Introducción y Contexto Histórico
El Reinado de Fernando VII y el Conflicto Sucesorio
Después del reinado de Carlos IV (1788–1808), en 1808 comenzó la Guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas. Este conflicto duró hasta 1814, año en el que Fernando VII (1814–1833) regresó al trono de España y restauró el absolutismo, iniciando así el Sexenio Absolutista (1814–1820).
El Contexto Internacional: El Auge del Liberalismo y el Nacionalismo (1789-1848)
En 1789 comenzó la Revolución Francesa, que puso fin a la monarquía absoluta e introdujo el liberalismo. La revolución pasó por varias etapas y culminó en 1799, cuando Napoleón Bonaparte llegó al poder y, poco después, se proclamó emperador. Así comenzó el Imperio Napoleónico, que se expandió por Europa difundiendo las ideas liberales. Este periodo finalizó con la derrota de Napoleón en 1815.
Ese mismo año, las potencias vencedoras se reunieron en el Congreso de Viena, donde decidieron restaurar el absolutismo en Europa. Sin embargo, el liberalismo resurgió en las décadas siguientes con las revoluciones de 1820, 1830 y 1848. A este ambiente político se sumó una nueva ideología en crecimiento: el nacionalismo.
La Primera Guerra Carlista (1833-1839)
Causas y Bandos Enfrentados
Contexto Sucesorio
En 1833 murió Fernando VII (FVII), dejando como heredera a Isabel II (Is II), quien solo tenía tres años. Su madre, María Cristina, asumió la regencia. Sin embargo, muchos absolutistas no aceptaron a Isabel II porque apoyaban a su tío, Carlos María Isidro (pretendiente Carlos V), quien reclamaba el trono. Esto provocó una guerra civil entre carlistas (absolutistas) e isabelinos (liberales).
Bando Carlista
- Líder: Carlos María Isidro (pretendiente Carlos V).
- Ideología: Absolutismo, defensa de la religión católica y el Antiguo Régimen.
- Apoyo Social: Nobleza rural, campesinado, clero y zonas tradicionales (Navarra, País Vasco, etc.).
Bando Isabelino (Liberal)
- Líder: María Cristina (Regente) y sus generales (Espartero, O’Donnell, etc.).
- Ideología: Liberalismo (inicialmente moderado) y defensa de la monarquía constitucional de Isabel II.
- Apoyo Social: Burguesía, clases urbanas y el ejército regular. Buscaban modernizar el país.
Fin del Conflicto y Consecuencias
La guerra finalizó en 1839 debido a la debilidad del carlismo. El general liberal Espartero negoció el Abrazo de Vergara en 1839 con el general carlista Maroto. Este acuerdo puso fin a la guerra en el norte y permitió que los oficiales carlistas se integraran en el ejército liberal.
Consecuencias Inmediatas
A nivel político, la monarquía se consolidó como liberal, iniciándose el militarismo (la intervención política del ejército). A nivel económico, comenzaron las reformas liberales, como las desamortizaciones y el fin definitivo del Antiguo Régimen.
La Regencia de Espartero (1840-1843)
Gobierno y Reformas Progresistas
Tras la caída de María Cristina, el general Baldomero Espartero asumió la regencia con el apoyo de los progresistas. Se esperaba un gobierno liberal y reformista.
- Medidas: Amplió libertades políticas (prensa, asociación) y mantuvo medidas liberales clave, como la desamortización.
- Estilo de Gobierno: A pesar de las reformas, gobernó de forma autoritaria, lo que le hizo perder apoyo rápidamente.
Conflictos y Caída
La regencia enfrentó serios problemas:
- Crisis Económica: La política de libre comercio con Inglaterra perjudicó gravemente a la industria catalana.
- Represión: La rebelión en Barcelona (1842) fue reprimida duramente por Espartero, quien bombardeó la ciudad.
El descontento creció tanto a nivel político como social (moderados y progresistas se unieron en su contra). Finalmente, hubo varios pronunciamientos militares. El movimiento liderado por el general Narváez lo derribó. Espartero se exilió en Inglaterra y se declaró la mayoría de edad de Isabel II a los 13 años.
