La Revolución Francesa: Causas, Etapas Clave y el Fin de la Monarquía

Causas y Contexto de la Revolución Francesa

El estallido revolucionario en la Francia de finales del siglo XVIII fue motivado por causas profundas y diversas. Estas se pueden agrupar en varias categorías:

Causas Ideológicas

  • Ideas de los ilustrados: Conceptos como la división de poderes, la soberanía nacional, la crítica a las instituciones, la libertad y la igualdad se difundieron en contraposición al absolutismo monárquico y los privilegios de la nobleza y del clero.
  • Influencia externa: El triunfo de la independencia de los Estados Unidos sirvió como un modelo inspirador.

Causas Sociales y Económicas

  • Sociales: El ascenso de la burguesía, la pervivencia del régimen feudal y las crecientes demandas de cambio por parte de campesinos, burgueses y habitantes de las ciudades generaron una gran tensión.
  • Económicas: Una grave crisis económica, agravada por la participación francesa en la Guerra de la Independencia de Estados Unidos, los excesivos gastos de la monarquía y una serie de malas cosechas. A esto se sumaba la exención de impuestos de los estamentos privilegiados, lo que aumentaba la presión fiscal sobre los campesinos y el Tercer Estado.

El Inicio del Proceso Revolucionario

Los Estados Generales

Para hacer frente a la crisis, se convocaron los Estados Generales con el fin de impulsar una reforma fiscal. Los comicios para elegir a los representantes de los tres estamentos (nobleza, clero y Tercer Estado) que debían constituir esta asamblea provocaron un gran revuelo político. Al mismo tiempo, se presentaron los cuadernos de quejas de los electores, que recogían las pretensiones y agravios de los distintos territorios y comunidades.

De la Asamblea Nacional a la Legislativa

El 5 de mayo de 1789, Luis XVI inauguró los Estados Generales en Versalles. Ante el rechazo de sus propuestas, los representantes del Tercer Estado, secundados por algunos miembros de los grupos privilegiados, decidieron constituirse en Asamblea Nacional el 17 de junio. Pasaron a considerarse representantes de la soberanía de la nación francesa. La asamblea se declaró constituyente, lo que desencadenó eventos como el famoso asalto a la cárcel de la Bastilla.

Obra legislativa de la Asamblea Constituyente

La Asamblea impulsó reformas fundamentales:

  1. Abolición del régimen feudal: Se suprimieron todos los derechos señoriales.
  2. Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano: Garantizaba los derechos individuales, la soberanía nacional y la igualdad jurídica, implicando la desaparición del sistema estamental y de la monarquía absoluta.
  3. Nacionalización de bienes: Se nacionalizaron y vendieron los bienes de la Corona, de la Iglesia y de los nobles que habían emigrado al estallar la revolución, buscando así hacer frente a los problemas financieros del país.

Dentro de la Asamblea, se definieron las tendencias políticas: a la derecha, los partidarios del Antiguo Régimen; en el centro, los que abogaban por una monarquía constitucional; y a la izquierda, los defensores de profundizar en la revolución o incluso de construir una república. Finalmente, se aprobó una Constitución en 1791.

La Caída de la Monarquía

La nueva Constitución había establecido la división de poderes, fortaleciendo al legislativo y debilitando al ejecutivo, al frente del cual estaba el rey. Las nuevas elecciones dieron lugar a la consolidación de grupos republicanos como los jacobinos y los girondinos, apoyados por los sans-culottes. Se habían suprimido las órdenes religiosas y se había establecido una Constitución Civil del Clero que obligaba a este a jurar la Constitución. El Papa condenó el proceso revolucionario y muchos clérigos, los llamados «refractarios», se negaron a hacer el juramento. En un intento de unir al país, la Asamblea declaró la guerra a Austria, a la que apoyó Prusia. El 10 de agosto de 1792, los sans-culottes asaltaron el Palacio de las Tullerías, residencia real, y la Asamblea depuso al rey, que fue encarcelado.

La Convención Republicana (1792-1795)

El 22 de septiembre de 1792 se proclamó la República Francesa. La nueva asamblea, llamada Convención, quedó dividida en tres grupos principales: los girondinos (derecha republicana, representantes de los intereses de la burguesía), la Llanura (centro, sin un programa político definido) y los jacobinos o montañeses (izquierda, liderados por figuras como Robespierre, con ideas mucho más radicales). Se organizó un régimen de convención por el que el poder ejecutivo quedaba totalmente subordinado al órgano legislativo.

1. La Convención Girondina (1792-1793)

Durante su primera fase, la Convención estuvo dominada por los moderados girondinos. Se obtuvo una importante victoria militar contra los prusianos en Valmy, pero la presión de los radicales jacobinos forzó la ejecución del rey Luis XVI, lo que avivó la ofensiva europea contra Francia, encabezada por Inglaterra.

2. La Convención Jacobina y el Terror (1793-1794)

En esta fase, los más exaltados se hicieron con el poder, desbancando a los girondinos, que fueron perseguidos y, muchos de ellos, ejecutados. Destacó la figura de Robespierre. El Comité de Salud Pública se convirtió en el verdadero órgano de gobierno de la Convención. A través de un Tribunal Revolucionario, se implantó un régimen de Terror durante el cual fueron guillotinadas más de 16,000 personas, entre ellas, incluso significados líderes revolucionarios considerados moderados, como Danton.

3. La Convención Termidoriana (1794-1795)

En julio de 1794 (mes de Thermidor, según el calendario revolucionario), un golpe de Estado protagonizado por los diputados centristas (la Llanura) depuso a Robespierre y mandó ejecutarlo. El ascenso revolucionario quedó interrumpido y Francia se adentró en una etapa más moderada.

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