En el siglo XIX en España, se llevaron a cabo transformaciones significativas en el ámbito rural. Estas incluyeron desamortizaciones, donde el Estado tomó tierras de la Iglesia y municipios para financiar guerras y mejorar la economía; la abolición del régimen señorial, que eliminó los derechos de nobleza e iglesia en las zonas rurales; y la desvinculación, que levantó restricciones legales sobre la propiedad de bienes. A pesar de estos cambios, la “cuestión agraria” persistió, contribuyendo a la inestabilidad en los siglos XIX y XX.
Las primeras desamortizaciones
A) La desamortización de Godoy
En el siglo XIX, el primer intento desamortizador en España fue liderado por Godoy, ministro de Carlos IV. Ante la ruina de la Hacienda Real debido a las guerras, se emitió un decreto en 1798 que permitió la venta de propiedades de la Compañía de Jesús, cofradías y otros establecimientos piadosos, incluso facilitando la venta de mayorazgos. Esta medida alivió a casas nobles con problemas de liquidez.
B) La desamortización de José Bonaparte
Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), José Bonaparte llevó a cabo una desamortización que implicó la confiscación temporal de las rentas de propiedades para financiar las necesidades de las tropas francesas. Estas confiscaciones fueron devueltas en 1814.
C) La desamortización en las Cortes de Cádiz
Esta desamortización que se llevó a cabo afectó a propiedades de afrancesados, conventos y monasterios destruidos durante la guerra. Estos bienes fueron expropiados y vendidos en subastas, pero las ventas se anularon tras el regreso de Fernando VII.
D) Las desamortizaciones en el Trienio Liberal
Las medidas que se llevaron a cabo fueron la desamortización de los bienes de la Inquisición y algunas órdenes monacales.
Las grandes desamortizaciones del siglo XIX
A) La desamortización de Mendizábal (1836)
Fue la primera gran desamortización del siglo XIX en España, impulsada durante la regencia de María Cristina por los progresistas. Sus objetivos incluían financiar la guerra carlista, obtener el apoyo de sectores burgueses para el liberalismo y solucionar problemas financieros. Sin embargo, los resultados fueron variados: desmanteló la propiedad de la Iglesia, sufragó la guerra y obtuvo respaldo para el régimen liberal, pero no cambió la estructura de la propiedad de la tierra ni mejoró significativamente la productividad agraria. Los campesinos se vieron perjudicados al pagar más por el arrendamiento y perder tierras de cultivo.
B) La desamortización de Madoz (1855)
Esta desamortización abarcó bienes de la Iglesia, municipios y del Estado. Generó beneficios para la burguesía. Los objetivos incluían impulsar la industrialización y la expansión del ferrocarril. Las consecuencias fueron: benefició a la burguesía, no resolvió la distribución de tierras, eliminó la propiedad comunal y eclesiástica, afectó a los ingresos de los ayuntamientos y no solucionó la deuda pública. La ley persistió hasta finales del siglo XIX.
Consecuencias generales de las medidas desamortizadoras
A) Consecuencias políticas
- Consolidación del liberalismo: Los nuevos propietarios, burgueses y nobles, mantuvieron el régimen liberal para proteger sus adquisiciones.
B) Consecuencias sociales
- La nobleza no sufrió la incautación de las tierras y se integró en el liberalismo.
- La burguesía se benefició convirtiéndose en terratenientes.
- Los pequeños campesinos fueron perjudicados, perdiendo bienes comunales y enfrentando arrendamientos más duros.
C) Consecuencias económicas
- Ingresos para el Estado.
- Aumento de la superficie y productividad agrícola.
- Consolidación de latifundios en el Centro y Sur, y de minifundios en el Norte y Noroeste.
- La burguesía se benefició, pero invertir en tierras trajo consigo el atraso industrial.
D) Consecuencias culturales
- Pérdidas de bienes culturales, como obras artísticas y bibliotecas.
- Cambios en el modelo de ciudad con mejoras urbanísticas, generando diferencias entre los barrios burgueses y el proletariado urbano.
Los cambios agrarios en el siglo XIX
En el siglo XIX, la desamortización buscaba transformar el sector agrario, esperando que las tierras pasaran a propietarios emprendedores; sin embargo, la nobleza y la burguesía, que eran los nuevos propietarios, no tenían un interés real en explotar las tierras de forma intensiva. Aunque se logró un aumento de la superficie cultivada, la mecanización no se extendió de forma generalizada.
Los cambios que se producen en la segunda mitad del siglo XIX son:
- Se introducen abonos.
- Se diversificaron y especializaron los cultivos, destacando el maíz, las patatas, los cereales y el olivo.
- La agricultura orientada a la comercialización se impuso, como en la producción de naranjas.
- El desarrollo agrario favoreció a la industria agroalimentaria (producción de harina, vino y aceite de oliva).
- La industria del vino experimentó un gran auge.
- La producción de cereales se vio afectada por la mecanización incipiente y la competencia de otros países.
Estos cambios reflejan una evolución positiva en el sector agrario, aunque persistieron desafíos estructurales como la falta de mecanización total y la fuerte competencia internacional.