Consecuencias
Terminó el dominio progresista y comenzó la Década Moderada (1844-1854), liderada por Narváez.
El Reinado de Isabel II: La Década Moderada (1844-1854)
Bases del Régimen Moderado
Tras la caída de Espartero, el general Ramón María Narváez lideró la consolidación de un régimen liberal moderado, basado en el orden y el control. Aunque era una monarquía isabelina, estaba fuertemente influenciada por el ejército y el Partido Moderado. Su ideología se inspiraba en el liberalismo conservador, buscando un poder fuerte para la Corona.
Principales Reformas
Las reformas clave de la Década Moderada incluyeron:
- Constitución de 1845: Estableció la soberanía compartida entre el Rey y las Cortes, un sufragio censitario muy restringido y un Estado centralista (reforzando el poder del gobierno central).
- Concordato con la Santa Sede (1851): Supuso la reconciliación con la Iglesia, que recuperó parte de su poder e influencia.
- Creación de la Guardia Civil (1844): Institución fundamental para mantener el orden público, especialmente en el ámbito rural.
- Reforma Fiscal de Mon-Santillán: Estableció un sistema tributario más moderno.
- Ley de Ayuntamientos: Permitió al gobierno central nombrar a los alcaldes, restando autonomía local.
Crisis y Fin del Moderantismo
El régimen entró en crisis debido al autoritarismo, la falta de libertades, la corrupción y el control político. Esto generó descontento social y divisiones internas entre los propios moderados (Narváez vs. Murillo), además del crecimiento del progresismo y del Partido Demócrata.
El final (1854): Una crisis política y económica (subida de precios y malestar social) culminó con el Pronunciamiento de Vicálvaro, dirigido por O’Donnell. Se publicó el Manifiesto de Manzanares, que exigía reformas y libertades. El triunfo del movimiento provocó la caída de los moderados y dio inicio al Bienio Progresista (1854-1856).
El Bienio Progresista (1854-1856)
Inicio y Gobierno
El Bienio comenzó con el triunfo del Pronunciamiento de Vicálvaro (1854) y la publicación del Manifiesto de Manzanares. Tras la caída de los moderados, se formó un gobierno progresista liderado por Espartero, con O’Donnell al frente del ejército.
Principales Reformas Progresistas
El gobierno impulsó una intensa actividad legislativa para modernizar la economía y la Hacienda:
- Desamortización de Madoz (1855): Puesta en venta de bienes comunales y municipales.
- Ley General de Ferrocarriles (1855): Fundamental para el desarrollo de la infraestructura nacional.
- Constitución de 1856: Fue elaborada, pero nunca llegó a ser aprobada (non nata).
Conflictos y Fin
Surgieron graves problemas sociales, incluyendo huelgas y protestas obreras, especialmente en Cataluña, debido a las malas condiciones laborales y la subida de precios. Esto llevó a la represión militar y a divisiones políticas internas entre progresistas y demócratas.
Fin del Bienio: En 1856, O’Donnell dio un golpe de Estado, disolvió las Cortes y expulsó a Espartero. Con esto terminó el Bienio Progresista y comenzó la etapa de la Unión Liberal.
El Contexto Internacional en la Segunda Mitad del Siglo XIX
Tras las revoluciones de 1848, surgió una nueva corriente ideológica: el nacionalismo, que se difundió por todo el continente europeo. En estos años tuvieron lugar los procesos de unificación de Italia y de Alemania.
A lo largo de este periodo, gran parte de Europa experimentó la industrialización, dando origen a la clase obrera. También apareció el movimiento obrero, promovido por las ideas socialistas. Además, se desarrolló el Imperialismo, mediante el cual Europa impuso su dominio sobre amplias zonas del planeta. La combinación de todos estos factores provocó un incremento de las tensiones internacionales que, finalmente, desembocaron en el inicio de la Primera Guerra Mundial.