN, como única manera de garantizar el dominio de la oligarquía.

Nueva Constitución de 1845

Estableció los principios del moderantismo:

  • Soberanía compartida de la Reina con las Cortes.
  • Reforzamiento del poder real, con el nombramiento y destitución de los ministros, la disolución de las Cortes y el veto a las decisiones.
  • Sistema bicameral: un Senado de designación real y un Congreso de los Diputados elegido por sufragio censitario.
  • Centralización administrativa y uniformidad de todo el territorio.
  • Confesionalidad católica del Estado y obligación de mantener el culto y el clero.
  • Designación y control de los ayuntamientos y las diputaciones por el gobierno central.
  • Supresión de la Milicia Nacional.
  • Fragmentación de los derechos y las libertades.

4.2. Otras Medidas de la Década Moderada

  • Nuevo decreto de regulación de la libertad de imprenta, que pasó a control gubernativo (1845).
  • Ley Electoral (1846): Sufragio censitario restringido al 1% de la población, que favorecía la intromisión del gobierno en las elecciones y el falseamiento de los resultados (único candidato por circunscripción, mayor peso a las rurales).
  • Concordato con la Santa Sede (1851): Reconoce el reinado de Isabel II a cambio de suspender el proceso desamortizador, la asignación de presupuesto público y la obtención de competencias en educación y moral pública.
  • Ley Mon-Santillán (1845): Reforma fiscal que establecía la contribución directa sobre la propiedad y creaba el impuesto sobre el consumo, que gravaba algunos artículos de primera necesidad.
  • Código Penal (1848) y Código Civil (1850): Su finalidad era unificar la legislación en todo el territorio español.
  • Reforma de la Administración pública del Estado y de la Administración provincial y municipal (1845): Se estableció un sistema jerárquico de control con gobernadores civiles, diputaciones y ayuntamientos. Los alcaldes de los municipios más importantes eran elegidos por la Corona, y los de los más pequeños, por el gobernador civil.
  • Sistema nacional de instrucción pública: Regulaba los diferentes niveles de enseñanza y elaboraba los planes de estudios.
  • Creación de la Guardia Civil (1844) para mantener el orden público.
  • Imposición del servicio militar obligatorio (sistema de quintas) por sorteo y redimible (el recluta podía comprar un sustituto a cambio de un pago), conocido como impuesto de sangre.
  • Adopción del sistema métrico decimal.

4.3 La Crisis del Moderantismo

Los moderados tuvieron que hacer frente a la oposición de varios sectores de la población:

  • Campesinos y obreros (protestaban por el sistema de quintas, por las duras condiciones de trabajo…).
  • Demócratas (reclamaban el derecho al voto para todos los hombres).
  • Republicanos (favorables a la abolición de la monarquía).

Los carlistas protagonizaron un nuevo alzamiento que desembocó en la Guerra de los Tempraneros o Segunda Guerra Carlista (1846-1849). La respuesta a estas oposiciones fue la REPRESIÓN, en un contexto revolucionario europeo (1848).

También tuvieron que hacer frente a divisiones internas que comportaron una gran inestabilidad política (gobiernos efímeros). Actuaron de manera arbitraria y excluyente, al margen de la vida parlamentaria.

La REFORMA DE 1852 (gobierno de Bravo Murillo) culminó la deriva autoritaria con el sufragio todavía más restringido y la posibilidad de suspender indefinidamente las Cortes y gobernar por decreto. Esto provocó la desintegración del partido en grupos rivales y la crisis final del moderantismo.

5. El Bienio Progresista (1854-1856)

5.1. La Revolución de 1854

El alzamiento progresista fue provocado por:

  • Deriva autoritaria del régimen moderado.
  • Crisis económica.
  • Oposición de progresistas, demócratas, clases populares….

En 1854 se produjo “LA VICALVARADA” (O’DONNELL), que contó con el apoyo de los progresistas a través del “Manifiesto de Manzanares”. Hubo una revuelta popular en las ciudades con la intervención de demócratas y republicanos y la formación de juntas revolucionarias.

Isabel II tuvo que aceptar:

  • Nuevo gobierno presidido por Espartero y con O’Donnell al frente del Ministerio de Guerra.
  • Restablecimiento inmediato de la Milicia Nacional.
  • Convocatoria de Cortes Constituyentes con la ley electoral de 1837 (que aumentaba el número de electores de 100.000 a 500.000).

Se formó la Unión Liberal, fruto de un acuerdo entre O’Donnell y Espartero, reflejo de la alianza entre algunos progresistas más próximos al moderantismo y algunos moderados más próximos al progresismo.

Las elecciones de 1854 arrojaron una amplia mayoría de progresistas y unionistas, veinte diputados moderados (el peor resultado) y, por primera vez, veinte diputados demócratas. Se redactó una Nueva Constitución (1856) que no se llegó a publicar (la Non nata).

5.2. La Acción de los Gobiernos

Se realizó un impulso de reformas importantes que favorecieron una etapa de desarrollo y de expansión económica hasta 1866.

Nueva Ley de Desamortización Civil y Eclesiástica (Pascual Madoz)

Afectó los bienes de:

  • La Iglesia.
  • El Estado.
  • Las órdenes militares.
  • Instituciones benéficas.
  • Bienes de los ayuntamientos (bienes de propios y comunes).

Se consiguió:

  • Recursos para la Hacienda.
  • Desarrollo de la agricultura de mercado (benefició a la nueva burguesía agraria y perjudicó al pequeño campesinado que decayó en su derecho de uso de las tierras comunales).

Ley General de Ferrocarriles (1855)

Regulaba e incentivaba la construcción de las líneas ferroviarias. Ofrecía grandes ventajas a las empresas que intervinieran en la construcción. Atrajo inversores extranjeros (británicos y franceses sobre todo).

Además, se impulsó:

  • Puesta en marcha del telégrafo.
  • Ampliación de la red de carreteras.
  • Fomento de las sociedades por acciones y la actividad bancaria.
  • Desarrollo de la minería.

5.3 Los Problemas Sociales

Hubo crisis de subsistencias, epidemia de cólera y malas condiciones laborales en la industria. Las quintas y los impuestos de consumos generaron descontento. Se produjeron un alzamiento campesino en Castilla y disturbios en las ciudades, además de conflictividad obrera y huelgas en Cataluña. La conflictividad social provocó el enfrentamiento entre algunos jefes militares y O’Donnell con Espartero. Isabel II intervino en favor de O’Donnell, que fue nombrado nuevo jefe del ejecutivo en julio de 1856. El sector del ejército favorable a O’Donnell proclamó el Estado de guerra y puso fin al Bienio.

6. ¿Por qué no hubo Normalidad Constitucional en la España Isabelina?

Todos los factores siguientes propiciaron una dinámica política al margen de la Constitución y la legalidad:

  1. Fuerte presencia militar: A causa de la herencia del Antiguo Régimen, el prestigio adquirido durante las guerras y la estrecha relación del ejército con los partidos políticos, que recurrían sistemáticamente al pronunciamiento para derrocar los gobiernos.
  2. Sufragio muy restringido: Excluía buena parte de la población y una legislación que permitía la manipulación electoral por parte del gobierno. Además, el poder ejecutivo se conseguía no por elecciones, sino por mandato de la Corona como consecuencia de una conspiración militar o golpe de estado.
  3. Suspensión de las garantías constitucionales: Un recurso habitual para hacer frente a la disidencia y la proclamación “de estados de excepción o de guerra”.

7. La Desintegración de la Monarquía (1857-1868)

7.1. La Reacción Moderada (1856-1857)

Tras el golpe militar de 1856, O’Donnell restableció la Constitución de 1845, pero añadió un Acta Adicional de carácter más liberal y mantuvo las leyes desamortizadoras. O’Donnell perdió la confianza de la Reina.

Ramón María Narváez fue nombrado nuevo presidente ejecutivo (octubre, 1856). Narváez intentó volver a la situación anterior a 1854:

  • Aprobó una quinta de 50.000 hombres.
  • Suspendió la desamortización.
  • Restringió derechos y libertades.
  • Reformó el Senado para incorporar a los Grandes de España como senadores vitalicios.
  • Restauró la primogenitura.
  • Aprobó nuevas concesiones ferroviarias (corrupción).

Convocó elecciones para marzo de 1857 sobre la restrictiva ley de 1846 y con irregularidades, que resultaron en una abrumadora mayoría moderada (solo 6 progresistas en la cámara).

Aprobación de la Primera Ley de Instrucción Pública: Ley Moyano (1857)

Fue la primera gran Ley de Educación en España. Estableció:

  • Dividía la educación en tres grados: primaria, secundaria y universitaria.
  • Establecía una gratuidad relativa en la educación primaria.
  • Establecía planes de estudios fijados por el Estado. (En aquel momento, España era uno de los países con mayor analfabetismo de Europa).

Narváez fue destituido por la Reina a causa de su rigidez personal y política con ella, lo que provocó inestabilidad. Isabel II volvió a nombrar a O’Donnell (1858).

7.2. El Gobierno Unionista de O’Donnell (1858-1863)

El partido dominante era el nuevo partido: la Unión Liberal (fundado en 1854). Las elecciones de 1858 fueron de mayoría unionista con una pequeña participación de la oposición (para alejar el peligro de los pronunciamientos). Su gobierno tuvo una duración excepcional (4,5 años) y una tranquilidad relativa.

Liberalización de la Constitución de 1845 (de nuevo)

  • Disminución del control de la prensa.
  • Aumento de la autonomía de los ayuntamientos.
  • Refuerzo del poder judicial.

Despliegue de la Legislación Económica del Bienio Progresista

  • Continuó la expansión del ferrocarril.
  • Retomó la desamortización civil.
  • Aumentó la inversión en obras públicas.

Hasta 1866, hubo expansión económica e incremento de los recursos de la Hacienda.

Política Exterior Activa

Se buscó rehacer la imagen de España como potencia colonial, estimular el patriotismo y el nacionalismo español. Operaciones militares:

  • Expedición en la Cochinchina junto con Francia para castigar la matanza de misioneros españoles católicos.
  • Intervención en México para exigir el pago de la deuda atrasada.
  • Campaña de Marruecos (1859-1860): Con el pretexto de un ataque de los rifeños en Ceuta, generó una oleada de patriotismo. Se consiguieron victorias en Tetuán, Castillejos y Wad-Ras, que permitieron la ocupación de Ifni y la ampliación ceutí. El militar progresista Joan Prim ganó prestigio.

El descontento del sector más progresista y el desgaste y crisis de la coalición gubernamental se hicieron patentes. O’Donnell decidió incorporar al General Delgado en el gobierno (1863), pero Isabel II mostró su desacuerdo. La dimisión de O’Donnell, forzada por la intervención de la Reina, provocó la CRISIS FINAL DEL SISTEMA.

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